El artículo que transcribimos en su mayor parte a continuación, fue publicado en Liberación No. 47 de octubre del año 2004. Ahora lo actualizamos con motivo de la marcha indígena que, al margen de algunas peticiones subalternas, vuelve a plantear la cuestión no resuelta de las llamadas “autonomías”.

Nuestra posición política respecto a la cuestión de las autonomías ha sido muy clara y se refiere a nuestro rechazo a la concepción misma de la autonomía departamental por ser un “postulado” de carácter divisionista y que estimula la división de la patria como “bandera” del separatismo y regionalista que tiene su base en la oligarquía cruceña.

Ahora el proceso de cambio tiene que lidiar con las exigencias autonómicas de todos los sectores ocasionando problemas de muy difícil solución. La actual exigencia de los pueblos originarios de las tierras bajas por conseguir las autonomías indígenas, originarias y campesinas de igual jerarquía, desbordando los límites departamentales arbitrarios, constituye una prueba de la pertinencia de nuestras posiciones.

En contra de esa aspiración legítima se plantea que la Constitución no autoriza ninguna modificación al mapa administrativo, empero como hemos sostenido siempre la actual territorialización no es constitucional.

En consecuencia apoyamos la petición de los pueblos originarios de conseguir autonomías indígenas desbordando los límites departamentales, al margen de otras exigencias que son efectivamente impertinentes y también al margen de cualquier ingerencia de ONGs como USAID.

Del modo más caprichoso se utiliza palabras que están muy lejos de constituir conceptos en una materia tan compleja pero al mismo tiempo más clara de la ciencia social, el problema nacionalitario. En este sentido tenemos la obligación, en primer lugar, de clarificar la cuestión para darle un sentido de seriedad política.

Comenzaremos por los conceptos más simples y elevándonos poco a poco en aquellos más complicados.

1. ¿Qué es un Departamento?

Acá la claridad es meridiana y en el ejemplo concreto tenemos los departamentos de La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Chuquisaca, etc. En otros países como Argentina, estas divisiones administrativas reciben el nombre de «provincias» y finalmente también en otros como Brasil, la denominación de «estados».

Esta determinación tiene solamente carácter administrativo y proviene de la estructura colonial que en nuestras latitudes se confunden con la Audiencia de Charcas, el llamado Alto Perú que dispuso diversas territorializaciones siempre con carácter arbitrario y artificial. El resultado es que actualmente Bolivia tiene nueve departamentos que son precisamente eso y nada más que eso: Departamentos. Aclaramos que ninguna Constitución Política del Estado, dividió la república en nueve departamentos, por lo que no se puede hablar de “ley” alguna.

2. ¿Qué es una Región?

Una región tiene, ante todo, el carácter geográfico y demográfico. Para dar un ejemplo inmediato tenemos la Región Andina que corresponde íntegramente sólo al Departamento de Oruro, pues La Paz por ejemplo contiene varias Regiones. Esta Región comprende además la región sud-occidental del departamento de Potosí y todo el sur paceño.

La Región Chaqueña comprende las regiones orientales de Tarija y Chuquisaca y la zona sud de Santa Cruz concretamente la provincia Cordillera.

La Región Amazónica es la más extensa y puede incluso ser subdividida en varias sub-regiones. Comprende todo el departamento de Pando y la provincia Vaca Diez del Beni. Una sub-región beniana de pampas ganaderas que ocupa casi todo el departamento. Todo el norte paceño es parte integrante de la región amazónica e igualmente el Chapare y Carrasco cochabambinos.

Existe también una Región típicamente Valluna cuyo centro es Cochabamba y como periferia, los valles quebrados de Chuquisaca, Cinti y Tarija.

Santa Cruz tiene igualmente varias sub-regiones. La llamada Chiquitanía está enclavada entre el Chaco y el norte beniano, finalmente la región guaraya es la más próxima a las llanuras benianas.

En una palabra, la región es una determinación más que todo geográfica aunque incluye naturalmente aspectos económicos y demográficos. Una región no debe ni puede ser confundida con un departamento, pues está confusión ignorante o interesada es la causa de muchos de los equívocos de muchos analistas y es utilizada por la inexistente «nación camba»

3. ¿Qué es una Nación?

El concepto de nación es el más complicado y el central para definir el carácter de nuestra ponencia política de reestructuración del actual Estado boliviano y la nueva territorialización que debe encarar la Asamblea Constituyente. Definimos la nación como una formación histórica indeterminada cuyas matrices son: a) la comunidad cultural cuyo núcleo es la lengua o el idioma, b) otra matriz objetiva de población y territorio y finalmente c) una matriz social, política y económica que tiene el derecho de asumir la Autodeterminación (un concepto que lo explicaremos con posterioridad).

Desde este punto de vista tenemos claramente varias naciones en el seno del actual Estado boliviano: la nación aymará, la nación quechua, la nación guaraní, la besiró (llamada comúnmente chiquitana) y la moxeña, como las más importantes demográficamente y casi cincuenta nacionalidades más pequeñas como la guaraya, la movima, etc., etc.

