Washington y La Habana (PL).- El tema del estrés postraumático entre los militares estadounidenses vuelve hoy a la palestra, luego de que un veterano de la guerra de Iraq acabara con su familia y después se quitara la vida. Un nuevo informe del Pentágono registra 160 suicidios de efectivos en servicio en el año que transcurrió entre el 1 de octubre de 2008 y el 30 de septiembre de 2009.

La acción de Matthew Magdzas, de 23 años, contra su cónyuge embarazada, de 26, y su pequeña de 13 meses, podría estar asociada a los desajustes mentales que sufren no pocos soldados del Pentágono al regreso del campo de batalla.

Según el reporte de los detectives, no fueron encontradas pruebas de que la pareja tuviese problemas económicos ni conflictos internos o de otra índole, divulgó el sitio digital AolNews. Sin embargo, el capitán de la Policía Chad La Lor dijo que se solicitará al Ejército los registros médicos de Magdzas “para ver si se había quejado o había sido tratado por síntomas de trastorno de estrés postraumático”.

El joven se alistó en la Guardia Nacional durante el verano de 2004 y fue asignado en un batallón al norte de Iraq en el 2006 hasta el 2007. Al retornar a Estados Unidos, comenzó a trabajar como instructor de armas de fuego en el estado de Wisconsin, donde residía.

Los casos de estrés postraumático y perturbaciones mentales han aumentado considerablemente en las tropas del Pentágono en los últimos años, sobre todo entre los que participaron en las guerras de Iraq y Afganistán.

En 2007, periodo de la desmovilización de Magdzas, fuentes oficiales revelaron que unos 40 mil efectivos habían sido diagnosticados con alguno de esos trastornos, mientras otros uniformados también los padecían y se atrevían a confesarlo.

El desorden puede provocar regresiones, irritabilidad o parálisis emocional, dependiendo del tipo de experiencias traumáticas a las que la persona se haya expuesto.

No obstante, cada año más de ocho millones de estadounidenses consideran seriamente la posibilidad de suicidarse, reveló un estudio gubernamental divulgado en julio.

La Administración Federal de Salud Mental y contra el Abuso de Sustancias Prohibidas, afirmó al mismo tiempo que unos 32 mil norteamericanos se quitan la vida anualmente, siendo los grupos más propensos los ciudadanos entre 18 y 25 años.

El índice de suicidios de soldados en el Ejército estadounidense superó por primera vez la tasa de civiles desde la Guerra en Vietnam, publicó el 30 de julio el periódico The New York Times.

Un nuevo informe del Pentágono descubrió la cifra récord de 160 suicidios de efectivos en servicio en el año que transcurrió entre el 1 de octubre de 2008 y el 30 de septiembre de 2009. El documento responsabiliza a los altos jefes militares por ignorar los crecientes problemas mentales, de drogas y delitos entre los soldados.

Según el texto, un tercio de las tropas toma al menos un medicamento de venta bajo receta y el 14 por ciento ingiere algún tipo de analgésico fuerte.

De acuerdo con la pesquisa, aproximadamente 20 de cada 100 mil soldados se han quitado la vida comparado un primero de 19 por cada 100 mil ciudadanos dentro de la población civil.

Suicidios en la patrulla fronteriza

Después de casi cuatro años sin suicidios en sus filas, los guardianes de la frontera Sur de Estados Unidos se están auto aniquilando. Desde febrero de 2008 hasta el presente se suicidaron 15 agentes, según el sitio Delmarva.com, la cifra más elevada de estos episodios en los últimos 20 años, asegura la agencias Associated Press.

Casi todos los misteriosos incidentes han tenido lugar en los estados de Texas, California o Arizona, donde se registra un mayor flujo de inmigrantes de diversos países. Los altos directivos de la Patrulla Fronteriza imparten conferencias especializadas con psicólogos que explican algunos síntomas iniciales de la depresión o el stress a los 22 mil agentes.

Christine Gaugler, directora de Recursos Humanos de Inmigración y Protección Fronteriza, señaló que las muertes no tienen explicación concreta sino solamente existen algunas especulaciones para este fenómeno que esta ocurriendo en estos momentos.

Las cifras de suicidios son elevadas en todas las agencias de orden público en Estados Unidos pero específicamente en la Patrulla Fronteriza se han disparado impresionantemente, coinciden los medios. Según documentos desclasificados hechos públicos por el Acta de Libertad de Información los niveles de suicidios nacionalmente son de 12 por cada mil asegura el Centro Federal de Control de Enfermedades. Sin embargo, en las agencias de orden público llegan hasta el 20 por ciento y en la Patrulla Fronteriza rayan en el 30 por ciento con tendencia al incremento sostenido, resaltó esa fuente oficial.

Una de las viudas declaró que el problema consiste en que el gobierno trata de robotizar con exigencias extremas en el trabajo cotidiano a estos vigilantes sin tomar en cuenta que son simples seres humanos como el resto de las personas.