(PL y Agencias).- Por un momento desaparecen las fronteras y las nacionalidades y en Sudamérica solo hay un pueblo consternado por la eliminación de sus titanes Brasil, Argentina y Paraguay en los cuartos de final del Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010. Ahora Uruguay es la esperanza que unifica a la hinchada de la Patria Latinoamericana.

No pasaron de cuartos de final y quedaron fuera del Mundial los gigantes del fútbol sudamericano: Brasil cayó ante Holanda (1-2), Argentina perdió por goleada frente a Alemania (0-4) y Paraguay fue derrotado por España (0-1).

El pasado viernes, la selección canarinha jugó bien y con mucho optimismo frente Holanda en el primer tiempo, pero en la segunda mitad del partido los jugadores se deprimieron por el autogol que marcó el centrocampista Felipe Melo. Luego, todo Brasil sufrió en silencio la derrota de su seleccionado que se quedó con las ganas del sexto título mundial.

Los aficionados y la prensa brasilera culparon del fracaso al entrenador Carlos Dunga, criticado desde su contratación por su estilo más conservador contrario a la esencia del jogo bonito. El técnico soportó estoicamente los cuestionamientos, pero respaldado por los títulos que consiguió en la Copa América Venezuela-2007, en la Copa Confederaciones Suráfrica-2009, y el primer lugar en la eliminatoria mundialista.

Con un proyecto basado en la disciplina y el esfuerzo de cada jugador, en muchos casos por encima del talento, dejó fuera del Mundial a Ronaldinho y a Adriano, al igual que a Diego y Alexander Pato. Ni siquiera consideró a Ronaldo.

El 30 de junio, el ex astro brasileño Pelé ya había manifestado sus dudas por el juego de la selección de su país. “¿Qué fútbol es ése en el que uno quiere controlar el juego con un delantero?”, se preguntó y lamentó que Dunga “no juega de forma defensiva, sino controlada (…) El dominio y la voluntad de controlar siempre al rival y tener la pelota no están ahí”.

Dunga asumió la responsabilidad por la derrota y pidió no culpar a Melo. Los medios brasileros destrozaron al centrocampista por meter el autogol y más tarde su país lo repudió porque pateó a un jugador contrario cuando estaba en el suelo y se ganó una tarjeta roja. Ronaldo, el máximo goleador de la historia de los Mundiales, recomendó a su compatriota que no pase las vacaciones en Brasil.

El partido de cuartos de final Argentina-Alemania jugado el sábado en el estadio Green Point de Ciudad del Cabo era una revancha de los cuartos de final de Alemania-2006, donde los locales se impusieron en penaltis luego del empate 1-1 en el tiempo regular y la prórroga.

El ex futbolista brasileño Mario Lobo Zagallo consideró que la selección argentina había hecho la actuación hasta ese momento en la Copa Mundial. “La única selección que mostró buen fútbol es Argentina. Ellos ya entraron jugando bien, algo que no hizo Brasil”, dijo al portal de internet Terra.

Según Zagallo, los albicelestes mueven bien el balón, realizan buenas triangulaciones y administran de manera excelente la posesión de la pelota. Apuntó que el equipo de Diego Armando Maradona cuenta con la ventaja de tener en sus filas al mejor jugador del mundo, Lionel Messi.

Pero a la hora de la verdad, la selección dirigida por Diego Armando Maradona perdió por goleada (4-0) frente a Alemania, conocida también como la aplanadora, los Pánzer o la Súper Mannschaft, una escuadra de balompié con un sentido colectivo, veloz, dinámica y con entrega real en la marcación.

Maradona reconoció estar tan “desilusionado como el resto de los argentinos, porque es muy duro ver a tu país caer por goleada en un partido de fútbol”, aunque reconoció – y felicitó – el buen trabajo realizado durante el Mundial por los 23 futbolistas bajo su mando, a quienes en más de una oportunidad definió como “fieras”. Señaló que Lionel Messi jugó un gran Mundial, pese a no marcar goles.

“A mis 50 años esto es lo más duro que me tocó vivir. Estar al frente de tantos buenos jugadores, buenas personas, buenos profesionales, es una trompada de Mohamed Alí. No tengo fuerzas para nada”, afirmó.

Por otro lado, el choque Paraguay-España en los cuartos de final el sábado en el estadio Ellis Park de Johannesburgo, pasó a la historia como el partido más esperado por la hinchada paraguaya. La victoria de la selección albirroja ante Japón y el pase por primera vez a cuartos de final en una Copa mundial despertó el orgullo nacional e hizo vibrar de emoción a todo un pueblo.

El partido con España suscitó incluso la intervención del embajador ibérico en esta capital, Miguel Ángel Cortizo, a propósito de un material audiovisual publicado por una televisora española que puso en ridículo a esta nación suramericana.

“En nombre del pueblo español pido disculpa al pueblo paraguayo por esa vergüenza”, dijo la víspera el diplomático a una emisora local. Cortizo calificó de basura las imágenes transmitidas en la cual un actor dramatiza durante más de dos minutos a una infeliz niña que suplica desde el suelo que los jugadores de la selección española se dejen ganar por la Albirroja para dar alegría a los pobres niños paraguayos.

El entrenador uruguayo Aníbal “Maño” Ruiz, ex técnico de la selección paraguaya de fútbol, aseguró que el equipo guaraní podía vencer a España. “Paraguay tendrá el antídoto para neutralizar el estilo de juego del equipo español, el cual se caracteriza por tener un fútbol de mucho toque. Paraguay es una selección que presiona mucho y no le dejará jugar con la comodidad con la que España lo ha hecho en sus dos últimos partidos”, declaró.

