“La visita a Uruguay y Paraguay fue muy constructiva en la perspectiva de encontrar nuevos mercados de exportación para nuestro gas pero en una (visión) distinta a la lógica extractivista primario exportadora para pasar a la fase de agregación de valor de nuestras materias primas y de los recursos naturales”, explicó el Ministro de Hidrocarburos y Energía, Luis Fernando Vincenti.

En la primera gestión de gobierno nos vimos obligados a solventar la economía nacional suscribiendo contratos de venta de gas y manteniendo una lógica “extractivista primario exportadora”, admitió el ministro Vincenti.

En la nueva gestión, el Presidente Evo Morales se planteó nuevos desafíos: “Se quiere dar un salto cualitativo y dejar el modelo neoliberal, para pasar a la segunda fase de agregación de valor de las materias primas y de los recursos naturales”, destacó el Ministro.

Para lograr este objetivo el gobierno tiene dos opciones: primero obtener una mayor utilidad de nuestros recursos naturales, es decir el gas, y pasar de la venta mayorista a la venta minorista.

En primera instancia, se planteó a Uruguay y Paraguay que se debe reunir la cantidad suficiente de gas que justifique económicamente la construcción de un gasoducto de 2.000 Km aproximadamente que pase por Asunción (Paraguay) y que llegue hasta Montevideo (Uruguay).

Vincenti explicó que no sólo se ofreció venderles gas a estos países, sino también ser socios, por ejemplo en cadenas de estaciones de servicios para la venta al detalle de Gas Natural Vehicular (GNV), esto representaría una importante agregación de valor para nuestro gas.

La segunda vía de agregación de valor es por la industrialización. Existen posibles proyectos que deberán ser trabajados, e identificados que consideren la industrialización de materias primas existentes en esos países, y que puedan ser transformadas mediante el uso del gas boliviano, para obtener nuevos productos de mayor valor. Esta opción permitirá el beneficio de ambos países.

Otra actividad, de alto interés, es la generación termoelétrica en dichos países, utilizando gas boliviano mediante la instalación de empresas binacionales.

Estas actividades que no pueden ser desarrolladas dentro del país, podrían ser desarrolladas por ejemplo en Uruguay en un posible puerto de libre disponibilidad en aguas profundas que se regiría bajo leyes bolivianas. Son aguas a las que pueden acceder buques de gran tonelaje… en este posible puerto podríamos utilizar los barco Panamax I con capacidad de hasta 50 mil toneladas… (este puerto) permitiría transportar nuestra producción a otros continentes”, explicó Vincenti.

De igual modo, se conversó con el Ministro y Asesores de Paraguay y también han ofrecido un puerto a 10 Km del puerto de Asunción. En ambos casos, se ha planteado construir empresas binacionales que puedan operar en estos países.

Vincenti resaltó que el país ya no será un simple vendedor de gas “sino que estamos buscando el mayor beneficio para el Estado y el pueblo boliviano y con mucha satisfacción debo decir que las respuestas de los representantes de ambos gobiernos han sido favorables y están muy interesados en desarrollar este tipo de acuerdos de integración energética en el marco de URUPABOL.

El Ministro aclaró que todavía es muy prematuro para poder hablar de volúmenes, de precios, pero si podemos hablar de la identificación de un interés mutuo y recíproco de nuestros gobiernos que ofrecen una alentadora posibilidad.

Vincenti informó que se tiene prevista una agenda de trabajo para el 29 y 30 de este mes en la ciudad de Asunción (Paraguay), entre técnicos bolivianos y paraguayos en el área energética para seguir dando pasos hacia la concreción de estos proyectos.

De igual modo, se tiene previsto para septiembre la reunión de los Presidentes de Bolivia, Paraguay y Uruguay, en la que se espera acordar no sólo una agenda sino temas en específico que permitan dar el paso trascendental en la integración de URUPABOL.