Washington, (PL y Agencias).- El año pasado, el presidente estadounidense Barack Obama anunció la flexibilización de los viajes y remesas de los cubanoamericanos con familiares en la isla e inició rondas de negociaciones migratorias con Cuba, pero notificó hoy la extensión de las sanciones de la Ley contra el Comercio con el Enemigo hasta el 14 de septiembre de 2011, acción dirigida a continuar el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba.

La Casa Blanca divulgó en un comunicado que Obama suscribió un memorándum a la secretaria de Estado Hillary Clinton y al titular del Tesoro Timothy Geithner en el que prolonga hasta el 14 de septiembre de 2011 la legislación. En el texto, Obama alega que “la continuación durante un año de estas medidas referentes a Cuba conviene a los intereses nacionales de Estados Unidos”.

Con tal disposición Washington reitera su postura de que el gobierno cubano todavía es un riesgo para la seguridad del país y por lo tanto prohíbe que las empresas estadounidenses puedan hacer negocios con la isla.

La ley contra el Comercio con el Enemigo, que data de 1917 y se aprobó con vistas a la entrada norteamericana en la Primera Guerra Mundial, impide que las firmas nacionales comercien con países a los que consideraban hostiles.

Cuba es el único país del mundo sujeto a las sanciones de la Ley contra el Comercio con el enemigo, después de que en 2008 la administración de George W. Bush optara por no renovar la aplicación de la medida a la República Popular Democrática de Corea.

Fue esta legislación la que utilizó el gobierno de John F.Kennedy para imponer una guerra económica que perdura hasta hoy. La última extensión expiraba el próximo 14 de septiembre, pero ahora se ha ampliado el plazo hasta la misma fecha del 2011. Esta renovación de la ordenanza es más de lo mismo, pues los mandatarios anteriores la habían venido prorrogando anualmente, así que Obama prosigue, sin cambios, en la misma línea.

El embargo ha sido expandido y reforzado en otras leyes como la Torricelli, de 1992 y que impide el envío de alimentos a Cuba -con la excepción de ayuda humanitaria- o la Helms Burton, de 1996. En particular, la ley Helms Burton especifica que el embargo no podrá levantarse en tanto un miembro de la familia Castro continúe en el poder en La Habana.

A mediados de agosto, el gobierno de Estados Unidos presentó cargos criminales contra el banco británico Barclays Bank por violar leyes norteamericanas al realizar transacciones financieras con Cuba, Irán, Libia, Sudán y Birmania, que incluye un cargo de violación de la ley de Poderes Económicos de Emergencia (1977) y la Ley de Comercio con el Enemigo, que fue firmado por Jennifer Shasky Calvery, jefa de la oficina de decomiso del Departamento de Justicia.

Barclays Bank es demandado por realizar “limpieza” de dólares en su sucursal de Nueva York y ocultamiento de vínculos con las naciones mencionadas por unos 500 millones de dólares desde marzo 1995 hasta septiembre 2006

Durante la clausura de la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el pasado 1 de agosto, el presidente cubano Raúl Castro advirtió que es cierto que existe menos retórica y se celebran ocasionales conversaciones bilaterales sobre temas específicos y limitados con Estados Unidos. Pero “en realidad, el bloqueo se continúa aplicando y nosotros seguiremos actuando con la serenidad y paciencia que hemos aprendido en más de medio siglo”, ratificó.