(Prensa Latina).- El anuncio de una quema masiva de libros sagrados islámicos incentivada por un desconocido pastor de la Florida, alerta a diversos medios que consideran grave un incidente de ese tipo, protagonizado por un puñado de intolerantes. El Buró Federal de Investigaciones (FBI) considera que el furor de algunos fanáticos de los grupos de odio puede provocar acciones violentas ejecutadas por extremistas en el futuro cercano.

El pastor Terry Jones, que cuenta con alrededor de 50 seguidores en la congregación Dove World Outreach Center, ha dicho que las incineraciones del Corán que va a auspiciar serán una advertencia dirigida contra los musulmanes de que en Estados Unidos hay personas dispuestas a luchar contra ellos.

Los departamentos de Estado, Justicia y Seguridad de la Patria, varios generales del Pentágono, representantes del Vaticano y muchas personalidades religiosas y seculares han alertado de las nefastas implicaciones que puede acarrear una provocación fanática de esta naturaleza y han solicitado cancelar el evento, que puede desatar un baño de sangre.

Los miembros de esa secta han hecho coincidir este show publicitario con el noveno aniversario de la tragedia de las Torres Gemelas que se conmemora el 11 de septiembre y la noticia ha recorrido como un fuego salvaje en un bosque todos los medios de comunicación del mundo, informa el Daily News.

Entre las advertencias se encuentra la del general David Petraeus, comandante de las fuerzas intervencionistas en Afganistán, quien calificó la iniciativa como una acción terrorista similar a la que ejecutan los talibanes que puede tener serias implicaciones para las tropas estadounidenses en todas partes del mundo, informa desde Kabul la agencia Associated Press.

En la capital de Estados Unidos se dieron cita líderes religiosos de diversas denominaciones para crear un frente unido para detener “el temor y la intolerancia contra los musulmanes”. Varios dirigentes religiosos han expresado frustración en el sentido de que una secta fanatizada tan pequeña, que está fuera del radar de las principales agrupaciones estadounidenses, haya logrado crear en tan poco tiempo el actual furor racista y divisorio.

Carl Moeller, presidente de la organización Puertas Abiertas USA, que defiende a los cristianos de la persecución de sus opositores dijo: “La realidad de hoy día hace que un evento como este llegue a millones de televidentes donde la velocidad de las comunicaciones con certeza provocaran la muerte de personas por la arrogante actitud de un hombre que quiere disfrutar de sus quince minutos de fama aunque sus manos queden manchadas de sangre”.

Otras locuras del pastor Jones

El pastor Jones y su congregación de extremistas ya en el año 2009 habían levantado un anuncio que decía: “El Islam es para el Diablo”, y han protestado también contra el alcalde homosexual de Gainsville, Pegeen Hanrahan.

Sólo que en esta ocasión aprovecharon Facebook para sacar una publicidad anunciando el “Día Internacional de Quemas del Corán” y ese sitio en Internet ya ha sido visitado por más de 25 mil usuarios de esa red social.

La organización británica Grupo Internacional por los Derechos expresó que las manifestaciones de rechazo a esa acción están motivadas por que la intolerancia religiosa constituye un nuevo tipo de racismo.

El sociólogo de la Universidad de Notre Dame, Rory McVeigh, señaló que lo que hay que preguntarse es quiénes son los que más se benefician con estos incidentes. Argumentó que no cabe duda de que los incitadores son grupos opositores al gobierno del presidente Barack Obama, que tratan de sacar provecho de esta situación con vistas a obtener beneficios en las venideras elecciones parciales del próximo noviembre.

El panorama político se envenena de forma cíclica en Estados Unidos, especialmente en momentos de crisis económica y penurias sociales, señaló McVeigh quien puso como ejemplo el aumento de la membresía del Ku Klux Klan al principio del siglo XX cuando ingresaron al mismo cinco millones de estadounidenses en menos de una década.

Se repite la inquisición

En la lista imaginaria de las figuras más sombrías del Renacimiento hispano, fray Tomás de Torquemada ocupa un lugar relevante por su papel central en la puesta en marcha de la Santa Inquisición, recuerda la revista National Geographic.

La publicación evoca cómo se estableció el Consejo de la Suprema Inquisición, al frente del cual se puso a Torquemada, quien mediante represivas “Instrucciones” indicaba los severos procedimientos penales contra aquellos considerados transgresores.

La Inquisición fue acrecentando su poder, hasta el punto de llegar a actuar contra los propios obispos que la implementaban, señala y puntualiza que eran aquellos los tiempos de sancionar a las víctimas con drásticas medidas que iban desde la confiscación de bienes, la quema de sus libros, largos términos en prisión o la muerte.

