Consumers International (CI) impulsará la modificación de las Directrices de Naciones Unidas para la Protección de los Consumidores durante la cumbre de la ONU sobre Internet. El objetivo es incluir nuevas garantías para los consumidores de libros electrónicos, música, películas, software y los dispositivos para acceder a estos productos protegidos por las leyes de derecho de autor y patentes.

Las Directrices de Naciones Unidas para la Protección de los Consumidores fueron aprobadas por consenso en la Asamblea General de Naciones Unidas mediante resolución 39/248 el 9 de abril de 1985.

Las Directrices proporcionan un marco para que los gobiernos, en particular de los países en desarrollo, legislen y elaboren políticas de protección del consumidor, y también fomentan la cooperación internacional en este ámbito.

En su última modificación en 1999, las Directrices de la ONU incluyeron la noción del consumo sustentable, en respuesta a una campaña lanzada por CI, un movimiento internacional que agrupa a más de 220 organizaciones en 115 países, dedicadas a proteger y fortalecer a los consumidores en todas partes del mundo. (http://es.consumersinternational.org/)

Este año se celebra el 25 aniversario de las Directrices de las Naciones Unidas y miembros de CI en todo el mundo propondrán nuevas enmiendas que serán presentadas a los gobiernos para su aprobación en la Asamblea de la ONU.

El organismo global de consumidores afirma que las leyes de derechos de autor y de patentes a menudo son mal utilizadas por los productores de tales bienes por razones que poco tienen que ver con detener la piratería, y más con la limitación de la competencia y evitar que los consumidores hagan usos innovativos de sus productos.

“Durante demasiado tiempo, los derechos de autor y el uso de patentes han sido presentados como una cuestión de ‘derechos de propiedad intelectual’, con la implicación de que tienen un estatus similar al de los derechos humanos. Pero Consumers International cree que el mal uso de estos derechos en realidad está restringiendo la libertad de expresión, la educación y la participación en la vida cultural”, asegura el coordinador del Proyecto de CI sobre Propiedad Intelectual y Comunicaciones Jeremy Malcolm.

“Los DVD están fabricados con códigos regionales que impiden la reproducción de discos que usted compró legalmente en el extranjero. Dispositivos tan diversos como el iPhone, el lector Kindle de libros electrónicos de Amazon, y la Playstation de Sony, han ocultado limitaciones sobre el uso de la tercera parte de sus contenidos o aplicaciones. Las obras de dominio público, que deberían ser gratuitas para todos, se mantienen en manos privadas usando bloqueos digitales. Estas prácticas son generalizadas en toda la industria”, agrega Malcolm.

Algunos gobiernos están empezando a escuchar los reclamos de los consumidores y ya han adoptado principios postulados por CI en sus legislaciones locales. Al frente de esta tendencia está Brasil, que a principios de este año abrió una consulta sobre la legislación de derecho de autor, que prohibirá a las compañías el uso de cerraduras digitales para impedir el uso legal de las obras, tales como la realización de copias para actividades educativas.

“Queremos reenmarcar el uso de la Propiedad Intelectual como una cuestión de protección de los consumidores. Las enmiendas que CI y sus organizaciones miembros proponen a las Directrices de Naciones Unidas para la Protección de los Consumidores contribuirá a catalizar este cambio cultural”, dice el coordinador de CI.

Con esta campaña, los consumidores se proponen recuperar sus derechos a acceder a los contenidos y al uso de dispositivos por los que han pagado.