Los hermanos campesinos, indígenas y los pueblos originarios; conjuntamente los sectores marginados y desocupados fundamentalmente, en los últimos tiempos, asumieron una responsabilidad histórica; sin ser vanguardia ni poseer conducción política, para lograr el actual Proceso de Cambios. Por esta sencilla razón, ellos, pueden aparecer como descontentos del proceso que lo generaron y que fácilmente puede ser aprovechado por la derecha.

El actual Proceso de Cambios avanza. Si bien aparenta haber atravesado todo lo peor, en ningún momento se debe descuidar la estrategia diseñada en el Oriente Boliviano; entre la oligarquía, las transnacionales y la batuta de la Embajada Norteamericana: la división política y geográfica del país. En medio de una insensibilidad tan cruel como lo fue siempre el capitalismo en su perspectiva de expansión, dominación y explotación.

La estrategia de dominación del país del norte, histórica, inescrupulosa e impunemente a provocado división de naciones en otros continentes. Pese a la fortaleza de sus culturas, más pudo la fuerza con la complicidad interna de gobiernos sátrapas y de sus testaferros. Esas divisiones no fueron automáticas, o fruto del simple deseo; sino que en medio sembraron muerte fratricida, dolor y odio con características irreconciliables entre connacionales. Aspecto que se rompió con la unión de Hong Kong, sin derramar una gota de sangre, tras de más de un siglo de haber soportado la colonización inglesa.

Es el poder de ese capitalismo mafioso el que mantiene digitado con sus tentáculos el mercado de consumo de droga en su propio seno, el que fabrica las guerras y las invasiones por el gran negocio de los hidrocarburos. Sino, ¿cómo justificarían sus industrias de armamento cada vez más sofisticado, el consumo descomunal de la energía que no pueden autoabastecerse, el mercado de consumo de droga y narcotráfico que escapa al “control” moderno de esos países “desarrollados”?. El capitalismo por esencia es indolente, y no tiene escrúpulo alguno respecto a la vida del ser humano y la salud del planeta, por eso son poderosos a través de lo peor.

Lo que antecede, son puntualizaciones que están a la vista de todos. Y por su significación son tan peligrosos, como quienes se prestan servilmente a cumplir las consignas del capitalismo desarrollado en la ideología del fascismo y el maquiavelismo; zafado respecto a una concepción racional de priorización del ser humano como tal y del cuidado de la ecología y el medio ambiente. Sin embargo, es éste mismo capitalismo con su ideología la que nos roba la historia y sus instituciones. Pretenden hacernos creer que son el paradigma de la democracia y la libertad, del respeto a Dios y las leyes que regulan la conducta humana, de la defensa de los derechos humanos y el cuidado del Planeta. Falsos e hipócritas, eso es lo que son.

Entonces, es fácil comprender que, un Proceso de Cambios como el que se desarrolla en nuestro país y otros en el Continente, no logre satisfacer las necesidades en la dimensión de las demandas de los sectores empobrecidos que expusieron sus vidas en el momento decisivo para impulsar la construcción de un nuevo tipo de Estado. ¿Contradictorio? ¡No!. Sino que la caracterización de nuestro país como pobre, atrasado y dependiente, aún con un nuevo tipo de Estado, de convivencia con el adversario; no podría satisfacer plenamente esas demandas legítimas. Sino más bien, lograr avances que mejoren las condiciones de vida respecto al pasado; donde se las depauperó para favorecer intereses de la oligarquía y las transnacionales. Todo, digitados por tentáculos mafiosos desde los países “desarrollados” para mantener el Estado Neoliberal que hoy se encuentra en pleno desmoronamiento.

Entonces, para que todo un pueblo tenga capacidad de renuncia y riesgo, sin calcular tiempos, necesita de la estructuración de un Órgano Conductor de Masas, que se encargue de dar línea sobre el actual Proceso de Cambios, e imparta una ideología con principios mínimos que sean coherentes con los hechos y las pretensiones del actual gobierno. Además, para que se encargue de evitar posibles brotes de soberbia, que no son buenas para nada; o de la subestimación del adversario con el cual se está condenado a convivir, mientras no cambie éste sistema decidido en las urnas.

