La pionera Agencia para el Desarrollo de las Macro Regiones y Fronteras (ADEMAF), cuyos objetivos son fortalecer las fronteras territoriales bolivianas repletas de recursos naturales y enfrentar el contrabando, al narcotráfico, así como a la biopiratería, comparable con el tráfico de armas y de órganos. Sin descuidar aspectos de las fronteras naciones.

Su prevista sede en Santa Cruz no es tan casual, considerando el estudio de mi amigo Dispot, Jean Paul. 1972. “Le problème de la province bolivienne de Santa Cruz”. Porque sin duda alguna, la disputa de mayor influencia en Sudamérica entre Argentina y Brasil se sitúa en el altiplano boliviano, triángulo Cochabamba, Sucre, Santa Cruz (ver www.nuso.org/upload/articulos/658_1.pdf – -1k – ) También ahora último por la importancia de la participación de los kollas, según Perrier Bruslé, Laetitia “verdaderos agentes de la consolidación del territorio boliviano en las fronteras orientales: Y los comerciantes descendieron de los Andes para poblar la frontera. Allá donde todas las políticas estatales de colonización agrícola fracasaron, un movimiento espontáneo ha logrado constituir la frontera viva que los militares habían deseado realizar desde siempre. Así, los comerciantes que van a vender a los brasileños productos asiáticos trasladados desde Iquique no hacen otra cosa que ganar dinero y construir ciudades. Los hermanos kollas, salidos del núcleo nacional andino, ‘bolivianizan’ la región oriental imponiendo los esquemas culturales nacionales”.

La importancia de ADEMAF igualmente es histórica; perdimos territorios ante nuestros vecinos que algunos historiadores afirman: “al nacer, Bolivia supuso que sus fronteras eran las de la Audiencia de Charcas, visión imperial andina fuera de la realidad. Muy ventajosa porque se abre al Pacífico, Plata y Amazonia. De donde las reivindicaciones de Argentina, Brasil, Chile, Perú y Paraguay, ante Bolivia con una población que sobrepasa un millón de habitantes a 1900 para una superficie de 2,3 millones km2 a explotar sin administración y con soberanía a ser reconocida por los países vecinos” El problema boliviano nunca fue la “suposición”, sino que sus territorios abarcados contenían recursos naturales indefensos. Constituida Bolivia, -Chile se quedó con su mar, su salitre y cobre, Brasil con parte amazónica y seringueras, Paraguay con petróleo-, fue reducida a algo más de 1 millón de km2 con fronteras nuevamente llenas de recursos naturales: aguas, incluida subterráneas, Pantanal, y las de los ríos para termoeléctricas (el caso controversial de la de Jirau), como el litio, oro, indio, fierro, piedras semi preciosas, recursos forestales, gas, etc. y patentes internacionales sobre amino ácidos como la quinoa, tarwi,(ver Lost Crops of the Incas: Little-Known Plants of the Andes with Promise for Worldwide Cultivation www.nap.edu/openbook.php?record_id=1398&page=180 – 49k ¡Bienvenida la creación de ADAMEF!