Reunidos en el primer encuentro político nacional de disidentes del Movimiento al Socialismo Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS IPSS), algunos ex dirigentes fundadores de esa tienda política comenzaron a diseñar un plan de “ataque ideológico sistemático” contra el gobierno de Evo Morales, preludio de una “revolución ideológica” para tomar el poder y rescatar el “proceso de cambio”.

Filemón Escobar, principal gestor del MAS y padrino político de Evo Morales; el líder del Movimiento Indígena Pachacuti (MIP) Felipe Quispe Huanca, el ex asambleísta del MAS Román Loayza, el ex dirigente campesino Rufo Calle, el ex senador del MAS Lino Villca, y otros ex fundadores del partido oficialista se reunieron en La Paz para evaluar el desempeño del gobierno de Evo Morales en sus primeros cuatro años y medio de gestión.

El diagnóstico político del bloque disidente fue unánime: Morales se rodeó de operadores ajenos al movimiento popular, traicionó las luchas del pueblo, desvió el proceso de cambio y confrontó al país por culpa de las torpezas del Vicepresidente Alvaro García Linera y de otros burócratas derechistas.

El gobierno perdió rumbo porque subió a su coche a personas que no participaron en la lucha inicial y que nunca entendieron lo que buscaba el proceso de cambio y lo que significaba el vivir bien, aseveró Loayza.

Escobar cuestionó: “¿Quién es Fidel Surco, ha estado en la cárcel, ha estado preso, torturado, ha sido exiliado? a la mierda; ¿quién es (Sacha) Llorenti, ese llokalla quién es carajo mierda?, ¿de dónde mierda ha salido (Alfredo) Rada y el mierda de (Juan Ramón) Quintana, carajo, puta? Se han metido al MAS después de 2004 y a patada limpia nos han votado, a mí me acusaron de ser agente de la CIA…”, vociferó el ex senador.

Según Felipe Quispe, los protagonistas de las luchas sociales entre 2000 y 2005 fueron excluidos. “Nos tildaron de derechistas y ahora gobiernan los jailones oportunistas, empezando por García Linera y terminando en Carlos Romero”. Los movimientos sociales participan “nominalmente” en el gobierno, criticó Rufo Calle; “¿por qué los pueblos indígenas no están gobernando en este momento?”, cuestionó Villca.

El nuevo bloque opositor afirma que el MAS se ha convertido en un partido tradicional al mando de un “dictadorzuelo” que elige a dedo a sus candidatos y que compra a dirigentes sindicales. “Al campesino indígena el Evo los utiliza como pongos, como escalera, los dirigentes nacionales están comprados, como en el tiempo del MNR, ya no se respeta la independencia sindical”, reclamó Loayza. “Ni siquiera existe la COB, los dirigentes se han hincado y se bajaron el pantalón”, fustigó Quispe.

“Antes no entendía porque le decían totalitario a Evo y ahora me doy cuenta que es porque se cree dueño de los órganos el Estado, está reinando con una dictadura sindical política; esto no es cambio, es imposición de Evo Morales, él quiere hacer de arriba hacia abajo el proceso, a interés propio y personal, hay descontento en diferentes niveles del MAS”, comentó Loayza.

Lo que más irrita a los disidentes del MAS es el autoritarismo del Presidente y de sus acólitos neoliberales convertidos en masistas que se dan a la tarea de masacrar y perseguir a los verdaderos luchadores sociales.

El nuevo bloque opositor denunció que García Linera ha traicionado a la Patria y a la filosofía andina, y es el principal gestor de la polarización y la confrontación en el país. “García Linera es el ideólogo del empate histórico y de la bifurcación, que es confrontación. Este caballerito es el autor de la división entre oriente y occidente, entre el hombre del campo con el hombre de la ciudad”, aseveró Escobar.

El Mallku advirtió a Evo que “podría ser colgado como Villarroel” si continúa confrontando a las regiones y su no logra consensuar en el debate de las autonomías.

La rebelión

Hay que salvarel proyecto político del MAS, no puede caer en manos de unos cuantos que están alrededor del Presidente, más bien Evo debe retornar a donde ha emergido, sino tendría que quedarse con ellos. “Los dos hombres que han quedado de las luchas sociales son Evo y Choquehuanca, a ellos les decimos que se reivindiquen porque esta es su cuna”, increpó Lino Villca.

Morales no es dueño del proyecto político ni del proceso de cambio; el pueblo que es el verdadero gestor del cambio ha sido marginado. “Sabemos que hicimos un buen trabajo, que hemos sembrado, pero otra gente está cosechando; sin embargo, no vamos a llorar por aquellos tiempos, no vamos a llorar sobrela leche derramada”, dijo Quispe.

“Hemos volteado a los neoliberales y ahora nos toca con los masistas porque abandonaron a las comunidades, porque no hacen trabajo político ideológico y solo buscan trabajo en los ministerios; pero ahora vamos a entrar a la vitrina política y para eso nos hemos auto convocado… tenemos que dejar nuestros ponchos de colores y tener de un solo color. Nos toca bajar a las bases, hacer el trabajo político en todos los ayllus y comunidades”, propuso Quispe.

“Pensaba que iba a cambiar el gobierno, pero nada, por eso vamos a enfrentar hasta derrotar al Evo Morales, no le tenemos miedo”, amenazó Loayza; “es un ataque ideológico al señor García Linera”, precisó Escobar. Los disidentes declararon que su intensión es socavar la imagen de Evo y preparar a las bases para tomar el poder haciendo trabajo político ideológico en el campo y en los barrios populares de las ciudades.

El plan no es fundar un partido indigenista, “queremos respetar la plurinacionalidad y eso significa hacer el proceso de cambio verdadero”. Se trata de “reconducir el verdadero cambio para todos los bolivianos y bolivianas sin ninguna exclusión”, explicó Villca.

El bloque opositor prevé reunirse otra vez en noviembre de este año en Cochabamba para oficializar una nueva tienda política acorde al proceso del cambio con la participación de todos los sectores, “como pide la plurinacionalidad”, anunció Loayza.

Evo responde

Morales se refirió indirectamente al encuentro de los disidentes de su partido: “No es posible que algunos movimientos sociales, algunos dirigentes sindicales, algunos dirigentes de movimientos sociales o los resentidos “buscapegas” sean el mejor instrumento de la derecha y traten de tergiversar este proceso de cambio. Quiero decirles a ellos que solo los pueblos nos juzgarán porque el pueblo nos ve”, comentó el Presidente.

El Mandatario defendió a García Linera: “La derecha mete esa clase de comentarios para crear desconfianza entre el Presidente y Vicepresidente; para evitar esos comentarios yo decía que aquí somos dos toros, un toro blanco y otro moreno, para trabajar por Bolivia”.

El ex senador del MAS Antonio Peredo opinó que todos los sectores tienen derecho a opinar y consideró que “si ellos (los críticos del MAS) están en la disposición de actuar políticamente en conjunto, bienvenidos, porque al MAS le está haciendo falta una oposición”.