Santa Cruz.– Con una Fexpo 2010 que comienza a mover 210 millones de dólares y que es, junto al Carnaval, uno de los dos mayores acontecimientos de este Santa Cruz republicanamente Bicentenario, la economía departamental y local no deja de crecer ni sus productores han detenido del todo sus inversiones a pesar del cambio de Estado, refieren diversos agentes económicos.

Hay un mejor panorama de cotizaciones y exportaciones de materia primas que hace seis años, observan varios agroindustriales. Pero aunque los precios están en lo más alto de esta temporada, no llegan precisamente a su momento pico que fue el 2008.

Parte entrañable de los 5.100 millones de dólares que produce Santa Cruz, sobre un total nacional de 17.000 millones, son las remesas que envían los cruceños residentes en el exterior, sobre todo España y EEUU, quienes a su vez conforman una rama robusta de esos 2.5 millones de bolivianos migrantes que el año pasado han remitido sus familias 1.023 millones de dólares, según datos oficiales.

Destaca en la ciudad de 1.6 millón de habitantes (casi 2 millones en su área metropolitana) la existencia de un sector de la construcción “muy reactivado”, aunque se resiente un desánimo en toda la actividad relacionada al petróleo y el gas, sector que ha transitado del auge a la desaceleración.

Los ingresos por la venta de gas natural bajaron de los 3.150 millones de dólares registrados el 2008 a cerca de 2.000 millones de dólares, lo que refleja una brecha de 1.000 millones, observa la Cámara de Hidrocarburos de Bolivia (CBH), una de las asociaciones empresariales más influyentes del departamento y del país.

Por lo demás, el comercio es intenso ‒el 2009 Santa Cruz concentró el 44,5% del movimiento crediticio y el 35% del comercio internacional‒ percibiéndose en los mercados de élite y populares el que proviene del Chapare, atribuido a la bonanza de los cultivos de coca y al resto de la dinámica agrícola en esa región aledaña a Yapacaní, provincia Ichilo, arrocera y exportadora por excelencia, pilar de la producción para el mercado interno.

Sorprende por igual la continuidad con que sectores de estratos sociales no tradicionales están comprando casas y terrenos en suelo camba, según diversos reportes del mercado inmobiliario cruceño.

El narcotráfico puede haber inyectado hasta 700 millones de dólares en la economía boliviana en 2009, según se desprende de cálculos del vicepresidente Alvaro García Linera quien señaló que el 1,5 al 3% del total de la economía boliviana “está influida o puede venir de ingresos del narcotráfico”, sobre la base del producto interno bruto de 2009 por 17.000 millones de dólares.

En una variante del mismo orden “nuestra economía ha sufrido un proceso de informalización muy fuerte”, estimó el director de las maestrías Harvard, de la Universidad Católica, Gonzalo Chávez.

Al menos 800 millones de los 5.000 millones de dólares que Bolivia importa anualmente son bienes de contrabando; y a esto hay que sumarle el narcotráfico, agregó Chávez, entrevistado por AméricaEconomía.

Económicamente, se advierte que Santa Cruz es tolerante y “muy democrático” en el sentido productivo, pues hay empresarios de todo tipo, procedencia geográfica y estrato social, lo que intensifica los intercambios, el comercio y el crecimiento económico.

“Santa Cruz, es modelo de integración para los pueblos boliviano y de Sudamérica”, dijo el presidente Evo Morales al inaugurar la Fexpo el pasado viernes 17, arrancando aplausos de mil invitados, entre funcionarios estatales y empresarios, diplomáticos, representaciones religiosas y jefes militares y policiales.

Nubarrones

La única amenaza parece ser el riesgo que corren las economías de escala a partir de las restricciones al horizonte del cultivo agrícola. De hecho, el promedio de crecimiento económico de Santa Cruz en el nuevo milenio es del 3%, mientras que su población ha crecido a un ritmo del 3,4% anual, sin contar con que Bolivia creció un punto por encima de Santa Cruz, de acuerdo a estudios auspiciados por la Cámara de Industria, Comercio y Servicios (Cainco) confiados a El Deber.