Son las naciones o las nacionalidades (la diferencia es simplemente de magnitud), las que tienen por su propia naturaleza la cualidad y la posibilidad de aspirar a la autodeterminación o alternativamente a la autonomía nacional-cultural. No pueden pues aspirar a la autodeterminación o autonomía los departamentos, lo cual es una aberración, ni siquiera las regiones por razones obvias.

Nuestro actual Estado nacional boliviano contiene en su seno esta multitud de naciones y nacionalidades, empero en la forma y manera más injusta, todas ellas han estado y siguen estando al margen de toda intervención o participación en los asuntos políticos, económicos y culturales del país. En rigor nuestro actual Estado es uno Multinacional, empero se denomina únicamente nacional excluyendo explícitamente su propia condición intrínseca.

¿Qué significan las “autonomías” en el pensamiento de los extranjeros de extrema derecha de Santa Cruz que ocultan sus intenciones con algunos conceptos mal concebidos y mal entendidos?

Buscan, en primer lugar, lograr el maligno propósito de descuartizar Bolivia, colonizarla y dividirla principalmente en dos partes: una occidental altiplánica y otra parte oriental o amazónica. En otro artículo pusimos ya en alerta a los pueblos bolivianos el peligro que se cierne en torno al problema del gas. Ahora se trata de una consecuencia de esta problemática.

Se levanta el criterio dudoso de las llamadas “autonomías” de las diversas regiones del territorio boliviano. Se considera que cada Departamento es una Región, lo cual es absolutamente falso. La territorialización actual que deriva de la Colonia española, ha dividido nuestro territorio en departamentos cuyas fronteras son absolutamente arbitrarias.

La actual territorialización, como decimos, es completamente arbitraria, divide, por ejemplo el territorio y la población quechua en cinco departamentos, divide el territorio y población aymará en tres departamentos; divide a los pueblos guaraníes en tres departamentos; divide la verdadera región amazónica y su población homogénea en varios departamentos. En una palabra, nadie se ha puesto a estudiar estas anomalías de carácter geográfico, demográfico, social y cultural.

4. ¿Qué es el Estado/Nacional

La nación cuyo concepto hemos clarificado conceptualmente en el punto anterior es, como tenemos dicho, una formación histórica milenaria, por lo tanto, es siempre anterior, muy anterior a cualquier tipo de Estado u organización política de la comunidad o de la sociedad. En la modernidad capitalista las viejas formaciones históricas nacionales se han fundido con la forma más alta de organización política, los Estados. Así nacen los modernos Estados Nacionales que configuran el tipo de Nación y el tipo de Estado que corresponden al capitalismo. Todas las actuales formaciones sociales (como totalidades sociales) constituyen Estados Nacionales que pueden considerarse formalmente como la forma moderna y capitalista de la Nación y el Estado.

En el caso boliviano, por ejemplo, la nación aymará, junto a otras naciones y nacionalidades, ha estado sometida centenariamente a la opresión de criollos y mestizos con el nombre incorrecto de «nación» boliviana. Entonces para evitar el carácter opresor que tiene todo Estado Nacional, se plantea el Estado Multinacional que es una unidad de lo diverso y que justamente por el reconocimiento esencial del carácter nacional de nuestras naciones, puede hacer posible un verdadero Estado Multinacional verdaderamente democrático.

5. ¿Qué es la Autodeterminación y a quiénes corresponde?

Este concepto revolucionario fue sostenido en forma vigorosa por la teoría socialista que cuestiona la opresión nacional propia del sistema capitalista.

La autodeterminación es un DERECHO, no una obligación, que tienen todas las naciones, nacionalidades y pueblos y que consiste en acceder, si así se lo decide, a la independencia total y hacer uso de su soberanía para determinar su futuro con total voluntad propia. La autodeterminación no es lo mismo que independencia ni es, necesariamente, una obligación, es simplemente su antecedente, porque igualmente a través de la autodeterminación una nación puede preferir unirse en amplios y grandes conglomerados estatales para formar, como nosotros quisiéramos, un gran “Estado Multinacional de Nueva Democracia”.

(Usamos indistintamente el concepto de pueblo y de nación ya que aquel tiene que ver con la población de las naciones. La población es parte de la matriz objetiva de la Nación, como tenemos explicado).

5. Conclusión

A partir de ahora, debe iniciarse un debate serio en torno a estos problemas y no solamente una apresurada aprobación en la Asamblea Plurinacional. No puede existir una delimitación temporal para la aprobación de una ley tan importante. Todos los verdaderos revolucionarios, los auténticos patriotas que no quieren ver la polonización o balcanización imperialista del nuestro país, están obligados a respaldar vigorosamente la línea política nacionalitaria que plantea nuestro Partido que ha demostrado un conocimiento profundo de estas cuestiones.

Esta vez no podemos equivocarnos: o planteamos el Estado Multinacional de Nueva Democracia o las diversidades reales y existentes y las inventadas, serán aprovechadas por la reacción fascista para descuartizar nuestro país en provecho del imperialismo y las transnacionales y sus intereses de saquear los recursos naturales.