En sus últimos años Torquemada cayó en desgracia por sus pasadas fechorías y finalmente se trasladó al Monasterio de Santo Tomás de Ávila hasta su solitaria muerte rememora por otra parte el Libro Historia General de España.

Muchos ya se preguntan si será que ahora el recalcitrante pastor Jones quiere imitar los criminales dones de otro que hace siglos quiso también pasar a la historia jugando demencialmente con la vida de muchas personas.

Lo llamativo de este acontecimiento en la Florida es como una idea alocada puede incitar a la violencia y a la confrontación, destaca el sitio web star.com.

Jugando con fuego

Con el anuncio de la construcción de una mezquita cerca de las Torres Gemelas y con el show publicitario de un alocado pastor pentecostal subido a un camión cargado de leña para incinerar 200 coranes, se hace evidente que en las parciales de noviembre todas las pasiones giraran sobre temas relacionados con el Islam apunta la cadena ABC.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI), en un memorando de inteligencia del 19 de agosto elaborado por su Oficina en Jacksonville, considera que el furor de algunos fanáticos de los grupos de odio puede provocar acciones violentas ejecutadas por extremistas en el futuro cercano.

En el documento filtrado a la prensa señala que en el sitio web islámico llamado Al-Faloja estaban sacando comentarios donde algunos decían que van a actuar como terroristas suicidas en la actividad de quema de los coranes patrocinado por el pastor floridano Terry Jones.

Otro comentario garantizaba que matarán a un estadounidense por cada palabra que contenga el Corán y que la guerra será interminable si ese deplorable acontecimiento tiene lugar.

El primero en revelar el documento clasificado del FBI fue el sitio Infowars.com. por lo que los oficiales no hicieron comentarios públicos aunque si reconocieron la autenticidad del informe filtrado con la aparente intencionalidad de neutralizar a tiempo los probables atentados venideros.

El FBI también mantiene el monitoreo de una revista de Internet que promueve el terrorismo donde se imparten instrucciones para incitar a que se realicen pequeños actos contra personas que ofendan a los símbolos del islamismo, afirmó la vocera de la División de Derechos Civiles de esa agencia, Xochitl Hinojosa.

De igual manera el Departamento de Justicia investiga una serie de incidentes contra los musulmanes que se han producido en cinco estados de la unión.

Entre ellos figura el apuñalamiento por un pasajero de un taxista musulmán en Nueva York y diversos actos de vandalismo contra centros religiosos en Texas, Tennessee, California y Nueva York, según la agencia Associated Press.

El vocero de la oficina del Fiscal General, Matthew Miller, dijo que en los últimos 18 meses el Departamento de Justicia ha enjuiciado a tres hombres que quemaron una mezquita en Tennessee, a otros dos que incenciaron una escuela de niños negros en Massachussets y a otro que pintó carteles amenazadores en una sinagoga en Alabama.

Mattew alertó que el uso de la violencia contra individuos o instituciones por odios religiosos es intolerable y que los culpables serán procesados con todo el rigor de la ley.

La Florida, donde el fuego más se extiende

Florida es el estado donde se extienden con mayor rapidez los rencores religiosas extremistas y es donde algunos políticos inescrupulosos tratan de manipularlas en mayor medida.

Por ejemplo el diario The Gainesville Sun informa que en las elecciones pasadas para el Congreso dos candidatos, uno Teniente Coronel retirado y otro afro estadounidense basaron sus campañas en una supuesta infiltración del Islam en Estados Unidos y en lugar de ser rechazados fueron tomados muy en serio por una amplia mayoría.

Explicaban de forma violenta que todos lo que siguieran esa religión eran enemigos confesos del pueblo estadounidense, añadieron que el Islam destruirá la vida de todos y llamaban a defender la palabra de Dios con todos los medios disponibles.

Esas afirmaciones serían en otros tiempos ignoradas por los medios de prensa pero este es un año muy peculiar donde la Internet y especialmente la cadena televisiva Fox News están exacerbando el sentimiento de extremistas y fanáticos en función de lograr créditos electorales en los venideros comicios de noviembre.

El Tea Party porta las antorchas

Por ejemplo el partido Republicano quiere recargarse y rejuvenecerse a costa de las acciones proselitistas del galvanizado Tea Party, un movimiento que partió de las bases pero resultó infiltrado y anexado rápidamente por políticos como Sara Palin que representan los intereses mas extremos en el arco iris de la política estadounidense, según el sitio Drudge Report.

Disgustados por la catástrofe económica que sufre Estados Unidos, la gente mas empobrecida comenzó un movimiento similar a una revuelta contra los impuestos, pero antes de que este tuviera una plataforma política el Tea Party fue lanzado por los corredores más grotescos de la ira reprimida y del racismo de una nación.