Otros riesgos derivan de problemas de limitaciones a las libertades individuales de los ciudadanos y los productores, lo que genera incertidumbre y provoca que los capitales se vuelquen a solamente inversiones de corto plazo y no a largo plazo, dicen otros empresarios allegados a la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO).

“Se han generado noticias de nacionalizaciones y ‘avasallamientos’ (ocupaciones de tierras) que han provocado un ambiente de inseguridad jurídica en el país, lo que hace que el empresario externo, que quiere invertir en Bolivia, tome al país como la última opción”, dijo Oscar Calle, presidente de la Cámara de Comercio.

Al descenso de la inversión en hidrocarburos se suman otros recortes.

Durante su más reciente estadía en la capital cruceña, el jefe de Estado reconoció, dijo la agencia estatal ABI, que Santa Cruz y La Paz, son los departamentos inversión pública menor, con respecto a otras regiones más necesitadas de obras de infraestructura, por parte de su administración.

En cambio, la india Jindal Steel Bolivia, que se apresta a recibir oficialmente los predios de Santa Ana cerca de Puerto Suárez, con lo que reiniciará sus inversiones en el proyecto siderúrgico del Mutún, en la frontera con Brasil, prevé desembolsar 600 millones de dólares en los dos primeros años del proyecto.

En ocasión de la Feria, el Presidente garantizó el financiamiento de 26 millones de dólares para la construcción de defensivos en los ríos Grande, Piraí y Chané, a fin de preservar los cultivos oleaginosas y granos en 10 municipios.

También 74 millones de dólares para la construcción de 142 km de carretera entre San José de Chiquitos y San Ignacio de Velasco, en la Chiquitania, al borde sur de la Amazonia.

¿Retorno de capitales?

“Este es un momento inmejorable para el retorno de capitales porque los rendimientos de las inversiones internacionales a fortunas que en algún momento se pudieran haber ido del país, están en rendimientos cercanos a cero”, comenta un industrial que insistió en mantener en reserva su identidad, precisamente por las inquietudes latentes.

”Hay oportunidad de que esa plata retorne y vuelva a proyectos rentables en el país y Santa Cruz, pero si no hay seguridad para las inversiones y seguridad jurídica para la actividad económica, esa plata no va a volver”, advierte.

Así, lo que significaría un enorme paso en el crecimiento económico, difícilmente se podría dar debido al temor entre los inversionistas, que prefieren mantener su dinero afuera, a pesar de las oportunidades que genera el país, ensombrecidas sin embargo por el factor político partidario.

Los dineros que están lícitamente fuera –hasta unos 2.000 millones de dólares, calculan analistas de la Cainco–, fueron formados en décadas y salieron en años anteriores, aseguran, buscando rendimientos mercados bursátiles externos.

Resultaron, entre otros casos expuestos, de la transacción, por ejemplo de una casa del casco viejo en medio millón de dólares, vendida por el padre que murió, y que la familia sobreviviente se ilusiona en retornarla para aprovechar las oportunidades del momento.

Pero si el clima es propicio, la incertidumbre jurídica no lo favorece, comentan otros cruceños.

Si el gobierno promoviera las garantías jurídicas, como ahora esa plata no está rindiendo nada (½ o 1 por ciento al año), podría volver, por ejemplo para crear hasta una empresa de radiotaxi, pero no retornará mientras en Bolivia pasen “estas cosas que amenazan a las libertades”, señalan empresarios consultados recientemente.

Años dorados

Antes del 2005, la economía cruceña estaba boyante, basada fundamentalmente en el agro, principal rubro de la producción departamental.

“En los años 90, el sector agrícola industrial tuvo una tasa de crecimiento de la producción del 10,6%, mientras que en los 2000 sus números se redujeron al 3,4%”, dijo a la prensa Roberto Orihuela, economista del Centro Boliviano de Economía de la Cainco.

