La Organización de Naciones Unidas (ONU) ha reconocido los derechos a la alimentación, a la salud y al desarrollo, pero hasta la fecha no reconoció el derecho humano al agua potable. Por esa razón, el gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia propuso a la Asamblea General de la ONU un proyecto de resolución para declarar el derecho humano universal al agua y al saneamiento.

La Asamblea General de la ONU debe considerar mañana miércoles 28 de julio el proyecto de resolución presentado por el embajador de Bolivia Pablo Solón, el cual reafirma la responsabilidad de los Estados de proteger y promocionar el derecho humano al agua y a los servicios de saneamiento.

“Los derechos humanos no pueden ser posibles si la humanidad no cuenta con el agua como un derecho”, declaró el Presidente Evo Morales en repetidas oportunidades, y pidió a los Presidentes y a los Jefes de Estado de los cinco continentes cumplir con la séptima meta de los Objetivos del Milenio que se refiere a la reducción a la mitad del porcentaje de personas sin acceso sostenible a agua potable y a servicios básicos de saneamiento hasta el año 2015.

“Es contradictorio que la ONU apruebe como una de las metas del milenio la necesidad de que la humanidad tenga agua y ahora no quiera declarar al agua como un derecho humano”, comentó el Presidente Morales.

El derecho humano al agua y al saneamiento

El proyecto de resolución que se debatirá este miércoles en la Asamblea General recuerda que aproximadamente 884 millones de personas carecen de acceso al agua potable y más de 2,600 millones de personas no acceden a servicios de saneamiento básico. Cada año fallecen aproximadamente 1,5 millones de niños menores de 5 años y se pierden 443 millones de días lectivos a consecuencia de enfermedades relacionadas con el agua y el saneamiento,

El proyecto presentado por Bolivia recuerda que la Asamblea General aprobó varias resoluciones referidas al agua, entre ellas la 54/175 sobre el derecho al desarrollo (17 de diciembre de 1999); 55/196 que proclamó el 2003 Año Internacional del Agua Dulce (20 de diciembre de 2000); 58/217 que proclamó el Decenio Internacional para la Acción “El Agua, Fuente de Vida” (2005-2015) (23 de diciembre de 2003); 59/228 y 61/192 ((22 de diciembre de 2004 y 20 de diciembre de 2006 respectivamente) proclamando el Año Internacional del Saneamiento en 2008, y la resolución 64/198 sobre el examen amplio de mitad de período de las actividades del Decenio Internacional para la Acción, “El Agua Fuente de Vida”, el 21 de diciembre de 2009.

Además, se aprobaron el Programa de Hábitat de 1996, el Plan de Acción de Mar del Plata de 1977 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua, y la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de junio de 1992.

Por otro lado, el Consejo de Derechos Humanos aprobó resoluciones sobre “los derechos humanos y el acceso al agua potable y el saneamiento”, y las resoluciones 7/22 de 28 de marzo de 2008 y 12/8 de 1 de octubre de 2009, relativas al derecho humano al agua potable y el saneamiento.

También se aprobó el Comentario General 15 (2002) del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales sobre el derecho al agua (artículos 11 y 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales); el informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre el alcance y el contenido de las obligaciones pertinentes en materia de derechos humanos relacionadas con el acceso equitativo al agua potable y el saneamiento que imponen los instrumentos internacionales de derechos humanos; y un reciente informe de una experta independiente sobre la cuestión de las obligaciones de derechos humanos relacionadas con el acceso al agua potable y el saneamiento.

En ese marco, el proyecto de resolución boliviano insta a reconocer la importancia de disponer de agua potable y saneamiento en condiciones equitativas como componente integral de la realización de todos los derechos humanos, y a reafirmar la responsabilidad de los Estados de promover y proteger todos los derechos humanos, que son universales, indivisibles, interdependientes y están relacionados entre sí, y que deben tratarse de forma global y de manera justa y equitativa y en pie de igualdad y recibir la misma atención.

El documento boliviano recuerda el compromiso contraído por la comunidad internacional de cumplir plenamente el objetivos de desarrollo del Milenio de reducir a la mitad para 2015 la proporción de la población que carezca de acceso al agua potable o no pueda costearlo y que no tenga acceso a los servicios básicos de saneamiento, según lo convenido en el Plan de Aplicación de las Decisiones de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social

En ese sentido, Bolivia plantea declarar el derecho al agua potable y el saneamiento como un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos, y exhorta a los Estados y las organizaciones internacionales a que proporcionen recursos financieros y propicien el aumento de la capacidad y la transferencia de tecnología, en particular a los países en desarrollo, a fin de intensificar los esfuerzos por proporcionar a toda la población un acceso económico al agua potable y el saneamiento.

Además, Bolivia acoge con beneplácito la decisión del Consejo de Derechos Humanos de pedir a una experta independiente que presente un informe anual a la Asamblea General, y alienta a la experta a que siga trabajando en todos los aspectos de su mandato y, en consulta con todos los organismos, fondos y programas pertinentes de las Naciones Unidas, incluya en el informe que presente a la Asamblea en su sexagésimo sexto período de sesiones las principales dificultades relacionadas con la realización del derecho humano al agua salubre y potable y el saneamiento, y el efecto de estas en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

El proyecto de resolución de Bolivia ya tiene el apoyo de 31 países, pero algunos se niegan a reconocer el acceso a servicios de saneamiento básico como un derecho humano básico, entre ellos Inglaterra y Australia.