El gobernador de Chuquisaca Esteban Urquizo contratará a una empresa independiente para que en un plazo de 180 días calcule el monto de la indemnización que el Estado pagará a la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce) por la expropiación de su cuota accionaria en la Fábrica Nacional de Cemento (Fancesa) de Chuquisaca.

Mediante Decreto Supremo 616, el Presidente Evo Morales transfirió a la Gobernación Autónoma del Departamento de Chuquisaca el 33,34% de las acciones de Fancesaque estaban en manos de Soboce de propiedad del empresario Samuel Doria Medina, jefe nacional de la alianza opositora de centro derecha Unidad Nacional (UN).

La empresa Fancesa creada en 1959 era una sociedad anónima integrada por la Universidad Mayor de San Francisco Xavier, la Alcaldía de Sucre y la Prefectura de Chuquisaca, hasta que en 1999 el cementero Doria Medina compró las acciones de la Prefectura en 26 millones de dólares.

Esta mañana el gobierno aprobó el decreto supremo que tiene por objeto recuperar las acciones de Fancesa para el gobierno autónomo de Chuquisaca, explicó el Presidente. Algunas agencias de noticias nacionales e internacionales reportaron que las acciones de Soboce fueron “revertidas” y otros medios de prensa hablaron incluso de “confiscación”; sin embargo, el gobierno “expropió” el paquete accionario, lo que significa que pagará una indemnización al empresario afectado.

El artículo 3 del mencionado decreto precisa que “se constituye en documento suficiente para efectuar el registro de transferencia de las acciones… a nombre del Gobierno autónomo del departamento de Chuquisaca en el libro de acciones de Fancesa o en cualquier instancia societaria o administrativa”.

“El DS 0616 que intenta expropiar a título de transferencia el 33,34 por ciento de las acciones de Fancesa adquirido hace más de una década por Soboce, incurre en abuso de poder y en graves irregularidades procedimentales”, denunció el presidente del directorio de Soboce Juan Carlos Requena.

Requena aseguró que “lo que pagó Soboce en su momento fue algo más de 26 millones de dólares, pero puede que el patrimonio de Fancesa se haya triplicado”. El directivo no descartó iniciar acciones legales junto a la empresa mexicana Chihuahua, que es socia de Soboce.

“La reversión de acciones de la empresa Soboce en Fancesa es sin duda un mensaje desalentador del Presidente Evo Morales y un golpe muy duro a una empresa nacional y por ende al sector productivo en su conjunto”, lamentó la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB).

El presidente del gremio empresarial Daniel Sánchez comentó que el golpe a Soboce –“una empresa moderna que invierte en el país, que ha cumplido en todo momento con las normas establecidas por el Estado y que genera empleos dignos y permanentes”– es una muestra de las contradicciones del gobierno “cuando se trata de hacer política en vez de hacer empresa”.

Según los empresarios privados, el gobierno amedrenta al cementero más próspero del país. Días atrás, autoridades de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) criticaron a Soboce por ampliar su planta de Viacha sin autorización, lo que ha supuesto un aumento de su demanda de gas de siete millones de pies cúbicos diarios hasta más de 10 millones.

En las últimas semanas se acentúo la escasez de cemento en el mercado nacional debido principalmente al auge del sector de la construcción. Para cubrir el déficit, el gobierno no descarta importar más cemento de Venezuela.