Bruselas y Estrasburgo (PL y agencias).- España acoge en cifras absolutas el mayor número de migrantes entre los estados miembros de la Unión Europea (UE), escoltada por Reino Unido, Italia y Francia, constató hoy la oficina de Eurostat. El presidente de la Comisión Europea (CE) José Durao Barroso fustigó hoy el racismo y la xenofobia en el viejo continente.

Los residentes foráneos totalizan unos 31,9 millones de personas en los 27 estados de la UE, equivalentes a 6,4 por ciento del espectro demográfico europeo. Conforme al reporte oficial, más de 19 millones de inmigrantes procedían de un país extracomunitario.

En 2009 la población de la UE superó los 500 millones de habitantes. Los inmigrantes constituyeron el 60 por ciento del total de los nuevos pobladores registrados. Las comunidades de migrantes “no europeos” más numerosas en el espacio de la UE son la turca (2,4 millones), marroquí (1,8 millones) y albanesa (un millón).

El pueblo roma (romaní o gitano) constituye la minoría étnica más grande en Europa, estimado entre 10 y 16 millones de personas, cuyos derechos a la libre circulación por el espacio comunitario han sido vulnerados en Francia, tras el desmantelamiento de campamentos y la expulsión masiva de ciudadanos rumanos y búlgaros de esa etnia.

Más de siete millones de ciudadanos extranjeros residen en España, en una proporción que representa 12,3 por ciento de la población total española, según los datos referidos al 1 de enero de 2009.

En mayo de este año, los extranjeros que trabajan por cuenta propia en España sumaron 198.891. La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) destacó el aumento del colectivo de autónomos chinos, que mes a mes sigue incrementando los registros en el Régimen Especial Trabajadores Autónomos (RETA) y suponen una de cada tres de las nuevas altas de autónomos (34,7%) en mayo.

A mayo de 2010, las nacionalidades más representativas de autónomos extranjeros son la china con 29.593 trabajadores (14,9 por ciento); la rumana con 22.928 (11,5 por ciento); la inglesa con 19.951 personas (10 por ciento); la alemana con 14.174 (7,1 por ciento); la italiana con 13.424 personas (6,7 por ciento); la marroquí con 11.512 (5,8 por ciento); la francesa con 9.314 (4,7 por ciento); y la portuguesa con 6.676 personas (3,4%).

En el puesto número nueve del listado aparecen los colectivos latinoamericanos, el primero de ellos de Argentina con 5.856 autónomos (2,9 por ciento); Colombia con 5.072 personas (2,6 por ciento); y Ecuador con 4.507 trabajadores y el 2,3 por ciento del total. Los restantes colectivos suman 55.884 personas, el 28,1 por ciento.

En los tres principales colectivos latinoamericanos con trabajadores autónomos, desde diciembre de 2009 a mayo de 2010, el que más miembros perdió fue Colombia, con 197 inscritos menos; le siguió Ecuador, con 189 menos, y Argentina, que sólo perdió dos autónomos.

De diciembre de 2009 a mayo de 2010 aumentó el número de trabajadores autónomos brasileños de 2.013 a 2.106; los peruanos de 1.928 a 1.960; los bolivianos de 1.142 trabajadores a 1.226 y de la República Dominicana, que llegó a tener en mayo 1.200 afiliados autónomos, cuando en diciembre de 2009 sólo contaba con 1.108.

Los cinco principales sectores en el que se desempeñan los inmigrantes son, en primer lugar, el comercio, que cuenta con 53.403 trabajadores foráneos, registrando un incremento del 3,4 por ciento desde diciembre de 2009; le sigue la hostelería, donde en mayo de este año se alcanzó la cifra de 39.002 inscritos, cuando en diciembre pasado la cifra era de 36.923, un 5,6 por ciento menos.

A continuación se ubica todavía la construcción, que aunque cuenta con 34.262 afiliados autónomos foráneos, no deja de caer en picado, con un descenso del 7,9 por ciento desde fin de 2009.Luego están las actividades administrativas, con 11.878 personas en mayo de 2010. El ámbito de las actividades profesionales, científicas y técnicas también registró un incremento, pasando de 9.965 en diciembre a 10.071 en mayo de 2010. (www.latinoamericaexterior.com)

Xenofobia

Sin menciones explícitas, pero a tono con las críticas a la expulsión de gitanos en Francia, el presidente de la Comisión Europea (CE) José Durao Barroso fustigó hoy el racismo y la xenofobia.

En su discurso sobre el Estado de la UE, el titular del brazo ejecutivo del bloque comunitario llamó a “no despertar fantasmas del pasado y recalcó que actos discriminatorios no puede ser tolerados en el Viejo Continente.

Sus palabras parecieron un claro mensaje a Francia y otros Gobiernos respecto a la forma de enfrentar sus problemas migratorios y de seguridad nacional. En tal sentido, Durao Barroso recalcó que los Gobiernos están obligados a “respetar los derechos humanos, incluyendo los de las minorías”.

Verdes, socialdemócratas, Izquierda Unida y liberales aplaudieron en líneas generales las palabras del presidente de la CE, aunque lamentaron que no se refiriera a la responsabilidad del presidente Nicolás Sarkozy en “la cacería de brujas contra los gitanos”. Así opinaron entre otros el líder de Los Verdes en el parlamento europeo, Daniel Cohn-Bendit y el ex primer ministro belga y portavoz liberal Guy Verhofstadt.

En la Eurocámara se debatirá concretamente la situación de la comunidad de los también denominados “romíes” en Francia, lo cual pudiera desembocar en una resolución crítica. Las comisarias europeas de Interior, Cecilia Malmstrom, y de Justicia, Viviane Reding, tomarán parte en la sesión de esta tarde.