El pasado martes, el alcalde de Cochabamba Edwin Castellanos a la cabeza de un grupo de militantes del MAS irrumpió en las oficinas de la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM) en La Paz intentando tomar la institución por la fuerza. Sin ser reconocido formalmente como presidente de la FAM, los empleados y el Director de la FAM le cerraron la puerta y cuatro horas después Castellanos tuvo que retirarse derrotado y en puertas de un inminente juicio por intervenir, allanar e inducir al cierre forzoso de una institución privada por intereses políticos.

Castellanos fue elegido presidente de FAM en una reunión de alcaldes del MAS celebrada el pasado viernes en Cobija. El alcalde cochabambino pidió al actual presidente de la FAM y alcalde de La Paz Luis Revilla que acepte el mandato del V Congreso que designó a la nueva directiva de la Federación de municipios del país.

Revilla “tiene que aceptar la democracia porque no es pecado tener la mayoría y cuando uno tiene 250 municipios es por la confianza que tiene la gente en nosotros. Por lógica y por democracia, la Federación debería estar en manos del MAS”, argumentó Castellanos.

Sin embargo, la directiva de la FAM desconoció formalmente la reunión ilegal y la elección ilegítima alegando que sólo participaron representantes del oficialismo. El encuentro del 30 de julio en Cobija sólo fue una reunión de los alcaldes del MAS y de ninguna manera representa a la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia, afirmó Revilla

Castellanos y personas ajenas al municipalismo allanaron las oficinas de la institución, agredieron a los funcionarios y contrataron a un cerrajero para deschapar las puertas. Se ingresó a las oficinas con un notario de fe pública para hacer un inventario de los documentos y equipos, informó Castellanos.

El director Ejecutivo de la FAM Dino Palacios enfrentó a Castellanos: “No puede irrumpir a la fuerza, es mi mandato como Director Ejecutivo de la FAM no permitir este tipo de atropellos y tengo la obligación de protegerla, y peor aún si vienen con alicates, martillos”, increpó Palacios al alcalde de Cochabamba. Finalmente, ambos acordaron precintar las oficinas.

Palacios se quedó con las llaves de las oficinas de la FAM y presentó una denuncia ante el Ministerio Público por el cierre forzoso de la Federación que es una institución privada. El allanamiento también viola la libertad de expresión ya que la FAM tiene 40 emisoras de radio asociadas y una Agencia de Informaciones que quedaron semiparalizadas, perjudicado a todo el municipalismo.

Castellanos podría ser enjuiciado por intervenir, allanar e inducir al cierre forzoso de una institución privada por intereses políticos; con una imputación fiscal lo sacan de la alcaldía de Cochabamba.

Revilla invitó a Castellanos al Congreso oficial de la FAM el 20 de agosto en Cobija para que explique el exabrupto. “Llamamos a la cordura al señor Castellanos, lo invitamos al Congreso donde esperamos recuperar al unidad del municipalismo asociado con la participación de todas las representaciones. Hasta que no se solucione este problema las oficinas estarán precintadas”, dijo.

El alcalde paceño Insistió en la instalación de un congreso “democrático” con la participación de todas las autoridades, “independientemente de su filiación política”, para elegir a las nuevas autoridades de la FAM.

El municipalismo está preocupado por los reiterados intentos del MAS de tomar todas las instituciones por la fuerza, “de entrar por la ventana y de copar espacios como el Consejo Nacional Autonómico para hacer prevalecer su hegemonía”.

La Ley Marco de Autonomías reconoce cinco representantes del municipalismo en el Concejo Nacional de Autonomías, donde se tomarán decisiones muy importantes respecto al curso del proceso autonómico. “Al parecer, se pretende que los cinco miembros sean del MAS y tener un control absoluto de este consejo”, denunció Revilla.