Una ley, decreto o norma lo único que hace es párametrizar y en una sociedad -no importa pobre como la nuestra- debería haber limitaciones de lo que se dice y eso no es censura. Viví casi treinta años en Suecia en donde los bolivianos, mejor dicho “los de cabeza o pelo negro” casi a diario éramos discriminados por el solo hecho de tener pelo negro y piel morena.

Durante la década de los 80 se ha luchado por criminalizar a aquellos que atentaban a nuestra dignidad e integridad, las luchas por modificar la legislatura sueca fueron llevadas en gran medida por suecos concientes, movimientos sociales y nosotros los extranjeros afectados y atrevidos; pues como en Bolivia, muchos de los afectados por la discriminación y racismo optan por callarse quizás porque pensaban que era lo mejor.

A mediados de esa década salieron las primeras leyes en donde se prohibía usar los adjetivos de “cabezas negras” para tipificar a los extranjeros, también se prohibía burlarse de los extranjeros y de persona y grupos débiles de la sociedad entre ellas la comunidad gay.

En el humor sueco el malo, el delincuente, el flojo siempre se manifestaba mostrando o haciendo alusión a un extranjero. También se prohibió usar la expresión “bög” (maricón) para tipificar a los homosexuales, se prohibió a los partidos políticos con titulación y emblemas nazis, etc; sin embargo casi nada se prohibió a los medios de comunicación con el mismo argumento que hoy algunos medios en Bolivia manejan, o sea la vulneración de la libertad de expresión.

Y bueno pues que ha pasado..?

Durante la década de los 90 muchos grupos racistas y partidos políticos xenófobos suecos se hicieron cargo de emisoras, periódicos y canales locales, zonales, barriales, sindicales, etc. Através de estos medios de comunicación y aprovechando al máximo la libertad de expresión los mensajes discriminantes y xenófobos se incrementaron de tal forma que la ley contra el racismo y discriminación fue revisada.

El año 1997 se promulga las modificaciones a la nueva ley y en ellas se incluye el control a los medios de comunicación masivo o sea que un medio no puede -con el pretexto de libertad de prensa- difundir expresiones racistas; y aquellas que incurran en esta falta serian sometidas a un consejo ético y si allí se confirmase que las expresiones racistas tenían el fin de mellar la integridad de algún grupo, el consejo ético traspasaba el caso al Ministerio Publico en donde después de un proceso penal se determinaría si se suspende la licencia de transmisión, si se multa o si en ultimo caso se enviara a prisión al o los responsables.

Además la nueva ley obligaba a los medios por ejemplo radio y televisión tener grabados todos los programas diarios durante un año (antes era solo seis meses). A la primera falta a este almacenamiento de programas difundidos se sancionaba con multa económica, a la segunda falta con el cierre temporal del medio y a la tercera falta con el cierre definitivo. En mayo del 2010 se aprueba una nueva modificación a la ley contra el racismo y discriminación, en ella se incluye la penalización de la burla “mobbing”, muchos jóvenes y adolescentes sufren en silencio este tipo de discriminación, en Suecia ha llevado a situaciones fatales como el incremento en suicidios.

Yo me pregunto porque los medios tienen que tener temor en Bolivia, el adagio que “el nada malo hace, nada teme” debería más que nunca ser actual en este caso. Además mejoraría la calidad periodística y muchos directores o jefes de edición no solo calentaran sus sillones y frotaran sus bolsillos sino que trabajaran controlando si los artículos o programas están dentro la norma; no hablo de censura pues creo enfáticamente que para expresar criterios y opiniones no necesitamos insultar, denigrar y un ejemplo interesante y nefasto es el que se produjo a mediados de septiembre de este año en Suecia. (Se realizaron elecciones parlamentarias)

Les cuento: …Como los partidos racistas no pueden insultar mas (se han enmarcado en la ley) han utilizado sus medios masivos (radio, TV, periódicos, Internet, etc ) para mostrar o demostrar con cifras cuanto los inmigrantes le costamos a Suecia. (El estado sueco paga un subsidio a cada niño que habita en el Reino de 1050 coronas o 150 dólares y si uno tiene dos o mas niños recibe además un incremento extra por ejemplo si una familia tuviese 6 niños –que es anormal en hogares suecos pero no en hogares extranjeros- recibe 6300 coronas y una extra de 4114 coronas total 10414 coronas/mes o 1488 dólares/mes) Estas cifras que llegan a ser astronómicas en relación al flujo migratorio, han sido empleadas en contra los inmigrantes y para capturar simpatías ausentes y esto no es racismo ni discriminación, también utilizaron sus medios para mostrar y demostrar cual son los índices criminalísticos de los inmigrantes y dentro de eso que porcentaje están vinculados a delitos sexuales. Con esas cifras extraídas de fuentes oficiales (gubernamentales) han realizado su campaña electoral con el lema: “Déjanos recuperar Suecia para los suecos!!!”.

¿Saben que ha conseguido el partido racista sueco?

Han obtenido el 5,7% del electorado y logrado entrar al parlamento sueco (se requiere el 4%) y eso se respeta porque es democracia aunque en el fondo nos duela muchísimo que racistas legislen.

Volviendo a Bolivia, hace algunas semanas leí el periódico “Opinión” y con mucha tristeza leí a un columnista hacer comparaciones despectivas de autoridades gubernamentales con animales y travestis.

El culpable no es el columnista sino el jefe de edición que dejo pasar esa columna sin control. Como responsable editor debería saber al 100% todo lo que se publica en su medio ¡! Si eso hubiera pasado en Suecia, “Opinión” hubiera obtenido por lo menos una clausura temporal, una multa jugosa y los propietarios del medio hubieran despedido al director por omisión de responsabilidad.

La ley contra el racismo y discriminación en Bolivia va a ayudar a los jefes de edición de medios a trabajar, saber de lo que se vaya a publicar, a los padres de familia a hacer entender a sus hijos que se debe respetar a todos por igual y que la palabra indio, chola, colla no debe usarse para desmerecer o como algo negativo.

Personalmente me siento orgulloso de ser indio, nieto de abuela quechua y abuela aymara por lo tanto un genuino colla y mis abuelas fueron dos cholas dignas que hoy descansan en paz.

Ojala que con esta nueva ley se minimice o desaparezcan de nuestro lenguaje expresiones como: “indio de m…”, “pareces una chola discutiendo…” Algunos amigos suelen decir en relación a sus amantes: “es mi chola..” como si solo las mujeres de pollera se prestaran a ser amantes…!!

He escuchado también a algunos decir a sus niños “lloras como maricon” o “no seas maricon” como si el ser gay significara ser físicamente mas débil…

Hace tres años, cuando filmaba en Santa Cruz fui expulsado de la plaza 24 de septiembre y me decían “colla raza maldita vete al c….” y pensar que en Suecia tanto cruceños como collas, argentinos, afganos y chilenos todos somos “cabezas negras”.

A los humoristas les va a ayudar a desarrollar su creatividad y ojala que no se burlen o mofen de cómo habla un campesino o de sus costumbres; o de un homosexual o de una persona con discapacidad (he escuchado a humoristas mofarse de personas con síndrome de Down); se puede hacer un humor sano pues hay capacidad de crear eso…!!

Seguro estoy –como en Suecia- esta ley va a tener muchas modificaciones y enmiendas a lo largo de los años, lo más importante es que después de 42 años que Bolivia ha firmado convenios al respecto ya casi la tenemos.

“Mas vale pájaro en mano que cien volando..”

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Ex director Radio Andina de Estocolmo
No soy militante masista