El conflicto entre Colombia y Venezuela no tendría la magnitud que le atribuyen varios Mandatarios latinoamericanos si no existieran bases norteamericanas en territorio colombiano y el temor a una invasión del poderoso país del norte a una de las repúblicas sudamericanas. Si se redujera a un diferendo entre dos países sudamericanos, todos procuraríamos que ambos gobiernos y pueblos se avinieran a un entendimiento; pero si la amenaza viene de afuera, es natural que los países sudamericanos y latinoamericanos en general nos unamos para rechazar las amenazas del enemigo externo.

La alarma generalizada no es gratuita. Para demostrarlo, bástenos un breve examen del Neocolonialismo y de su origen evidente, la Doctrina Monroe.

El primer orden neocolonial fue producto de la llamada Doctrina Monroe (ver más adelante), que se sintetiza en la fórmula “América para los americanos”, la cual no llama a engaño porque en los hechos significa la dominación de las grandes corporaciones norteamericanas sobre los recursos naturales y humanos de todo el Continente.

El neocolonialismo surge de una combinación de la diplomacia y la presión económica, con el respaldo del poderío militar que actúa como fuerza disuasoria o, en casos extremos, con la intervención armada.

El neocolonialismo como sistema se expandió por el Planeta después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) que significó la liquidación del imperio británico y del imperio francés. Antes de la Segunda Guerra se hablaba del Mapa colonial del mundo; después de ella, del Mapa Neocolonial.

El neocolonialismo es un nuevo orden mundial en el cual el Primer Mundo se caracteriza por la lucha hegemónica entre las grandes potencias, el Segundo Mundo, por el alineamiento detrás de una u otra potencia, mientras el Tercer Mundo se convierte en proveedor de materias primas, y en un escenario donde las presiones económicas y la amenaza de intervención militar provoca un alineamiento en zonas estratégicas. En los hechos, los países del Tercer Mundo se convierten en satélites políticos de las potencias, que obedecen a los imperativos económicos de éstas. Así ocurre con los países alrededor del Golfo Pérsico, los países que tienen acceso al Océano Índico y otros.

Causas del neocolonialismo

Los estudiosos señalan las siguientes causas para que Occidente haya reemplazado el sistema colonial por el sistema neocolonial.

1. Independencia de los países coloniales (Bolivia es independiente desde 1825; ese proceso duró en otros países hasta la Declaración de la ONU de 1960).

2. El desarrollo de los sindicatos (trade unions = los que limitan su lucha a las reivindicaciones de su gremio, no así los sindicatos revolucionarios, que fueron disueltos y dispersados) en los países capitalistas, pues al conseguir conquistas sociales como la jornada de 8 horas, vivienda, salud, seguridad industrial, pago de primas y otras ventajas, elevaron los costos de producción, bajaron las utilidades del empleador, que necesitaba aumentar la producción para amortizar las enormes inversiones de capital en maquinaria y contratación de técnicos e investigación científica y tecnológica.

3. La urgente necesidad de nuevos mercados para sostener el ritmo de producción y pagar el gasto social de los gobiernos y empresas de los países capitalistas. De este modo, el bienestar del trabajador norteamericano y europeo fue subvencionado por los trabajadores de las colonias o neocolonias.

4. Las estrategias de dominio y control de los enclaves de aprovisionamiento para la navegación y el cierre de esos sitios estratégicamente importantes a las potencias rivales. Por ejemplo, cuando Rusia quiso expandirse hacia el Océano Índico, el imperio inglés la frenó invadiendo Pakistán y Afganistán. Cuando Rusia tomó Afganistán, los Estados Unidos desarrollaron allí la guerrilla de los talibanes (con Osama Bin Laden a la cabeza) para expulsar a los soviéticos; pero luego los talibanes fueron pretexto para invadir Afganistán.

