(ABI).- El ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, aseguró el martes que el Gobierno no caerá en la provocación de algunos sectores radicales, que están movilizados en Potosí y ratificó que la única salida al conflicto es el diálogo y la concertación.

En una conferencia de prensa en la que compareció junto al Ministro de Minería, José Pimentel y al portavoz Presidencial, Iván Canelas, Llorenti reiteró que la estrategia del Ejecutivo para la resolución del paro cívico que afecta a esa región del sur del país 14 días, es el diálogo.

“Bajo ninguna circunstancia vamos a caer en ningún tipo de provocación. No vamos a utilizar la fuerza pública, justamente porque algunos de esos sectores radicales quieren una salida por el desastre”, argumentó.

Recordó que una comisión gubernamental conformada por los ministros de la Presidencia, Óscar Coca y de Autonomías, Carlos Romero, permanecen en Sucre a la espera de los dirigentes cívicos de Potosí para iniciar una reunión de concertación.

Aunque dijo que el diálogo tiene que darse en condiciones en la que ambas partes tengan las garantías “de expresarse y manifestarse de manera abierta y de manera en la que no medien presiones”.

“Esa situación no se da por ahora en Potosí, por eso insistimos, recalcamos que tenemos que iniciar ese proceso de diálogo y les pedimos que levanten las medidas de presión para iniciar inmediatamente esa reunión que con seguridad se va a resolver rápidamente”, subrayó.

Argumentó que se tiene que presentar esa situación para que los documentos que no se firmen y acuerden bajo presión, que posteriormente eviten que se cumplan en toda su dimensión.

“Nosotros queremos ser responsables de cada una de las palabras y de los compromisos que asumimos”, matizó.

El Ministro de Gobierno desmintió versiones que manejan algunos dirigentes cívicos y medios de comunicación, de una intención de desgastar la movilización y acusó a los dirigentes de poner obstáculos para impedir el diálogo

“Quienes están alimentando esta lógica de escalada de violencia. A quienes les interesa esto por supuesto al Gobierno no y tampoco a Potosí. Por eso insistimos en que solamente a través del diálogo en el que las condiciones sean las necesarias se puedan resolver los problemas”, urgió.

Dejó entrever que el conflicto beneficia al alcalde René Joaquino, que tiene pendiente una sesión que debe debatir una posible suspensión de su cargo por acusaciones de irregularidades en su anterior gestión y que habría movilizado a sus partidarios para impulsar el conflicto.