La empresa minera canadiense Atlas Preciuos Metals (APM) comunicó a la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) que no renovará su contrato para la instalación de dos fundidoras de mineral en Karachipampa y entregó preavisos de despido a más de 80 trabajadores. El Estado boliviano se encargará de instalar las plantas en ese centro minero ubicado en el departamento de Potosí.

La Comibol ejecutó una boleta de garantía por 850 mil dólares porque la empresa canadiense no inició la construcción de una nueva planta fundidora de zinc, no invirtió ni el 3% de lo comprometido hasta el 20 de junio e incumplió otras cláusulas de su contrato.

APM fue contratada también para refaccionar la fundidora de plomo y plata de Karachipampa, una planta construida hace más de 30 años que nunca funcionó. El presidente de la Comibol Hugo Miranda informó que los trabajos en la planta están muy retrasados y la inversión comprometida no se cumplió, por lo que se decidió ejecutar la boleta de garantía de la contratista.

Miranda explicó que APM debía renovar la boleta para mantener vigente su contrato, que vence recién el 31 de julio de 2011, porque si no lo hace “estaría dando un paso al costado”.

Dicho y hecho, la empresa envió una carta a Comibol anunciando que no renovará la boleta, y la semana pasada envió cartas de preaviso de despido en 90 días a los 87 trabajadores de la planta de Karachipampa.

La Dirección Jurídica de Comibol estudia “otro tipo de medidas como la rescisión del contrato para continuar los trabajos en Karachipampa”, informó el presidente de Comibol a la agencia ABI y confirmó que el Estado boliviano se hará cargo de la instalación de las dos plantas fundidoras de minerales.