5. La intensificación de la lucha de las potencias debido al salto tecnológico.

6. De este modo, el neocolonialismo es la nueva cara del viejo colonialismo.

En conclusión, las grandes potencias neocoloniales son: Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania, España, Japón y Rusia. Algunos de ellos integran el llamado Grupo de los 7 o G7.[1] Todas ellas son potencias gracias al colonialismo, sea por invasión, conquista o compra de nuevos territorios. Así los objetivos del colonialismo y el neocolonialismo fueron:

1. La expansión del territorio.

2. El control de los recursos naturales de las colonias

3. El aprovechamiento de la mano de obra barata de las colonias

4. La conquista de nuevos mercados.

El neocolonialismo agregó el último objetivo: el control sobre los gobiernos para que sean leales, afines y sometidos.

La última colonia (inglesa) ha sido Hong Kong, devuelta a China el 1º de julio de 1997.

La doctrina Monroe, inicio del neocolonialismo

La llamada Doctrina Monroe está contenida en el informe del Presidente estadunidense James Monroe al Congreso de la Unión el 2 de diciembre de 1823, que fijaba los principios de política exterior de los Estados Unidos frente a Europa en relación al Continente americano. Fueron reconocidas como Principios en 1845 y actualmente son la base de la política exterior de los Estados Unidos en América Latina.

Contexto histórico.- En 1822, Rusia comunicó al gobierno estadunidense su pretensión sobre los territorios ubicados a orillas del Océano Pacífico norte hasta Vancouver, ubicada en el paralelo 50º. Una década antes, en Europa había caído Napoleón, Francia era gobernada por Luis XVIII, Fernando VII había sido repuesto en el trono de España y corría el rumor de que pediría ayuda a la Santa Alianza para recuperar sus colonias en América. En este contexto, y pese a que los Estados Unidos no tenían poderío militar mientras Gran Bretaña tenía una poderosa armada, se produjo la declaración del Presidente Monroe.

Qué dice la Declaración.-

1. El principio fundamental de la Doctrina Monroe es “América para los americanos”. Así se enfrentaba a las pretensiones de Rusia sobre la costa noroccidental del continente, a los intereses de Gran Bretaña en el Continente, a las maniobras de España para recuperar sus colonias americanas y a cualquier transferencia de dichas colonias a terceras potencias. Monroe declaró que los Estados Unidos no intervendrían jamás en Europa pero tampoco permitirían que los europeos intervengan en América.

2. La Declaración de Monroe rechaza la monarquía como sistema político y la proscribe en América.

3. Declara el derecho exclusivo de los Estados Unidos a colonizar territorios vírgenes en Norteamérica.

4. Declara su oposición a los intentos europeos de ayudar a España a recuperar sus colonias en América.

Vigencia histórica de la doctrina Monroe

La Doctrina Monroe no tuvo gran influencia hasta 1840, cuando el Presidente James Polk justificó la expansión de los Estados Unidos en territorios vírgenes de Norteamérica.

La vigencia histórica de la Doctrina Monroe se produjo de la siguiente forma:

1845.- Sirvió para oponerse a la presunta ocupación de Gran Bretaña sobre territorios de California y Oregón. (Francia y Gran Bretaña se opusieron a la anexión de los territorios mexicanos de Texas por los Estados Unidos).

1848.- El Presidente James Polk advirtió que si Europa intervenía en la península de Yucatán (México), Estados Unidos ocuparía esa región.

1864.- La guerra civil o Guerra de Secesión entre el Norte y el Sur en los Estados Unidos quitó vigencia a esta doctrina. España aprovechó para reconquistar República Dominicana en 1861, y Francia intervino en México con el emperador Maximiliano de Austria, que gobernó en el período 1862-1867 hasta que el ejército mexicano comandado por Benito Juárez ordenó su fusilamiento.

1870-1880.- Estados Unidos prohibió la cesión de colonias americanas entre países europeos. Proclamó su derecho exclusivo sobre cualquier canal que se abriera en Centroamérica para unir el Atlántico y el Pacífico, derecho reconocido por Gran Bretaña en 1901 (Tratado Hay-Pauncefote). Un trazo inicial pasaba por Nicaragua, pero al final fue construido el Canal de Panamá.

