Preso en Venezuela por terrorismo, el extremista de derecha Alejandro Peña Esclusa sigue garantizando el flujo de propaganda a su favor a través de una conexión Internet controlada por su socio Elio C. Aponte, radicado en Miami, que se autodenomina “ingeniero de aeronaútica y asesor de software”, y que manejo en el pasado campañas violentas contra el gobierno bolivariano del Presidente Hugo Chavez.

Lo confirma una investigación realizada por el especialista aleman Ingo Niebel, redactor del sitio web especializado Geheim, que revela como Aponte es dueño de varios “dominios” de Internet. Uno es “http://www.ruedalo.org/“. Sobre esta página se organizaron las protestas violentas de 2007 contra el “cierre” de RCTV. Detrás de ruedalo.org está orvex.org – la “organización de venezolanos exiliados” en EEUU. Negociante (o estafador) astuto, Aponte expide incluso un “carné de exiliado” para supuestamente “evitar la deportación a Venezuela”.

“La dirección de Orvex es la misma que la de Elijen‘s Corp, un firma de Aponte que en 2007 asesoró a los venezolanos “exiliados”. Para la primera consulta deberían pagar 50 dólares, para la preparación de todos los documentos más un entrenamiento para poder hablar con el oficial de Inmigración unos 3000 dólares”, subraya Niebel.

Los dominios ruedalo.org y orvex.org fueron registrados por Network Solutions Inc (NSI). Según el registro de ambos de 2007, NSI se encontraba radicada en Virgina, donde – casualmente, por supuesto – también reside la CIA. En 2010 aparece como dirección del proveedor Drums, Pennsylvania. El cambio puede explicarse por razones empresariales, sin embargo existe una conexión con los “spooks” de la “Firma”:

Nacido en Washington, hijo de un General de Brigada venezolano, este ex candidato a la presidencia de su país ha consagrado años acostándose con la derecha más retrograda, fundamentalistas religiosos de todo índole, lideró la secta Tradición, Familia y Propiedad que proyectó asesinar al Papa Juan Pablo II para luego pasar a propagandista latinoamericano del controvertido político norteamericano Lyndon Larouche, ideólogo que se caracteriza por su racismo y su paranoia.

Golpista antichavista de primera fila, se atrevió luego a ser candidato a la presidencia venezolana, una payasada que le permitió constatar que su popularidad apenas alcanzó 2.424 votos expresados, es decir 0,04% del total.

Irreducible a pesar de este duro veredicto, Peña Esclusa cambio su estrategia y se paso los últimos años a viajar en cada rincón del continente para unir la ultraderecha latinoamericana más fanática, desde los nostálgicos del Plan Condor hasta los mafiosos de Miami, apoyando a los “mataduras” del partido salvadoreño ARENA, predicando el uso de la violencia con los paramilitares bolivianos y exhibiéndose triunfalmente con los golpistas hondureños.

Momento clave de su “ascensión” en la ultraderecha latinamericana, Peña Esclusa viajó a San Salvador en enero de 2007, para fraternizar abiertamente con la pandilla del partido ARENA que aterroriza al país y ahí desarrolla ante un publico ya adquirido sus teorías obsesivas sobre el Foro de Sao Paolo. Predica entonces vehementemente la necesidad absoluta de “contrarrestar el avance del castrocomunismo en América”.

En San Salvador, desarrolla entonces sus contactos con estos mismos individuos que, en coordinación con la mafia cubanoamericana, protegieron y estimularon al terrorista internacional Luis Posada Carriles y su red criminal.

En estos mismos días. Peña Esclusa se aparece públicamente en Miami, más exaltado que nunca, y recibe apoyos que documentan claramente la vinculación de su red con los mecanismos subversivos de la inteligencia norteamericana.

En la metrópoli de la Florida donde prosperan los “patrocinadores del terrorismo”, es el invitado de la fachada CIA de la Universidad de Miami, el llamado Instituto de Estudios Cubanos y Cubano Americanos (ICCAS), del ex analista Jaime Suchlicki.

Luego da su “show” en la cadena Telemundo, con María Elvira Salazar, antes de disfrutar la alfombra roja de la estatal Radio-TV Martí, una extensión de la Voz de América, sostenida a golpe de millones con el dinero del contribuyente para difundir propaganda extremista.

Unos días después, el Diario Las Américas, otro organo de los servicios especiales, le abre sus páginas para otro diluvio de condenas de todo lo que se relaciona con una América progresista.

