Quito y Caracas (PL).- Por primera vez, Venezuela vendió a Ecuador urea por un monto de cuatro millones de dólares e importó 5.430 toneladas de arroz de ese país por seis millones de dólares, sin que mediaran divisas sino a través del Sistema Único de Compensación Regional (SUCRE). Todos los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) pueden acogerse a este sistema, que hasta ahora sólo había sido empleado por Venezuela, Cuba y Nicaragua.

Venezuela y Ecuador concretaron hoy su primera transacción con el Sucre, instrumento monetario de la Alianza ALBA. Por la parte ecuatoriana, el exportador fue el Banco Nacional de Fomento, mientras el importador fue la empresa venezolana Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas, adscrita al Ministerio de Agricultura. Cuba y Venezuela concretaron en febrero la primera operación con el instrumento monetario del ALBA.

El gerente del Banco Central del Ecuador Diego Borja y el primer vicepresidente del Banco Central de Venezuela Euromar Tobar realizaron la tarde de este martes la primera transacción bilateral empleando la moneda virtual. Ambos funcionarios se enlazaron mediante una señal satelital con el Palacio de Miraflores, donde los presidentes Rafael Correa de Ecuador y Hugo Chávez de Venezuela lideraban el VIII Encuentro Presidencial Ecuador-Venezuela.

“Nosotros vamos a vender desde Ecuador y se le paga a nuestros productores en dólares y quienes nos compran en Venezuela nos compran en bolívares, entonces no se requiere divisas, disminuye la presión y aumenta el comercio”, explicó Borja a la agencia pública Andes.

El beneficio es que al usar la moneda virtual (el SUCRE) no se necesita dólares, disminuyen los costos de transacción, la presión de liquidez, la necesidad de movilizar dólares e incorpora sectores tradicionalmente marginados al comercio internacional.

“Para los dos países disminuye la presión sobre la balanza comercial y por tanto aumenta el monto del negocio y se incluye a productores que no estaban involucrados en el comercio exterior”, destacó.

Posterior a esta primera transacción se espera que se multipliquen las operaciones beneficiando a los micro y pequeños productores. El objetivo es que hasta final de año se logre comercializar hasta el equivalente de 24 millones de dólares y luego el sistema se multiplique “muchísimo más” para los años siguientes.

En Caracas, Rafael Correa defendió la materialización del Sucre por considerarlo un instrumento monetario que libera a los países de la hegemonía del dólar. De acuerdo con el mandatario, la aplicación práctica de la moneda de la Alianza ALBA reporta ventajas en términos de protección de las economías locales y estímulo a las pequeñas y medianas empresas.

“Con ella necesitamos menos dólares y evitamos la transferencia de riquezas, destacó en el Palacio de Miraflores, donde supervisó la primera transacción bilateral con el Sucre junto a Hugo Chávez.

El político y economista ecuatoriano resaltó además las perspectivas que se abren para los pequeños y medianos empresarios, antes excluidos en las relaciones comerciales. Las posibilidades son ilimitadas, hasta podríamos aplicar el Sucre a las remesas, dijo.

Por otro lado, comitivas ministeriales de Venezuela y Ecuador revisaron el estado de una decena de convenios de colaboración bilateral en diversas materias. Entre los convenios revisados destaca un plan para construir un polo petroquímico, informó Correa.

Por ejemplo, dijo, nuestros ministros de Energía estudiaron la marcha del proyecto tal vez más ambiciosos que tenemos, el Polo Petroquímico del Pacífico, que se levantará en la costa de Ecuador. Chávez resaltó la importancia de ese tipo de iniciativas para la soberanía energética de la región, y comentó la posible creación de un convenio petrolero regional.

Los presidentes Chávez y Correa llamaron a la integración latinoamericana como única vía para la independencia definitiva y el desarrollo socioeconómico. La unión entre nosotros es el camino a la libertad y el progreso de nuestros pueblos, afirmó Chávez en la Asamblea Nacional durante una sesión especial por los 199 años de la declaración de independencia venezolana.

Por su parte, Correa consideró que Latinoamérica vive una oportunidad histórica para la unidad. “Los pueblos no nos perdonarán si no avanzamos en la integración de nuestra América”, sentenció. Durante su intervención, defendió además la necesidad de una nueva arquitectura financiera regional, capaz de romper la tradicional dependencia de los centros de poder político y económico.

En tanto, una delegación comercial venezolana arribó hoy a Managua para ratificar la compra de 20 mil toneladas de frijoles negros, al tiempo que se anunció el próximo envío de un nuevo lote de vaquillas al país sudamericano.

Para concretar la compra de frijoles llegó una delegación de la Empresa Mixta Socialista Leguminosa del ALBA, adscrita a la Corporación Venezolana de Alimentos, encabezada por su presidenta Laura Lorenzo. La funcionaria dijo que su visita tiene el propósito de ratificar la exportación a Caracas de 20 mil toneladas de frijoles negros para el período 2010-2011.

De acuerdo con fuentes locales, ese volumen del grano se corresponde con la cosecha de unas 30 mil manzanas de tierra (alrededor de 22 mil 500 hectáreas), y su exportación beneficiará a unos 30 mil pequeños y medianos productores.

La producción de frijoles negros ha registrado un notable incremento en los últimos tres años, después de la incorporación de Nicaragua a la Alianza ALBA, principalmente gracias a las exportaciones hacia Venezuela, pues ese tipo de grano es poco consumido por la población en este país.

En otra operación comercial realizada sobre bases similares, a mediados de este mes serán embarcadas hacia Venezuela 750 vaquillas procedentes de empresas ganaderas del norte del país, informó hoy Antonio Contreras, vicepresidente de Alba Alimentos (Albalinisa), entidad dependiente de la empresa Gran Nacional Albanisa, formada aquí por los gobiernos de los dos países en el marco del ALBA.

Contreras precisó que al concluir este año deberán ser 21 mil los vacunos nicaragüenses importados por Venezuela, de ellos seis mil vaquillas y 15 mil novillos, con lo que Managua estará ayudando a Caracas a fortalecer su industria lechera, según comentó ayer Pedro Penso, encargado de Negocios de la embajada de la nación sudamericana en esta capital.