El nuevo Tipo de Estado está en camino a su estructuración, para bien de todos. La derecha reclamaba que para ello era imprescindible de 2/3 de votos en las instancias de decisión. El voto popular en las urnas así lo decidió incuestionablemente. Poder de decisión que debe ser manejado con mucho esmero y aplomo. Mucho más si se es consciente de que no se tiene en el gobierno el Instrumento Político deseado, donde muchos de sus militantes creen que es cuestión de agruparse sin haber dado muestras fehaciente de haber sido un luchador identificado con la problemática de los pobres y de los trabajadores, y sólo aprovechar de la oportunidad discurseando contra el neoliberalismo, pero con conducta neoliberal. No hay peor enemigo que el que se tiene en las propias entrañas.

Basta dar una hojeada a ciertas páginas de la historia para percatarnos de que Cristo fue traicionado por uno de sus discípulos, Tupac Katari por uno de sus similares, Juana Azurduy de Padilla por un indígena en un momento crucial de sus luchas; el Che Guevara, Marcelo Quiroga Santa Cruz y tantos otros que sería largo apuntar como víctimas de traiciones. Lo que pasó con los mineros enfrentados entre ellos, el problema en el Norte de La Paz respecto a la instalación de una factoría de cítricos, la falta de capacidad de asimilación de los cambios en materia laboral y de seguridad social por los sectores organizados, las movilizaciones de los pueblos originarios del oriente y otros casos más, son una muestra patente de una virtual traición al Proceso de Cambios. Cuyas influencias no les permite identificar a los verdaderos enemigos de clase que hacen todo lo posible por eclipsar el actual Proceso de Cambios

Hasta el momento, son cinco instrumentos jurídicos promulgados por el gobierno de Evo Morales Ayma, diseño sobre el cual se estructurará el Nuevo Tipo de Estado, que responde en gran manera a las gestas de los Movimientos Sociales, en especial el de Octubre Heroico del 2003. Los explotados habiendo sido los protagonistas de tales hechos, dando línea de ejemplo, no subalternizaron sus demandas sectoriales a la responsabilidad política que asumieron, menos pueden hacerlo ahora, cuando el Proceso de Cambios avanza ante adversarios poderosos que han perdido el sueño al saber que el manejo del Poder del Estado se les fue de las manos. Por ello, no dejan de hacer fuerza común los partidos de la derecha, por más que se camuflen, MNR, MIR, ADN, NFR, y otros menores; con los comités “cívicos”, las iglesias, las ONG(s), los revolucionarios de salón, y con quienes hacen de sus voceros y de agoreros del actual Proceso de Cambios; los medios de comunicación.

La soberbia es mala consejera de los gobernantes. ¿Existen los 2/3 del MAS en las instancias de decisión legislativa?, nosotros creemos que no. Y esta situación pone en riesgo la consolidación del Proceso de Cambios, que necesita de manera imperativa una política de alianzas que garantice avanzar estratégicamente en los cambios para bien de todos, en especial para bien de los pobres y los trabajadores.

El desgajamiento de personalidades de la talla de Filemón Escobar, Román Loayza, Alex Contreras, o el alejamiento de Andrés Solíz Rada y otros menos vistosos; como el desmembramiento del Movimiento Sin Miedo y de sus valientes ministros que dieron la cara en los momentos más cruciales del Proceso de Cambios como: Alejandro Almaraz, Juan Ramón Quintana, Walker San Miguel, Alfredo Rada; y si a esta pequeña lista se suma las fechorías de Santos Ramírez y otros involucrados en corrupción; son una muestra inocultable de las debilidades del MAS como instrumento político.

Lo que sí es que, nos animamos a conjeturar que existen fuerzas internas en el MAS de grupitos (inclusive de derecha) que no dan la cara por el actual Proceso de Cambios y están ensimismados en cuestiones intestinas. Que creen que les llegó la oportunidad de aprovechar al máximo la actual coyuntura. Se trata de gente que no tiene sustento social, que no son referentes de credibilidad para las masas, como para persuadir con el actual Proceso de Cambios. Estos personajes no son fáciles de fiar.

Si no fuera la personalidad de Evo Morales Ayma y de Álvaro García Linera, menos fortalecidos que antes con sus colaboradores más cercanos; no nos animamos a predecir un avance sin ellos. Por esta sencilla razón los militantes del MAS deben cuidarlos y exponerlos menos públicamente. Porque la derecha fascista y el país del norte están rabiosos por lo que avanza el actual Proceso de Cambios. Sólo los Revolucionarios de Salón no lo ven así y hacen fuerza común con la clase dominante a la que dicen combatir.

¡No somos dependientes por ser pobres, sino que somos pobres por ser dependientes! ¡Honor y gloria a Marcelo Quiroga Santa Cruz!

Víctor Flores Álvarez

Sucre-21- Julio-2010