Washington (PL).- Estados Unidos se ubica en el último lugar detrás de otros seis países industrializados en términos de asistencia médica, reveló un estudio comparativo del fondo Commonwealth.

El estudio publicado en el sitio digital Democracy Now evaluó los indicadores de calidad, acceso, eficiencia, equidad y vidas saludables en territorio estadounidense y Reino Unido, Canadá, Alemania, los Países Bajos, Australia y Nueva Zelanda. Estados Unidos tiene el sistema menos equitativo y ocupa casi el último lugar en lo concerniente a calidad de los servicios.

El sistema norteamericano, donde el 15 por ciento de los ciudadanos carecen de seguro de salud, también es el más caro, pues exige más del doble por asistencia médica que cualquier otra nación de la lista.

El sistema de salud estadounidense es el más costoso y el menos eficaz comparado con el de otros países industrializados, según el estudio comparativo que midió criterios como salud, esperanza de vida de la población, accesibilidad y eficacia.

“El hecho más notorio por el cual el sistema estadounidense se diferencia de los sistemas de otros países es la ausencia de una cobertura universal”, escribieron los investigadores en el informe.

De los países analizados, Holanda cuenta con el mejor sistema de salud, seguido por Gran Bretaña y Australia. El cuarto lugar fue ocupado por Holanda y detrás se ubicaron Nueva Zelanda, Canadá y por último Estados Unidos.

Por otro lado, expertos del Instituto de Medicina y la Academia Nacional de Ciencias, contratados por el Congreso federal, criticaron la habilidad de la Agencia Administradora de Alimentos y Drogas (AAAD) como entidad supervisora de la seguridad alimentaria en Estados Unidos.

El panel concluyó que la AAAD falla en lograr una visión adecuada sobre los riesgos en la elaboración de alimentos. El organismo no ejecuta un programa correcto en el orden de proteger a los ciudadanos frente a las amenazas potenciales que acarrean las distintas variantes de comidas en conservación, apuntan los especialistas.

El estudio fue solicitado por miembros del Senado, quienes recibieron numerosas quejas de la población luego de sucesivas intoxicaciones por alimentos en mal estado.

Otras agencias estatales también regulan la elaboración de alimentos en el ámbito nacional, pero debemos recordar que la AAAD es responsable por el 80 por ciento de los chequeos, precisó el panel.

La recomendación de los expertos se difundió al mismo tiempo que autoridades federales investigan en 10 estados un contagio con salmonela presuntamente producido por huevos y ensaladas de alfalfa infectada.

Según reporte del Centro Nacional para el Control de Enfermedades (CCE), más de una veintena de ciudadanos intoxicados acudieron a hospitales en todo el país durante los últimos 15 días.

Peritos del CCE aconsejaron a la empresa Caldwell Fresh Foods retirar los inventarios de alfalfa diseminados sobre todo en mercados de Arizona, Colorado, Idaho, Illinois, Missouri, New Mexico, Nevada, Oregon y Wisconsin.

Hasta la fecha no se han producido muertes derivadas del impacto de la bacteria, pero cuatro de los pacientes ingresados atraviesan condiciones delicadas de salud, indicaron noticiarios.

La mayoría de las personas enfermas presentan síntomas donde prevalecen las diarreas, fiebre, y dolores abdominales, dolencias que se pueden prolongar hasta por más de una semana.

La salmonela es un género de microbio que pertenece a la familia enterobacteriacea, no desarrollan cápsulas ni esporas, pero producen sulfuro de hidrógeno y fermentan en una enzima perjudicial.

Hace cinco meses la empresa de confituras Kellogg reconoció haber hallado salmonela en un paquete de galletas de mantequilla de maní, al tiempo que vendedores minoristas retiraban productos.

La compañía, con sede en Michigan, admitió que la Administración de Alimentos confirmó la contaminación en las galletas Toasty Crackers de Austin Quality Foods, una división de Kellogg.