El departamento de Potosí cumple un paro general indefinido con bloqueo de caminos desde hace ocho días. El martes más de 100 mil personas en una concentración sin precedentes decidieron radicalizar la lucha. Todos los sectores se plegaron a la movilización, incluidos senadores y diputados del MAS y el gobernador oficialista de Potosí Félix González. “Potosí federal, Potosí federal…” es la consigna del momento.

La movilización estalló hace más de una semana por un centenario conflicto de límites entre los ayllus indígenas de Coroma en Potosí y Quillacas en Oruro, que se disputan un rico yacimiento de piedra caliza, materia prima para la fabricación de cemento.

El paro cívico y el bloqueo de caminos se radicalizía cada día, viajeros varados en una ruta de Tarija denunciaron que dos menores fallecieron por culpa del bloqueo; los habitantes de la ciudad de Potosí sufren por el desabastecimiento de alimentos.

El obispo de Potosí monseñor Ricardo Centellas pidió vehemente al gobierno que atienda las demandas del pueblo potosino: “Hacemos un llamado urgente a un diálogo respetuoso y sincero con la verdad de los hechos, sin ningún tipo de prejuicios ni pretextos; no podemos seguir observando el sufrimiento de nuestros hermanos que bloquean los caminos y otros que no pueden llegar a su destino soportando situaciones infrahumanas”.

El presidente del ComitéCívico de Potosí (Comcipo) Celestino Condori, uno de los líderes de la movilización regional, culpa al gobierno de la crisis política y social, sobre todo al ministro de Autonomías Carlos Romero por su “excesiva parcialización con Oruro”.

Los potosinos están indignados por las maniobras de Carlos Romero, del ministro de Gobierno Sacha Llorenti y del viceministro César Navarro, que desde un principio intentaron minimizar el conflicto. Los operadores políticos del gobierno denunciaron que un pequeño grupo de personas impulsa la movilización por intereses políticos personales, entre ellos el alcalde de Potosí René Joaquino. Son dignatarios ineficientes, no merecen el cargo y deberían renunciar, sentenció Condori.

Varias provincias del norte potosino se pliegan progresivamente a la protesta y los comerciantes de las provincias del sur no descartan cerrar la frontera con Argentina. Al mismo tiempo, legisladores potosinos del MAS instalaron un piquete de huelga en La Paz y el gobernador potosino Félix González, también masista, se se incorporó a las movilizaciones de Potosí.

El senador Eduardo Maldonado, el diputado Juan Carlos Sejas (MAS) y el diputado David Cortes de Alianza Social ayudan desde hace tres días en la Cámara de Diputados exigiendo al gobierno que envíe a Potosí una comisión de ministros para iniciar el diálogo. “Lamentamos que no se le dé la importancia que por justicia le corresponde a nuestro departamento”, se quejó Sejas.

El gobernador masista González abandona su responsabilidad de tender puentes con el gobierno y establecer el diálogo, “es una posición que respetamos, pero que no la comprendemos”, manifestó Romero, mientras que el Vicepresidente Álvaro García Linera lamentó “la huelga innecesaria e injustificada del senador Maldonado que no contribuye en nada”.

El gobierno convocó al diálogo en dos territorios “neutrales”, primero en Cochabamba y después en Sucre, pero los dirigentes cívicos y las autoridades indígenas de Potosí no asistieron. “El ComitéCívico siempre ha asistido a escenarios neutrales y todas las reuniones de conciliación siempre se han efectuado en la ciudad de La Paz; ahora el pueblo potosino exige que de una vez los ministros den la cara aquí en Potosí”, explicó Condori.

Los potosinos están resentidos

El 57,8 por ciento de los potosinos votó por el MAS en las elecciones generales de 2005; cuatro años después 243.855 habitantes de la Villa Imperial reeligieron a Evo Morales. En toda la historia republicana, nunca antes un Presidente ganó una elección con una votación récord de 78,3%.

Los potosinos ratificaron su apoyo al Presidente en las elecciones regionales del 4 de abril de 2010; el MAS ganó en 34 de los 40 municipios de Potosí, es decir en el 85% de las comunas del departamento.

Los potosinos demostraron que son el pueblo más fiel al gobierno, pero Potosí sigue siendo el departamento más deprimido y postergado del país, y también el más maltratado por Estado indígena.

“Es injusto que algunos sectores piensen que el Presidente se olvidó de Potosí, que está permanentemente en su corazón”, el gobierno aprobó una gigantesca inversión de entre 560 y 570 millones de dólares en carreteras para fomentar el desarrollo y el mejoramiento de la calidad de vida de los potosinos, recuerda García Linera.

En 2006 el gobierno entregó ingenios y equipos a las cooperativas mineras; este año comenzó la construcción de un aeropuerto internacional en Uyuni; la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL) reactivará la fundición de Karachipampa, y se tramita un financiamiento de 200 millones de dólares para construir una planta de cemento.

Dice el Vicepresidente que el conflicto de límites es un problema “más viejo que la propia historia de Bolivia porque deviene de hace 200 años, y no se solucionará en días o semanas”; se necesita unos 180 días para aprobar una Ley que defina los límites. La primera división de ayllus que motivó el conflicto limítrofe entre Coroma y Quillacas data de 1820, precisa el ministro Romero.

El Vicepresidente imploró al pueblo potosino que declare pausa en las medidas de presión por 24 horas este 6 de Agosto día de la Patria, “para que todos los bolivianos independientemente del tema que nos diferencia rindan su honor a la Patria que está por encima de todo”.

El pueblo potosino reunido en asamblea general el miércoles descartó declarar cuarto intermedio y ratificó que continuará movilizado hasta que las una comisión gubernamental a la cabeza del Presidente Evo Morales arriben a la región para negociar cada uno de los seis puntos del pliego.

El ministro Romero descartó de plano la posibilidad de iniciar el diálogo en Potosí. “Si nosotros vamos a Potosí, así existan todas las garantías para dialogar, inmediatamente se va a provocar el levantamiento de Oruro y tendremos dos departamentos movilizados y más polarización del conflicto limítrofe”, argumentó.

Hoy viernes 6 de agosto día de la Patria los potosinos no desfilarán; marcharán y masificarán la huelga de hambre. Condori anunció en Radio Panamericana: “Esta semana estaríamos concluyendo con una paralización total a nivel departamental con el bloqueo de la carretera Avaroa sin dejar sacar ni un solo gramo de mineral de empresa San Cristóbal”.