NN.UU, (ABI).- El presidente de Bolivia, Evo Morales, planteó el lunes ante la Organización de las Naciones Unidas (NNUU) la creación de un Banco del Sur entre las naciones en vías de desarrollo que se nutra de sus propias reservas internacionales para impulsar su crecimiento.

Morales dijo ante el pleno del 65 período de la Asamblea General de ese organismo internacional que “en vez de colocar nuestras reservas internacionales en bancos de países desarrollados, es mejor crear una entidad financiera propia que administre esos recursos”.

“No solamente me refiero a los países de América del Sur, sino del África, de Asia y otros continentes que sufren por la pobreza”, dijo.

Anotó que, de esa manera, “romperemos la dependencia con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM)”.

El Jefe de Estado sostuvo que la experiencia de Bolivia es que “cuando estaba sometida a las recetas y políticas de ajuste estructural impuestas por estos organismos financieros no logró avanzar en su desarrollo”.

Sin embargo reconoció que el BM ha comenzado a cambiar su enfoque, no así el FMI. “Sin el FMI y sus recetas económicas, Bolivia está mejor que antes”, sostuvo.

Morales subrayó que los índices de extrema pobreza en Bolivia se redujeron del 41 al 32 por ciento los últimos años, al igual que bajó en un 40 por ciento la mortalidad infantil, gracias a la política imprimida con los recursos de la nacionalización de empresas estatales que fueron transferidos directamente al pueblo a través de bonos y programas de desarrollo nacional y regional.

La propuesta del Mandatario boliviano fue una de las cuatro que presentó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas para avanzar hacia el cumplimiento de los objetivos del milenio que tiene como principal meta la reducción de la pobreza del mundo en un 50 por ciento hasta el año 2015.

Dijo que un segundo asunto que es importante asumir en la búsqueda de esos objetivos es que los países en desarrollo nacionalicen y recuperen sus recursos naturales para evitar que sean saqueados para beneficiar a otros intereses que no sean los del pueblo.

“Es necesario democratizar la economía y hacer del pueblo el principal beneficiario del desarrollo”, recalcó.

Agregó que otra de las medidas es que los Gobiernos establezcan reglas claras para la inversión extranjera a fin de que en los acuerdos, el Estado no pierda el control de la economía.

“Bolivia ha fijado con claridad su política al respecto para alentar el ingreso de inversiones privadas extranjeras, pero siempre que se sujeten a las Leyes nacionales. No queremos patrones, sino socios en los emprendimientos que vayan a desarrollarse”, señaló.

El Mandatario indicó que el Estado es el dueño absoluto de los recursos naturales y eso deben entender los potenciales inversionistas.

Una cuarta contribución colocada sobre la mesa de la Asamblea General de las Naciones Unidas por el Presidente para enfrentar a la pobreza es que los servicios básicos deben ser declarados un derecho humano que no puede estar sometido a un negocio privado.

“Los servicios como el agua potable, la energía, el deporte y otros deben ser derechos humanos para el desarrollo y mejoramiento de la calidad de vida de la humanidad”, afirmó.

Destacó la importancia de la solidaridad y de la cooperación mundial para derrotar a la extrema pobreza en el mundo. Puso como ejemplo la victoria obtenida por Bolivia contra el analfabetismo, que fue posible con la cooperación incondicional de Cuba y de Venezuela.

Morales dijo que deben terminar estos tiempos en los que 40 por ciento más pobre del mundo solamente acceda a menos del cinco por ciento del ingreso mundial, mientras una minoría enriquecida tenga acceso al 75 por ciento de esos recursos.

“Nunca podremos vencer a la extrema pobreza si no fomentamos la equidad y damos fin con la injusta distribución de la riqueza”, puntualizó.

“No es justo que los países en desarrollo destinen apenas el 0,7 por ciento de sus Productos Internos Brutos (PIBs) para programas de ayuda a las naciones en desarrollo, cuando destinan 15 veces más recursos al armamentismo y al fomento de la guerra, antes que a la defensa de la vida”, enfatizó.

El Presidente permanecerá en Nueva York esta semana para participar en los debates de la Asamblea de las Naciones Unidas y sostener reuniones bilaterales con otros Jefes de Estado y representantes al más alto nivel de diversas naciones.