La muerte de David Olorio entre la noche del 7 y madrugada del 8 de julio, en circunstancias de encontrarse detenido para la investigación de un caso de robo agravado suscitado días antes en el peaje de la autopista La Paz-El Alto, ha vuelto a poner en tela de juicio la idoneidad de algunos agentes policiales respecto a su deber de respetar los derechos humanos de las personas, al margen de cual sea la imputación penal que pese sobre ellas.

Está claro que es necesario que tanto el Ministerio Público como la Policía extremen recursos para esclarecer los diferentes casos de delitos de orden público que se cometen en el país, máxime si en varios de ellos tenemos que lamentar la muerte de personas inocentes, como la de un policía recientemente. Sin embargo el cumplimiento de ese deber no los exime de la responsabilidad de desarrollar una investigación idónea en el marco del respeto a los derechos fundamentales de las personas.

Resulta sintomático que una persona que por la tarde, pese a su condición de detenido mostraba una salud radiante en las cámaras televisivas, resulte muerta al día siguiente con evidentes rasgos de vejámenes sobre su humanidad. David Olorio que junto a su concubina fueron detenidos por su presunta participación en el caso del asalto al puesto de peaje de “Vías Bolivia”, prestó su declaración el 7 de julio por la tarde y en base a ella el Fiscal asignado al caso dictó imputación en su contra, ya no era necesaria otra diligencia policial, sin embargo, en horas de la noche es sacado de la celda con rumbo desconocido y misteriosamente por la mañana aparece su cuerpo sin vida en la morgue del Hospital de Clínicas. Caben varias preguntas que hasta ahora la Fiscalía ni la Policía supieron responder: Cuál la razón para la presencia por la noche en la celda de otros policías si el detenido ya había prestado su declaración?, si era necesaria alguna declaración ampliatoria, porqué no se lo hizo en presencia de su abogado y con autorización del fiscal?. Se dice que por la noche empezó a sufrir convulsiones que culminaron en su muerte súbita, porqué no se dio parte a su familiar más cercano que se encontraba también detenida en la celda contigua?, a ésta le avisaron de la muerte recién a las 8 del día siguiente. Finalmente, cómo explican los policías los rasgos de malos tratos en el cuerpo del detenido?.

Todos los elementos llevan a afirmar que, en la idea de mostrar eficiencia los “investigadores” están volviendo a los métodos que años anteriores eran procedimiento común, es decir la tortura como método “eficiente” para extraer información. Acuérdense de la “Picana”, el “Karaoke” o el “Submarino”. Al respecto cabe recordar que la Convención Internacional contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, define a la Tortura como todo acto por el cual se inflija intencionalmente a una persona, dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, practicados por un funcionario público u otra persona en ejercicio de funciones públicas.. La Declaración Universal de los Derechos Humanos define que “nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”.Todo ello coincide con lo previsto en nuestra Constitución Política del Estado, cuyo Art.15 prohíbe expresamente este delito de lesa humanidad.

Sin embargo de lo señalado en las mencionadas normas, parece que los organismos de investigación ven en estos principios un obstáculo para su trabajo, lo que nos lleva a concluir se están restituyendo viejas prácticas supuestamente ya desechadas por el avance democrático, lo más grave bajo la mirada pasiva del Ministerio Público y el propio Gobierno, quienes tienen el deber ineludible de promover el esclarecimiento del caso e identificar responsables, a efecto de evitar .la impunidad sobre los hechos.

* Ex Defensor del Pueblo de Bolivia.