No obstante el bajón, mucha gente sigue haciendo dinero con las plusvalía urbana y rural, dada la alta demanda de tierras y lotes.

Santa Cruz no deja de ser una plaza comercial y petrolera. Antes del Estado plurinacional se mantenía en ascenso y cuando asumieron Evo Morales y el MAS –no precisamente gracias a ellos, aseguran otros industriales, sino a la demanda internacional de materias primas – experimentó un crecimiento que se nota aún y que parece “más democrático” que el del resto del país, fundamentalmente de orden minero y comercial, en Occidente, y petrolero en el caso de Tarija.

Por su parte, la actividad agrícola no sólo utiliza mano de obra, sino también transporte, industria agroquímica, comercio de vehículos de apoyo, carreteras y peajes, por lo que el agro mantiene aquí ese gran efecto multiplicador que lo caracteriza.

El gran desafío es desarrollar la industria agropecuaria, la industria forestal y la manufactura, mirando el mercado mundial, dijo Gary Rodríguez, director del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, con sede en Santa Cruz.

Obviamente, la gente del Chapare está comprando mucho: terrenos y sobre todo vehículos, registrándose variadas compras de coches lujosos, tanto en casas de autoventa como en las ferias informales de vehículos.

Diez dias antes de la inauguración de la Fexpo, una casa de autoventa ha exhibido un BMV de 250 mil dólares. “Si lo traen es porque hay quien lo compra”, dice una de las azafatas, empeñada en mostrarse al volante.

Proyecciones

A futuro, no se vislumbran mayores problemas con las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), que flotan sobre las olas de la dinámica productiva.

Lo que se advierte es la incertidumbre sobre la gran empresa: que sea convertida en “botín político”, tras la nacionalización de Fancesa en Sucre, expropiada al empresario Samuel Doria Medina y al grupo mexicano Chihuahua, y la perspectiva de que el Estado Plurinacional no se detenga en su política de nacionalizaciones.

Algunos empresarios cruceños temen que el gobierno quiera apoderarse de privatizadas como Guabirá o PIL, que no son empresas monopólicas, aunque sí importantes pero no totalmente estratégicas.

En medio de este panorama la ciudadanía sigue invirtiendo y Santa Cruz sigue creciendo, Se nota pleno optimismo pero con un marco de autoridades departamentales desdibujadas.

Polìticos y empresarios

El ex prefecto Rubén Costas, ahora Gobernador, que tuvo todo un discurso electoral de recuperación de la dignidad, “de firmeza” ante los efectos de la contraofensiva masista que ya lleva dos años desde la toma de instituciones estatales de septiembre del 2008, está dando ahora mensajes calificados como contradictorios.

Incluso algunos cruceños insinúan que tiene negociada una pantomima de oposición con el “centralismo” –se los ve ahora juntos, a él y al Presidente cada vez con mayor frecuencia– y llegan incluso a asegurar que será una “oposición” funcional al gobierno.

Al mismo tiempo, creen que el presidente Morales, a quien atribuyen que está viendo erosionado su capital político en Occidente, está recurriendo al Oriente (“que está dócil”) para compensar las pérdidas emergentes de las últimas elecciones y el desgaste de la popularidad presidencial, según muestran encuestadoras generalmente consultadas por los medios masivos.

De acuerdo al presidente Morales, las transferencias estatales a Santa Cruz durante su mandato crecieron de 629 a 1.471millones de dólares

La tendencia del comentario común resume: “Mucho bien haría a Santa Cruz que reaccionen en Occidente, porque siempre es bueno mantener los equilibrios”.

Al inaugurar la Fexpo el Presidente reclamó al empresariado la necesidad de “juntarse” con el Estado.

“Estamos obligados a integrarnos, a profundizar la integración” de Bolivia, subrayó Morales al destacar la gestión de los dirigentes de la Cainco y la CAO por propiciar un acercamiento con su gobierno y efectuar una mediación destinada a juntar posiciones encontradas.

