La Ley del Órgano Electoral promulgada ayer por el Presidente Evo Morales deroga todo el Código Electoral, la Ley 4021 y también la Ley del Registro Civil; “desde ayer nadie puede nacer, nadie puede casarse, nadie puede morir”, denunció el presidente del Órgano Electoral Plurinacional (OEP) Antonio Costas.

La nueva normativa tiene muchas imprecisiones y parte de premisas erradas, como por ejemplo negar la existencia de los pueblos indígenas yuracaré – mojeño de Santa Cruz, dijo Costas.

Además, advirtió que la Ley del OEP abre la posibilidad de celebrar elecciones fraudulentas, y “de que se haga marketing en función a los resultados” de las elecciones de autoridades judiciales del 5 de diciembre de este año.

La Ley del OEP significa la desintegración del sistema electoral boliviano y destroza la creación del Servicio de Registro Cívico, que era esencial para el OEP, reclamó el presidente del OEP.

En su criterio, que la emisión del documento de identidad ya no sea atribución del OEP fue un acuerdo de ambas bancadas, “es decir que la enfermedad no es propia del MAS, sino de nuestro sistema político que actúa de manera reactiva, sin mirar hacia el futuro”.

El Presidente Evo Morales no ha sido informado de forma adecuada, porque si hubiera entendido en esencia lo que dice la Ley del Órgano Electoral, hubiera reconsiderado varios artículos. “Voy a intentar hablar con el Presidente porque él tiene que conocer esta situación”, anunció Costas.