La selección española de fútbol volvió a clasificar por tercera vez consecutiva por 1 a 0. Por primera vez los iberos entran a una final y disputarán con Holanda quien será la octava nación en lograr tener el trofeo de la FIFA. En ningún otro previo mundial alguna de esas dos selecciones ha ganado la copa y tampoco se han enfrentado entre ellos.

Alemania y Holanda son los dos vecinos que hablan una lengua germánica, mientras que quienes se enfrentarán contra ellos por el tercer y primer puesto son los hispanos de Uruguay y España. Los choques futbolísticos entre países suelen traer a la memoria relaciones históricas.

Los hispánicos y los germanos estuvieron en lados opuestos durante el imperio romano. Los primeros fueron usados como tropas de choque contra los segundos, quienes (salvo algunas partes de las actuales Holanda y Alemania) se mantuvieron al margen del dominio de los césares.

Con la caída de Roma la península ibérica fue invadida y poblada por distintas tribus godas que provenían de las tierras germanas. Cuando los árabes conquistaron esa península los pirineos sirvieron de frontera entre la Hispania musulmana y el imperio franco-germano católico de Carlo Magno.

En el siglo XV España pasaría de ser el bastión mahometano de Europa a convertirse en el mayor pilar para la preservación y expansión del papado en todo el mundo. En el siglo XVI Carlos V fue el monarca castellano del Sacro Imperio Germánico (que incluía a las actuales Holanda, Bélgica, Luxemburgo y muchas partes de Alemania, Francia e Italia). El y su hijo Felipe II llegaron a ser los monarcas más poderosos del planeta, este último llegando a ser esposo de la reina inglesa y a dominar el grueso de las Américas y de lo que llegase a ser el imperio portugués.

Holanda llegó a ser conocida como los ‘países bajo españoles’ desde mediados del siglo XVI hasta inicios del siglo XVIII, cuando esta pasó a ser dominada por Austria.

Cuando Holanda inició la construcción de un imperio ultramarino chocó con los iberos, especialmente con Portugal, por el control de las Guayanas, Antillas, el nordeste brasilero y partes de África y Australasia.

Durante las dos guerras mundiales España se mantuvo neutral ante Alemania o ante la ocupación que sufrió Holanda, aunque la guerra civil española (1936-39) fue el laboratorio que usaron las tropas nazis para entrenarse.

Holanda tiene la ventaja de que juega en la que fuera su colonia (Sudáfrica) donde se habla mucho el afrikáner (un idioma derivado del suyo). Si España gana se convertiría, tras Uruguay, Brasil y Argentina, en el cuarto equipo iberoamericano en lograr el cetro mundial.