Llegada la hora de la verdad, Paraguay batalló e hizo frente con dignidad al gigante europeo, pero los españoles anotaron el primer gol en los últimos minutos del segundo tiempo y dejaron fuera del Mundial a los sudamericanos que habían llegado por primera vez a los cuartos de final en una Copa del Mundo.

La victoria de Uruguay

La selección de Uruguay empató 1-1 con Ghana en el tiempo reglamentario, superó a su rival 4-2 en los tiros de penales y fue la única representación latinoamericana que pasó a las semifinales del Mundial de Suráfrica después de 40 años de espera.

La selección de Ghana al mando del serbio Milovan Rajevac tuvo varios chances de gol hasta que Sulley Muntari, en los últimos 15 minutos del primer tiempo, anotó en el estadio Soccer City. En el segundo tiempo, Uruguay fue con todo en busca del empate y lo consiguió en el minuto 55, con un brillante tiro libre de Forlán. Pese al empuje celeste, la defensa ghanesa controló a los delanteros suramericanos, sobre todo, para llevar el partido a la prórroga.

En la última jugada del partido, Ghana desperdició la posibilidad de lograr la victoria cuando el delantero Gyan disparó contra el palo un penalti al minuto 121.

Ya en la serie de los penales, el arquero uruguayo Muslera se vistió de héroe al parar los disparos de John Mensah y Dominic Adiyah y darle el boleto a las semifinales a los celestes después de 40 años. Por los bicampeones mundiales anotaron Forlán, Mauricio Victorino, Scotti y Sebastián Abreu y falló Maximiliano Pereira, mientras que para las Estrellas Negras, lo hicieron Gyan y Stephen Appiah.

En Montevideo estalló la algarabía y miles de pobladores se dirigieron hacia la rambla (malecón) para celebrar la victoria. El presidente José Mujica celebró así el triunfo de Uruguay: “En esta no hubo novedad, todo alegría. Creo que los muchachos están dando una lección (…) Tenemos un golero (portero) que habría que ponerlo a hacer presupuesto, por la forma que ataja”.

Caravanas de vehículos con la bandera uruguaya y el accionar de sus bocinas recorrieron las arterias de Montevideo mientras la Avenida 18 de Julio, principal vía de la urbe, se convirtió en una peatonal donde fue imposible el tráfico. La Plaza Independencia se abarrotó mientras reportes de las televisoras reseñaban los festejos desde distintos departamentos del país con la población en pleno disfrute al compás del candombe.

“Tabárez, el loco sos vos”, “Locura total”, “Uruguay nunca estuvo tan feliz” y “Milagro celeste: entre los cuatro granes del mundo”, fueron algunos de los títulos colgados de inmediato en sitios digitales.

El DT Oscar “Washington” Tabárez señaló “parece que hay algo que nos está empujando y es la fuerza de estos muchachos”. “Que festejen todos juntos, nosotros a la manera nuestra. No tenemos mucho tiempo, se nos viene Holanda y queremos ganar”.

Las semifinales

Holanda se medirá en semifinales con Uruguay en el estadio Soccer City de Johannesburgo. El equipo de Bert Van Marwijk llegará al duelo sin Nigel de Jong, volante, y Gregory van der Wiel, defensa, por acumulación de tarjetas amarillas.

El técnico de la selección uruguaya Oscar Tabárez calificó de dificilísimo el partido frente a la Naranja Mecánica, que no pierde un encuentro desde septiembre de 2008. Es una versión un poco diferente de lo que es tradicional en Holanda, es un equipo muy equilibrado, será difícil pero no imposible, añadió el entrenador.

“Defensivamente no conceden nada, se agrupan muy bien; es un aspecto que otras selecciones, no es que lo descuidan, pero no le daban tanta importancia”, aseguró y elogió la calidad técnica y el potencial de ataque de los jugadores Mark Van Bommel, Wesley Sneijder, Arjen Robben y Dirk Kuyt.

A Tabárez no le preocupan demasiado las lesiones en el equipo celeste. “Tenemos suficientes futbolistas como para hacer un equipo y que merezca mi confianza, creo que hemos dado suficientes muestras de esto porque de 23 futbolistas que vinieron 20 ya han estado en el campo”, dijo. También hizo referencia a las lesiones de Nicolás Lodeiro y Diego Lugano, quienes tuvieron que abandonar el partido del viernes ante Ghana y fueron sustituidos por Alvaro Fernández y Andrés Scotti, respectivamente.

Por otro lado, Alemania enfrentará a España en la semifinal sin una de sus estrellas, Thomas Muller de 20 años por acumulación de tarjetas amarillas. Si contará con Mezut Ozil (22), un mediocampista zurdo con gran dominio técnico y precisión en los pases, y Bastian Schweinsteiger, el genio del centro del terreno. Además destaca Miroslav Klose que hizo dos golpes a Argentina.

El nombre del delantero español David Villa dominó en los últimos días las conversaciones acerca de la Copa Mundial. En un torneo carente de buen espectáculo, Villa es un soplo de aire fresco que recuerda que el fútbol aún conserva una arista romántica amenazada ante el empuje conservador y el temor desmedido a perder.

Cuatro goles en igual número de partidos convierten a El Guaje en uno de los favoritos para conquistar el premio al mejor jugador y el máximo goleador del Mundial.

* Con información de Prensa Latina.