1890.- Se crea la Oficina Comercial de las Repúblicas Americanas (18901902), organismo comercial que antecede a la fundación de la OEA.

SIGLO XX.- 1904.- El Presidente Theodore Roosevelt dice que Estados Unidos autoriza la intervención europea en América Latina si algún gobierno “actúa incorrectamente en su política interior o exterior”. Con este curioso derecho de tutela se producen injerencias de Estados Unidos en el Caribe bajo los gobiernos de William Taft y Woodrow Wilson.

1910.- Se crea la Unión Panamericana (o Unión Pan-Americana) organismo dependiente de la Unión de las Repúblicas Americanas creada por resolución de la IV Conferencia Interamericana de 1910 celebrada en Buenos Aires. Tuvo su sede en Washington D.C.

Anteriormente fue conocida como: Oficina Comercial de las Repúblicas Americanas (18901902) y Oficina Internacional de las Repúblicas Americanas (19021910). La fecha de creación del primero de estos organismos, 14 de abril de 1890, es celebrado como el día de las Américas.

1920-1930.- Estados Unidos obra con moderación, proclamando acciones conjuntas y lanzando la idea-fuerza del Panamericanismo expresada en la Declaración de Panamá (1937).

1945.- Tras la Segunda Guerra Mundial, esta doctrina se desarrolla con el Acta de Chapultepec (1945), que proclama la ayuda mutua en América frente a la intervención de Estados no americanos.

1947.- El Acta es ratificada por el Tratado de Río (1947) que dice que atacar a una nación latinoamericana es atacar a todas.

1948.- Se crea la Organización de Estados Americanos sobre la base de la Doctrina Monroe y la idea-fuerza del Panamericanismo.

Sin embargo, la OEA socapó unas veces con complicidad y otras con impotencia intervenciones unilaterales (sin consultar a ningún otro país americano) del ejército estadunidense en América Latina de acuerdo al siguiente detalle:

Intervenciones en América Latina

1954.- Con el pretexto del temor al comunismo, Estados Unidos intervino en Guatemala para derrocar al presidente Jacobo Arbenz, elegido democráticamente.

1961.- Intervención en Cuba, en Bahía de Cochinos, rechazada por el Ejército cubano.

1965.- Intervención en República Dominicana para derrocar al presidente demócrata Juan Bosch.

1973.- Intervención en Chile para derrocar al presidente Salvador Allende, elegido democráticamente.

1984.- Intervención en Granada.

1980.- Intervención en El Salvador y Nicaragua.

1989.- Invasión a Panamá para capturar al Presidente Noriega con el argumento de su ligazón con el narcotráfico.

1994.- Invasión en Haití para restablecer al Presidente Jean Bertrand Aristide.

La Doctrina Monroe tiene un gran respaldo interno en los Estados Unidos, aunque sea un pretexto para la intervención unilateral y la tutela sobre el resto del continente. Tiene en cambio un gran rechazo en sectores populares de América Latina sobre todo desde mediados del siglo XIX, cuando el Presidente mexicano Benito Juárez proclamó el principio de la política exterior mexicana: El respeto al derecho ajeno es la paz”.

Actualmente, Fidel Castro, Hugo Chávez y Evo Morales son los abanderados del rechazo a la Doctrina Monroe. En esa línea se dirigen los esfuerzos por consolidar la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) y el Mercado Común Sudamericano.

Notas:

[1] Se denomina G7 o Grupo de los siete a un grupo de países industrializados del mundo cuyo peso político, económico y militar es muy relevante a escala global. Está conformado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido. La pertenencia al grupo no se basa en un criterio único, ya que no son ni los ocho países más industrializados, ni los de mayor renta per cápita ni aquellos con un mayor Producto Interior Bruto.