Buenos alumnos

Los directores ejecutivos del FMI felicitaron en enero pasado a las autoridades bolivianas por su “sólida gestión macroeconómica y una eficaz respuesta política para mitigar el impacto de la crisis global”.

Es porque la Bolivia de Morales se ha transformado en el alumno más aplicado del bloque de países que componen el ALBA (Alternativa Bolivariana para América Latina) señaló también Jean Friedman-Rudovsky, de America Economía, en un artìtulo titulado “Evoconomista, las claves del caso de Bolivia”, que algunos medios condescendientes con el jefe de Estado llamaron las “Evonomics” en equiparación a las antiguas “Reaganomics” de fines de los años 80.

Mientras el gobierno y su ministro de Economía celebran sus triunfos, el 83% de los trabajadores produce apenas 25% del PIB y el 65% del producto proviene de sectores que emplean a sólo 9% de la fuerza laboral, advierte el mismo reporte que insiste en la medida de la pobreza, que afecta al 60 por ciento de los bolivianos.

Las altas calificaciones del FMI, emblema del neoliberalismo en economía, no son casuales: tienen que ver con resultados y al parecer con esa forma de acercarse a los cruceños a través de su economía, dejando en paralelo, para quienes quieran aceptarlo. el socialismo comunitario y el capitalismo andino-amazónico

Por ahora el vicepresidente, que promete estar en los actos del Bicentenario cruceño, rebosa optimismo respecto de la economía estatal: ahora, proclama, el líder es el Estado que concentra el 33% de la riqueza, es decir que de cada Bs 100, Bs 33 los genera el Estado y el resto, Bs 67 se reparte entre la empresa privada, pequeña microempresa, pequeña producción agrícola, la economía comunitaria y la inversión extrajera.

Una suma descomunal ‒que sobrepasa los 5.600 millones de dólares anuales, 28.000 millones en el quinquenio‒ si se tiene en cuenta los objetivos gubernamentales de reproducción del poder para su ejercicio durante las próximas décadas y la pobreza en que se debate la mayor parte de la población que sólo ve en sueños la danza de tantos miles de millones de dólares.

FEXPO del Bicentenario: 550.000 visitantes

En general, la Fexpo es una mezcla de feria comercial, económica y empresarial con un evento popular y hasta tres segmentos sociales que concurren, claramente diferenciados:

Por una parte, la gente que hace negocios y busca productos y representaciones a futuro. Un segundo grupo va a comprar a mirar y comprar muebles, vehículos, artefactos, ropa y otros productos.

El tercer sector, de origen popular, va a la Feria a entretenerse, porque es una especie de gran kermese donde hay espectáculos de artistas y otros eventos que compensan en los hechos el costo del boleto de ingreso.

“Es una catarsis, como el Carnaval. La feria integra al pueblo a la actividad económica y éste conoce las dimensiones de la producción a través de su participación”, dice orgulloso uno de los expositores.

Pese a los tiempos de “resistencia” y de reacomodo, por separado con el poder central, la Feria no está de capa caída.

“Los que sí están son sus directivos”, manifiesta otro empresario crítico de los organizadores avenidos al gobierno. Los dueños de la feria son CAO y la Cainco en partes iguales.

“A los dos los tienen correteados, con tal motivo están condescendientes, lambiscones con el centralismo”, añade, inquieto.

En tanto, los más de 2.200 expositores nacionales e internacionales han comenzado a para recibir a los 550 mil visitantes que se estiman asistirán a la 35 versión que se prolongará hasta el 26 de septiembre.

La organización espera batir todos los récords previstos. Mario Herrera, gerente general de la Expocruz informó que este año la muestra abarca 23 sectores de la economía y 20 países expositores, calculándose un movimiento económico de 210 millones de dólares.

Marcada por los festejos del Bicentenario cruceño, la organización tiene una agenda completa de espectáculos folclóricos y regionales y espera una vez más, consagrase como la mayor vitrina comercial del departamento.