Tres oficiales de la Escuela Militar de Inteligencia del Ejército (EMIE) se infiltraron en el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (GAMLP) portando documentos falsos y vistiendo uniformes de la comuna paceña. La acción irregular podría ser parte de un plan de desestabilización de la Comuna, deunciaron las autoridades del municipio.

El martes 7 de septiembre a las 10 de la mañana, dos personas fueron sorprendidas tratando de extorsionar a un comerciante del pasaje Marina Núñez del Prado; luego apareció una tercera persona que trató de sobornar a los guardias y al ser rechazada su oferta pretendió trasladarlos hasta la zona de San Jorge, informó el director de Gobernabilidad del GAMLP Pedro Susz.

La primera persona vestía un uniforme de la guardia municipal, la otra un chaleco amarillo de la Alcaldía y la tercera una chamarra del Gobierno Municipal. Portaban un maletín con notificaciones, boletas de decomiso, stickers de infracción, además de carnets falsos.

El comandante de la Guardia Municipal mayor Rodrigo Rodríguez y otros efectivos trasladaron a los tres sospechosos, un mayor y dos tenientes, a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), donde se presentó una denuncia en su contra por los delitos de falsedad material, uso de instrumento falsificado y ejercicio indebido de la profesión.

Los jefes militares de la EMIE se presentaron en la FELCC para explicar que los infiltrados eran miembros de esta institución que estaban desarrollando un ejercicio. El Comandante de la Escuela Militar del Ejército y varios abogados del Ministerio de Defensa mantuvieron una larga conversación a solas con la Fiscal asignada al caso. Ese mismo día, de las asistentes de los abogados intentó hurtar el maletín encontrado con documentos falsos.

La Fiscal dispuso que los tres agentes encubiertos permanecieran detenidos durante la noche, y al día siguiente fueron conducidos a celdas de la Policía Judicial para ser presentados ante el juez cautelar. Sin embargo, el Mayor de Ejército quedó fuera de la imputación formal “como por arte de magia”, como si nunca hubiera participado en el caso, y solo quedaron detenidos los dos tenientes del Ejército, denunció Susz.

El miércoles 8 de septiembre, la Fiscal Tania Alfaro Castellón imputó formalmente a los dos acusados, pero pidió su inmediata liberación, solicitud que fue tramitada en tiempo récord por el juez Carlos Guerrero. Así, los agentes infiltrados fueron liberados y ahora no se conoce su paradero.

Extraño repliegue

Coincidentemente, el miércoles el alcalde de La Paz Luis Revilla recibió una nota fechada el 7 de septiembre del Comando Departamental de la Policía instruyendo el inmediato repliegue al Batallón de Seguridad Física Estatal del mayor Rodrigo Rodríguez, Comandante de la Guardia Municipal, quien detuvo a los infiltrados y los condujo a la FELCC.

Susz señaló que esta serie de hechos entrañan connotaciones muy graves y obligan a la Comuna a formular varias preguntas: ¿Por qué tres oficiales de la Escuela Militar de Inteligencia del Ejército se hicieron pasar por guardias municipales, portando documentos falsos y vistiendo de manera irregular e ilegal uniformes, chamarras y chalecos del Gobierno Municipal?

¿Qué clase de ejercicio estaban desarrollando?, ¿El ejercicio consistía tal vez en extorsionar a gremiales del pasaje Marina Núñez del Prado para crear conflicto y desacreditar a la Guardia Municipal? ¿El ejercicio coincidió por casualidad con las protestas de otros grupos de gremiales movilizados el día anterior (6 de septiembre) justamente en protesta contra supuestos abusos de la Guardia Municipal? ¿El ejercicio buscaba acaso mostrar la capacidad de los miembros de la escuela militar de inteligencia del ejército para infiltrarse en el Gobierno Municipal y generar conflictos con distintos sectores sociales?

“Y aquí viene la pregunta del millón. ¿Este hecho es parte quizás de un plan político de una conspiración en marcha para desestabilizar al Gobierno Municipal de La Paz?”, cuestionó Susz al Ministerio de Defensa, al Comando General del Ejército y al Comando de la Escuela Militar de Inteligencia del Ejército.