El Presidente Evo Morales promulgó la Ley de Modificación al Código Tributario y a la Ley de Aduanas que viabiliza la confiscación de bienes y endurece las penas de cárcel para los contrabandistas. La drástica norma sólo es comparable con la draconiana ley antidroga 1008.

La nueva Ley de Aduanas de seis artículos ha sido diseñada para castigar con más drasticidad el delito del contrabando, un negocio ilegal que movería hasta 1.500 millones de dólares al año y que defraudaría entre 300 y 400 millones de dólares anuales en impuestos.

La norma agiliza el procedimiento judicial para la confiscación de mercancías y bienes empleados en el ilícito, eleva las penas de cuatro a 10 años de prisión, y castiga hasta con 13 años de cárcel a los funcionarios públicos que cometan el delito.

Por su drasticidad, la ley anti contrabando sólo es comparable con la ley antidroga 1008, cuestionada por violar derechos humanos fundamentales como por ejemplo la presunción de inocencia.

La Ley de Aduanas desencadenó una ola de protestas de comerciantes minoristas en varias ciudades del país, y los choferes del transporte público solicitaron reconsiderar la confiscación de vehículos que transporten mercadería de contrabando.

El gobierno se negó a modificar la Ley cuestionada, pero está dispuesto a consensuar su reglamento con todos los sectores sociales involucrados. Los legisladores del MAS iniciaron hoy una campaña nacional para socializar la norma.