Al final, el cabildo convocado por los seguidores del suspendido alcalde de Sucre, Jaime Barrón, no tuvo el éxito que sus organizadores esperaban. Cálculos optimistas hablan de unas cinco mil personas que pidieron la restitución de Barrón y la renuncia de los concejales que designaron a Verónica Berríos como alcaldesa interina.

El cabildo fue convocado en respuesta a la suspensión del alcalde Barrón, quien debe comparecer ante la justicia por el caso de la humillación racista a campesinos en mayo de 2008.

“Se ha acordado que se pide la renuncia de los concejales, se rechaza el nombramiento de la nueva alcaldesa y se ratifica que Jaime Barrón es alcalde “, dijo un dirigente en declaraciones vertidas a un medio local.

Entre tanto, Barrón dejó de acudir al despacho de Alcalde, para evitar nuevos juicios, en este caso por suplantación de funciones. “No me rebajo a pelear un cargo”, dijo, aunque al mismo tiempo dijo que con su equipo de asesores estudia una respuesta jurídica a la suspensión ejecutada por el Concejo Municipal de esa ciudad, controlada por militantes del MAS y sus aliados.

Barrón fue suspendido en aplicación del artículo 48 de la ley de minicipalidades que establece que los munícipes deben ser suspendidos de sus cargos si sobre ellos pesan acusaciones ante la justicia.

Entre tanto, Berríos minimizó el cabildo y le restó representatividad debido al poco número de asistentes. “Lo que tiene que estar muy claro es que mi mandato es transitorio y corto”, dijo la autoridad.