El más ácido de los racismos ocupó el espacio donde una vez la angustia económica había germinado. Entonces, de repente, ya nadie más culpó a las grandes trasnacionales y a los bancos que provocaron el saqueo interno, sino que todos equivocadamente enfilaron sus cañones contra el Islam y los programas de ayuda social, afirma el New York Times.

Los ex congresistas Dick Armeys de la organización extremista Freedom Works ofrecieron a todos sus activistas al Tea Party como membresía y a figuras políticas en ascenso como Sara Palin, los que se convirtieron en sus voceros según la periodista Cindy Adams en su blog.

Todos ellos fueron financiados por multimillonarios empresarios como David y Charles Koch, dueños de la trasnacional Koch Industries, la segunda firma privada más poderosa en Estados Unidos por lo que las protestas, que inicialmente eran validas, se convirtieron en meros espectáculos publicitarios impulsores de odio y violencia, asegura el sitio Portside.

De inmediato el Tea Party empezó a atacar a todas las causas más progresistas como a la organización defensora de los derechos civiles NAACP y el W.E.B. DuBois, alegando que solamente existían para ganar dinero a partir de defender a los negros a ultranza, apunta la misma fuente.

De igual manera, arremetieron contra el naciente movimiento a favor de los indocumentados en Arizona para fortalecer sus supuestas credenciales ultra patrióticas.

El Tea Party también apoyó en Nevada a la aspirante al Senado Sharron Angle, la que quiere evitar que los hijos de los indocumentados obtengan la nacionalidad estadounidense por nacimiento, según establece la actual Constitución.

Por ultimo, el Tea Party apela de manera emocional a todos aquellos que pertenecen a la clase media alegando que son los más vulnerables y eso se convierte de inmediato en un lenguaje muy incendiario debido a que en estos momentos el ambiente político resulta sumamente ópara este tipo de temas.

La obra de David Gaubatz, titulada “La Mafia Musulmana que conspira por islamizar a Estados Unidos” es hoy un libro que muchos grupos de odio compran y que tiene gran promoción dentro de ese país, escribe la periodista Gloria Borger.

Está anunciada para el dos de octubre próximo una manifestación organizada por sindicalistas y organizaciones a favor de los derechos civiles en Washington D.C. que tendrá el lema de “Una sola Nación”.

La misma pretende oponerse al rencor blanco que ciertamente ha paralizado el actual discurso político y puede que eso logre cambiar la actual marea de violencia y confrontación y apague la llama de los que tratan de avivar los espurios intereses de los grupos de odio racial anuncia el sitio Page Six.

* Silvio González es Jefe del Departamento de Difusión de Prensa Latina.

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Crece intolerancia religiosa en Estados Unidos

Pese a la cancelación de la quema del libro sagrado de los musulmanes, el Corán, en una iglesia de Estados Unidos, la intolerancia religiosa en el país está en alza, estiman comentaristas políticos. La secretaria norteamericana de Estado, Hillary Clinton, intentó desmarcarse de esa tendencia, pero los números la desmienten.
Una encuesta del Washington Post/ABC News mostró el jueves que un 49 por ciento de los estadounidenses tiene una opinión desfavorable del Islam, lo cual es el nivel más negativo en estas consultas de opinión desde octubre de 2001.
El asunto alcanzó notoriedad en los últimos días luego que el pastor de una comunidad de Florida, Terry Jones, anunciara su plan de quemar ejemplares del Corán el próximo sábado en ocasión del noveno aniversario de los ataques contra las torres gemelas y el Pentágono en el 2001.
Lo cierto es que después del llamado 11-9, políticos y comentaristas de la derecha estadounidense alimentaron el sentimiento contra los musulmanes y su fe religiosa para justificar acciones como las invasiones contra Afganistán e Iraq.
En los últimos meses, la propuesta de construir un centro musulmán y una mezquita cerca de la zona cero, en Nueva York, dio riendas sueltas a pronunciamientos contra los musulmanes y tal vez, estiman analistas, la acción de Jones es una consecuencia de esto.
Este jueves, Jones dio marcha atrás a su idea y canceló su plan de quemar el Corán en el aniversario de los atentados.
Sin embargo, logró mantener en vilo a sus compatriotas, motivó la atención del presidente estadounidense Barack Obama, de dirigentes internacionales, personalidades religiosas, entre otros, quines criticaron su iniciativa incendiaria.
El anunciado plan provocó airadas reacciones de la comunidad musulmana a nivel internacional y, sobre todo, destapó un tema que pudiera desencadenar serios debates en el país y tener implicaciones en las relaciones de Washington con el mundo musulmán