Remembrar lo que fue el neoliberalismo en nuestro país, es recordar la estructura político partidaria de la que gozó la clase dominante y las transnacionales en el manejo de los Poderes del Estado (del MNR, MIR, ADN, NFR y otros menores), cuyas políticas se implementaron con convicción ideológica, cuyo entramado político (estructura) lo consideramos intacto en el aparato administrativo del Estado. En esas condiciones un Proceso de Cambios se hace muy difícil, y hasta peligroso para la unidad del país.

La mejor muestra de de fragilidad estructural e ideológica del MAS está en el legado de Filemón Escobar, la actitud delincuencial de Santos Ramírez en complicidad con miembros ligados a los partidos de derecha. Y si el resto de la dirigencia de los hermanos campesinos, indígenas y originarios creen que les llegó la oportunidad para copar el Aparato del Estado por simple oportunismo, para hacer lo que hicieron los neoliberales; el sacrificio de los Movimientos Sociales del Octubre Heroico del 2003 habrán sido tirados por la borda. Algo que no debemos permitirlo quienes contribuimos para que se dé el actual Proceso de Cambios. Y que pese a la adversidad avanza positivamente.

Al respecto; ¿Quiénes serán los asesores del gobierno de Evo Morales Ayma y sus inmediatos colaboradores?, es la pregunta del millón en el leguaje popular, ¿se trata de un equipo o personas sueltas ligados por lo menos ideológicamente, para ser sujetos de confianza?, ¿será que ellos han hecho una constante del análisis de coyuntura con posibles soluciones?, ¿se habrán preguntado seriamente sobre lo que puede pasar en el inmediato futuro, si no se ha tenido una clara Política de Alianzas?, ¿Estará claro para Evo Morales Ayma, sostener que está gobernando con los sectores sociales, que no es lo mismo que con los dirigentes nacionales con mentalidad neoliberal?, ¿Cuál el mecanismo que garantice esa supuesta “cogobernabilidad”, si los otros estuvieron ausentes de los hechos históricos de su gestión?, ¿que se está haciendo, al no romper el entramado de la derecha y recontratando a sus militantes en el Aparato Administrativo del Estado?, ¿Se puede confiar en las direcciones nacionales que convivieron con los gobiernos neoliberales corruptamente?.

Todo Proceso de Cambios Estructurales, genera también procesos de crisis: político, económico y social, sino no existirían los cambios. Este proceso dialéctico genera contentos y descontentos. Si es lo primero, que es lo más deseable a la vez imposible; el proceso marcha en paz y se consolida fácilmente, pero por el contrario, que es lo natural, es el caso que estamos atravesando desde el momento en que asume el gobierno Evo Morales Ayma; el descontento existe, porque en un país tan pobre como el nuestro sus múltiples necesidades siempre serán atendidas no en la dimensión de los demandantes; con el defecto de que tal situación legítima, sea aprovechada por Agrupaciones Ciudadanas y fascistas, que no son otra cosa que resabios políticos de la derecha: MNR, MIR, ADN, NFR y otros; predispuestos a inviabilizar el Proceso de Cambios impulsado por las grandes mayorías empobrecidas. Los resultados en las urnas demuestran una consecuencia con el actual gobierno para viabilizar las demandas de “Los Movimientos Sociales del Octubre Heroico del 2003”.

Se trata de un Proceso de Cambios, con defectos, donde el gobierno y los Movimientos Sociales, esencialmente campesinos, indígenas, pueblos originarios, trabajadores de la economía informal y desocupados hacen lo imposible para consolidar el nuevo tipo de Estado. Pero, sin contar con un Órgano Conductor de Masas. Ante tal ausencia, urge la conducción de las masas por la COB en alianza estratégica con la CSUTCB. Porque la derecha se ha infiltrado en el MAS que sufre de estructura política e ideológica, para crear antagonismos que la eclipsen respecto al actual Proceso de Cambios. Un ser humano con una estructura ósea frágil, fácilmente puede ser quebrado e inutilizado, por mucho que sea un gran pensante.

En lo político, la derecha fue sepultada con el voto del pueblo en las urnas, que derivó en una lid con la derecha fascista y separatista. En lo económico, al margen de los indicadores macroeconómicos positivos; el gobierno tuvo que batallar contra el encarecimiento del costo de vida provocado por ganaderos y agroindustriales. Y en lo social, la derecha agotó todo su arsenal, hasta recurrió a instrumentos de lucha propios de la clase trabajadora. Pero hoy, el problema salarial y otros de carácter social, con sectores que asimilaron el neoliberalismo, acicatean la crisis que no lograron los tradicionales de la derecha. Con el grave riesgo de que estos puedan manosear la consciencia de las masas en propósitos que no son de ellos.

Para todos debería estar claro, que apenas se ha comenzado con el Proceso de Cambios, en un clima de adversidad increíble, y que el Aparato Productivo del Estado se lo yergue de los escombros que dejó la corrupta derecha; pero, también debería estar claro que ello involucra una profunda crisis del sindicalismo. Y que se lo debe salvar creando nuevos líderes para garantizar el actual Proceso de Cambios, cerrando el paso a la derecha, en cuyo entramado, insospechadamente, están infiltrados dirigentes con formación neoliberal y fascista, haciendo fuerza común con los revolucionarios de Salón. Todo esto, fruto del proceso neoliberal de más de dos décadas. Aspecto que no debemos olvidarlo en ningún momento.