El 14 de diciembre de 2008, Peña Esclusa crea en Colombia la Unión de Organizaciones Democráticas de América (UnoAmérica), una agrupación heteróclita de militares, policías, represores, torturadores de pasadas dictaduras, y otros elementos fascistoides latinoamericanos.

Su telaraña mafiosa se extiende ahora, afirma, a unos 200 grupos y grupúsculos de corte neofascista constituidos por elementos tales como el argentino Patricio Videla Balaguer, hijo del general Dalmiro Videla Balaguer, conspirador del golpe de 1955 contra Juan Domingo Perón, o el empresario hondureño Roberto Micheletti, hombre de confianza de la CIA quién logró expulsar de su país a un presidente constitucional para instalar un régimen policiaco-militar, mientras pretendía defender la democracia.

La confabulación continental de UnoAmérica tiene lazos documentados con la falangista Fundación para el Análisis Económico Social (Faes), del otro fuehrercito, el ex presidente del Consejo español José María Aznar, y con la Fundación Internacional para la Libertad, del inefable intelectual peruano-español Mario Vargas Llosa. En Estados Unidos, la red se vincula inevitablemente a la Heritage Foundation y a cualquier otro think tank con olor a reaganismo.

Cuando en junio de 2009, el ministro venezolano del Exterior, Nicolás Maduro, lo denuncia por conspirar con los socios salvadoreños de Posada Carriles y preparar un atentado contra el jefe de Estado venezolano, durante la toma de posesión de su colega de El Salvador, Mauricio Funes, ya ha efectivamente elaborado la logística de tal magnicidio. Por ahí se situa su conexiçon con la pandilla de Francisco “El Panzón” Chávez Abarca, brazo derecho de Posada en los años 90, deportado a Cuba por Venezuela.

De la misma forma que había delegado a Bolivia sus afiliados “carapintadas” de Argentina, encabezados por Jorge P. Mones Ruiz, un ex para asesorar al paramilitar Eduardo Rosza en su plan para eliminar a Evo Morales y desencadenar una guerra civil.

Desde entonces, predica desde Brasil hasta España, desde Estados Unidos hasta Uruguay, donde ofrece sucesivas entrevistas de prensa, radio y televisión, denunciando la “expansión del modelo chavista” y del “proyecto castrocomunista” que “ponen en peligro la estabilidad del hemisferio”

UnoAmérica reinvidica el “honor” de ser la primera organización en haber viajado a Honduras para reconocer la “legitimidad” de la dictadura Micheletti lo que valió a Peña Esclusa, en noviembre de 2009, una condecoración que recibió junto al terrorista cubanoamericano Armando Valladares, también asociado al fracasado complot de Santa Cruz, en Bolivia.

A través de su sitio web y de los de sus correligionarios, UnoAmérica se consagra a la desinformación más metódica, con la complicidad de los canales de propaganda controlados por las oligarquías continentales, generalmente asociados a la Sociedad Intreramericana de Prensa.

Lanza sin escrúpulo alguno rumores acusando a Hugo Chávez de hacer disparar sus tropas sobre manifestantes como denuncia a Evo Morales por la matanza de campesinos bolivianos ejecutada por los croatas de Santa Cruz, y celebra eufóricamente a los golpistas de Tegucigalpa. Todo este flujo de mentiras y medio verdades bajo el lema de la lucha para la libertad y la democracia “amenazadas por el socialismo del siglo XXI”.

Otra característica de las comunicaciones del recluso Peña Esclusa, el sitio web oficial de UnoAmérica está registrado en los Países bajos pero se encuentra protegido por la empresa privacyprotect.org. Esta firma se dedica a ofrecer sus datos de contactos a aquellos clientes que no desean ser registrados por ICANN ya que la institución publica los correspondientes datos.

Lo que conviene a esta falsa ONG, liderada por un terrorista, cuyas fuentes de financiamiento, aparentemente jugosas, quedan desconocidas.

Montaner y Ros-Lehtinen en Miami

El agente CIA Carlos Alberto Montaner, terrorista profugo de la justicia cubana, participó hace poco en Miami a una autentica celebración del terrorismo, en la cual se efectuó un “reconocimiento especial” a Enrique Ros, padre de la congresista Ileana Ros-Lehtinen, y apologista del terrorista Orlando Bosch Avila, ex jefe de la CORU y responsable, con Luis Posada Carriles, de la destrucción en pleno vuelo de un avion civil cubano.

