Uno de los desafíos urgentes de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) es el cambio total de viejas tuberías de agua potable del centro de la ciudad de La Paz, además de brindar el servicio de alcantarillado en varias laderas de la urbe, asegurar mayores fuentes de acceso al agua y optimizar el tratamiento de aguas residuales, recomendó el Concejo municipal paceño al gerente general de EPSAS Víctor Rico.

“Hay problemas de orden estratégico y de proyección, junto a temas menores que representan los reclamos de los vecinos de los Macrodistritos”, comentó la presidenta del Concejo Gabriela Niño de Guzmán luego de evaluar los problemas centrales que impiden a la empresa cumplir efectivamente el mandato constitucional de garantizar el acceso al agua como un derecho humano.

EPSAS es la prestadora de servicios básicos más grande del país con 294.752 conexiones de agua potable (3.035 km de red) y 203 mil abonados a la red de alcantarillado (3.102 km), seguida por Saguapac de Santa Cruz.

El gerente de EPSAS Víctor Rico explicó que la entidad funciona como empresa transitoria desde hace tres años y que es necesario diseñar un nuevo modelo de gestión entre La Paz y El Alto acorde con el nuevo modelo autonómico. Además, informó que la empresa recauda de 22 a 23 millones de dólares, pero invierte no más de nueve millones de dólares porque “nos dedicamos a pagar deudas”.

Precisó que ya se ha pagado 25 millones de dólares por concepto de deudas que datan de anteriores administraciones. Rico dio cuenta de un proceso de fortalecimiento y mejoramiento con la compra de 13 vehículos y la reciente adquisición de un software que ha costado 350 mil dólares, quedando pendiente otro destinado a facturación.

En cuanto a las planimetrías, requisito para la instalación de alcantarillado, la concejala Niño de Guzmán explicó que el Ejecutivo edil y la Comisión de Gestión y Planificación Territorial diseñan procesos técnico jurídicos mucho más expeditos para la habilitación del servicio, en vista de que se incrementa el riesgo de deslizamiento en las laderas por causa de las conexiones clandestinas de agua y el uso de pozos sépticos.

“Hay áreas que están pidiendo hace años que se apruebe su planimetría, pero qué servicio de alcantarillado se animará a instalar si no hay aprobadas líneas y niveles ni planimetrías. La instalación de tubos es a largo plazo”, observó el gerente de la empresa estatal.

Por otro lado, EPSAS y el Programa Barrios y Comunidades de Verdad firmaron un acuerdo para la mejora de tuberías y conexión de alcantarillado y agua potable en varias zonas que son intervenidas por el Programa municipal.

El acuerdo comprende la intervención en las zonas Unión Catalina y Unión San José en la primera semana de septiembre; la conexión clandestina de alcantarillado en Unión Catalina perjudicó a varias viviendas de Unión San José.

El Programa Barrios y Comunidades de Verdad, principal eje de la actual gestión edilicia, interviene en Unión San José y Unión Catalina, zonas pertenecientes al macrodistrito Periférica, con un proyecto integral de mejoramiento barrial que demanda un a inversión de 4,5 millones de bolivianos, de recursos provenientes del Banco Mundial y una contraparte de la municipalidad paceña.

“La falta de profundización de tuberías es un trabajo que le corresponde a la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento, ya que ellos se encargan del agua potable y el alcantarillado sanitario, y nosotros como Programa trabajamos en el tema del alcantarillado pluvial únicamente, y tenemos un techo presupuestario que lo estamos invirtiendo en el proyecto”, explicó el subgerente de obras del Programa Barrios y Comunidades de Verdad Gabriel Alanoca.