En la aplicación de políticas de cambio estructural, para una estrategia bien definida, el voluntarismo e individualismo de los conductores son pecados imperdonables, porque quienes asumen los riesgos son los explotados en general, en especial aquellos que no tuvieron la dicha de una fuente de trabajo permanente y que quedaron en el anonimato, para que otros irresponsables se arroguen su representación. Es el caso de los compañeros campesinos, indígenas, pueblos originarios gremialistas y desocupados; quienes tomaron la delantera para lograr el actual Proceso de Cambios. Pese a la reacción violenta de los fascistas y de los enemigos de clase, acicateados por los partidos de la derecha y la embajada norteamericana.

Por fortuna, por lo menos declarativamente, se identificaron con el actual Proceso de Cambios la dirigencia de la COB, del Magisterio Urbano y Rural, y los demás, salvando honrosas excepciones, escapan a la responsabilidad histórica, y cuestionan todo haciendo fuerza común con la derecha; algo cómodo que a enfrentarse con los verdugos de clase explotada.

Finalmente y para reflexionar seria y profundamente. En 1952, derrotado el poder minero-feudal por la vía del enfrentamiento; ¿de dónde nace el adversario circunstancial del proceso revolucionario si no es de las propias entrañas del MNR?. Es el MNR el que se bifurca en dos corrientes de pensamiento: a la derecha con Víctor Paz Estenssoro, representando los intereses de la naciente oligarquía y las transnacionales, y a la izquierda con Hernán Siles Suazo, representando los intereses populares, con todos sus defectos. Y con menores preponderancias los partidos de Juan Lechín Oquendo, el PRIN, y de Walter Guevara Arce, el PRA. Pero, el transcurrir del tiempo nos demostraría que todos ellos terminarían colaborando decididamente con la oligarquía y las transnacionales.

El MNR y sus dirigentes se encargaron del manoseo de la consciencia de los obreros y campesinos que hicieron la Revolución de Abril. Al extremo de que se nos hacía creer de que se trataba de un hecho revolucionario irrecuperable. Sólo el desarrollo de la historia nacional se encargó de reflejar todo lo contrario. Hoy se lo retoma, se lo reivindica y se lo profundiza en un estado de derecho. Por ello es que, obreros, campesinos e incluido la clase media; deben ser coherentes entre lo que se dice y se hace, asimilando con sabiduría la conducta de los Movimientos Sociales y ser su factor consciente para no equivocar el camino de la liberación social y nacional.

En la actual coyuntura, derrotados los partidos tradicionales de la derecha: MNR, ADN, MIR, NFR, MBL, FRI, UCS y otros menores. Borrados del mapa político con el voto popular en las urnas; marcan un hecho histórico sin precedente, tan claro para todos; menos para los Revolucionarios de Salón. En quienes la derecha ha encontrado el aliado mimetizado de siempre, para hacer lo que la derecha políticamente ya no puede hacer.

Por estas y otras razones más, la “cobertura” a los seudo izquierdistas en los medios es amplia y de complicidad con los intereses de la oligarquía y las transnacionales. Siendo tal la situación, es fácil deducir que el futuro adversario político del MAS, será uno que surja de sus propias entrañas. Esto en razón a que la ley de las contradicciones así lo definen, la izquierda y derecha condenadas a convivir en democracia. El uno con más fuerza política que el otro, según decida el voto popular en las urnas. Es esto lo que no entienden los Revolucionarios de Salón, que nuevamente entraron a la perorata de hacer caer al “gobierno hambreador” para instaurar la dictadura del proletariado. Añoranza de la oligarquía: derrocar a un gobierno con contenido popular para instaurar una dictadura de ellos, que es lo que más conocimos realmente.

La Huelga General Indefinida, históricamente se lo ha concebido como el instrumento de lucha política de los trabajadores, no para cuestiones de intereses sectoriales que son legítimos, sino para la toma del Poder y resolver la problemática de los pobres de acuerdo a un Programa Revolucionario, bajo ciertas condiciones y un Órgano Conductor de Masas. Para pena de quienes tenemos sensibilidad con las organizaciones sindicales, lo que no se ve son esas condiciones, en tal sentido, los Revolucionarios de Salón (trotskistas y seudo izquierdistas), intentan empujar a la COB al filo del despeñadero. ¿Qué les importa a ellos y a la derecha el desvirtuar los verdaderos propósitos de los pobres y los trabajadores, de sus instituciones y sus métodos de lucha?. Nada.

Para el gobierno, todo debería estar determinado con aplomo y mesura. No dejarse doblegar por quienes siembran falsas expectativas en las masas, pero éstas, más pronto que tarde sabrán reaccionar descartándolos en los hechos, hechos a los cuales rehuyeron históricamente.

En Venezuela los sindicatos se han convertido en uno de los principales enemigos de Hugo Chávez, manipulados por sus verdugos de siempre: oligarquía, iglesia y ONG(s). Una vergüenza para la historia de las luchas sociales de Venezuela y el mundo. El proletariado haciendo fuerza con su antagónico de clase, en contra de un gobierno que pretende la liberación nacional. Pese a la adversidad interna y la agresividad belicosa del imperialismo norteamericano.

Lamentablemente, organizaciones sindicales acicateados por el discurso penetrante y tramposo de los Revolucionarios de Salón, no dicen si están o no militantemente con el actual Proceso de Cambios. Como tampoco sobre las nacionalizaciones y la refundación del Aparato Productivo del Estado. Extrañamente, aparecen como testaferros de la oligarquía y las transnacionales. Sobre quienes no dicen nada o muy poco. Para ellos está claro, su enemigo es el gobierno, consecuentemente, la derecha sus aliados.

¡SENTIMOS VERGÜENZA DEL SINDICALISMO IRRESPONSABLE ALIADO DE LA DERECHA QUE PRETENDE DIVIDIR EL PAÍS!

Víctor Flores Álvarez

Sucre-07-Mayo-2010