La reunión convocada por el Instituto de Estudios Cubanos y Cubano Americanos de la Universidad de Miami (ICCAS, según sus siglas en inglés), una fachada de la CIA subsidiada por la USAID, tuvo lugar en la casa Bacardi, una “institución” creada con fondos de la marca de ron asociada desde cinco décadas a la mafia cubanoamericana.

Enrique Ros publicó en 1994, junto a su amigo Bosch, una versión “revisionista” de Playa Girón en la cual los buenos son los malos y vice versa. Su hija, Ileana Ros-Lehtinen se ganó un puesto en la Camara Baja liderandó la operación para sacar a Bosch de las jaulas de la Inmigración.

Cuando Carlos Alberto Montaner, con 17 años, se dedicaba a poner bombas en las tiendas de La Habana en tiempo de Navidad, por cuenta del Frente Revolucionario Democrático (FRD), organización subordinada a la CIA que dirigía desde Miami “Tony” Varona, Enrique Ros ya se había vinculado a la misma red contrarrevolucionaria por la vía dell Movimiento Demócrata Cristiano (MDC) de José Ignacio Rasco Bermúdez.

El investigador Jesús Arboleya cuenta, en su obra La Contrarrevolución en Cuba, cómo Rasco, a finales de febrero de 1960, visitó el cuartel general de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana (CIA) en Arlington, Virginia, para entrevistarse con el oficial Frank Bender. Este viaje de Rasco fue un elemento decisivo que permitió entonces a la CIA concretar su proyecto de coalición contrarrevolucionaria que llevará a la creación del FRD, organización propiamente terrorista que controlara totalmente.

José Ignacio Rasco Bermúdez fue luego arrestado, junto a Javier Altabás Pardo y Aureliano Sánchez Arango, en relación con el atentado ocurrido el 28 de febrero siguiente, en la escuela Nobel Academy, ubicada en la Calzada de Diez de Octubre, reparto la Víbora, apenas un mes después del arresto de Montaner, sus dos principales cómplices, Néstor Manuel Piñango Pérez y Alfredo Carrión Obeso y una docena de otros delincuentes.

En la misma operación antiterrorista, se capturó a Armando Valladares, ya colaborador de la CIA que desarrolló una intensa campaña “humanitaria” para su liberación y hoy denunciado, entre otras cosas, como cómplice del reciente complot para asesinar al presidente boliviano Evo Morales.

La llegada a Miami, asustado por la captura de sus correligionarios, coincidió con la creación en esta ciudad de la estación JM/WAVE destinada a agredir a Cuba con más de 250 oficiales, 2000 agentes de origen cubano y un presupuesto ilimitado.

Entre los invitados en la asamblea mafiosa de la Casa Bacardi, se encontraba Horacio Aguirre Baca, fundador del Diario Las Amèricas de Miami, quién fuera uno de los más activos colaboradores Jules Dubois, “Coronel de las Orejas Peludas”, en la operación realizada por la agencia norteamericana para secuestrar a la Sociedad Interamericana de Prensa, entre 1948 y 1950. La SIP es hoy un instrumento de propaganda privilegiado del Departamento de Estado.

En múltiples circunstancias, Aguirre hizo parte de operaciones de la CIA en organizaciones internacionales. Cuenta en notas publicadas por la SIP, como en 1978 se pasó “cerca de un mes en el Hilton de Paris, trabajando de las 8AM a las 11PM” para atacar la Unión Soviética y sus aliados, entre los cuales Cuba, ante la UNESCO..

El actual presidente de la SIP es su hijo, Alejandro Aguirre. Casualmente, este recibió la presidencia de la SIP de manos de Enrique Santos Calderón, del diario El Tiempo, de Bogotá.

Algo excepcional, la congresista Ileana Ros-Lehtinen, la “Loba Feroz” estuvo presente en el acto, cogida del brazo de su esposo, el abogado mafioso Dexter Lehtinen, veterano de Vietnam conocido por sus excesos matrimoniales. Una escena que recordaba como también los Lehtinen estuvieron juntos en aquella manifestación del 29 de marzo del 2003, en Miami, a favor de la guerra en Iraq, donde la representante republicana habló al lado de Orlando Bosch reclamando del Gobierno norteamericano que Cuba sea “el próximo Iraq”.