Todos los estados y la Comunidad Internacional deben, urgentemente, tomar medidas contra las violaciones del derecho internacional cometidas por Israel. El asalto contra la “flotilla de la libertad” perpetrado el 30 de mayo por los commandos israelíes, a lo largo de las costas de la Franja de Gaza, viola varias reglas fundamentales del derecho internacional:

el principio de libertad de navegación en alta mar (Convención sobre el derecho marítimo, art.87), ya que este asalto ha tenido lugar a 40 millas de las costas de Gaza, por lo que fuera tanto de las aguas territoriales de Gaza como de las israelíes;

la prohibición de atacar a personas civiles: el asalto ha sido perpetrado en el marco de la ocupación de la Franja de Gaza por Israel (ocupación que persiste en forma de control continuo por parte de Israel de las fronteras terrestres, aéreas y marítimas de la Franja de Gaza); este asalto se inscribe en un contexto de conflicto armado; por lo tanto, bajo la perspectiva del derecho en conflictos armados, este asalto se asimila a un ataque contra civiles y constituye un crimen de guerra que todos los estados deben reprimir (Derecho Internacional Humanitario Consuetudinario, reglas 1, 156 y ss.);

la obligación de respetar las decisiones del Consejo de Seguridad (Carta de las Naciones Unidas, art. 25) que exige a Israel la evacuación de los territorios que ocupa desde hace más de 40 años (resoluciones 242, de 22 de noviembre de 1967, y 338, de 22 de octubre de 1973, del Consejo de Seguridad).

Estas violaciones del derecho internacional suponen una responsabilidad internacional para Israel, la obligación de reparar los daños resultantes de estas violaciones y la obligación de todos los estados de sancionar penalmente a los autores de estas violaciones en tanto que se asimilan a crímenes de derecho internacional.

Este incidente, que no es más que un episodio suplementario en el triste florilegio de las violaciones del derecho internacional cometidas por Israel, demuestra, de nuevo, la deselvoltura, si no el desprecio de este estado hacia las normas más fundamentales del derecho internacional.

Esta estrategia deliberada de Israel de ignorancia del derecho internacional es el resultado de un laisser-faire (dejar hacer) por parte de la comunidad y de la impunidad de la que goza este estado desde hace varios decenios, como lo ha subrayado claramente el Jurado del Tribunal Russell sobre Palestina (TRP) en su primera sesión internacional en Barcelona. A estos efectos, el TRP exige:

1. El fin de las trabas impuestas por Israel a la ayuda humanitaria enviada a Gaza, trabas que se asimilan a una forma de castigo colectivo prohibido por la 4ª Convención de Ginebra (art.33);

2. El levantamiento del sitio a Gaza por las autoridades israelíes, en virtud de su obligación a cesar la ocupación de los territorios ocupados.

3. Que las pesquisas completas e independientes sobre este asalto perpetrado el 30 de mayo sean llevadas a cabo sin dilación, tal y como lo han requerido la Unión Europea, las Naciones Unidas y otros organismos internacionales.

4. La suspensión del acuerdo de asociación entre UE e Israel conforme a las disposiciones contenidas en este acuerdo.

5. Que la UE y el Consejo de las Naciones Unidas pongan en marcha las recomendaciones del informe Goldstone.

El TRP apoya las iniciativas y reivindicaciones de la sociedad civil en aras de la aplicación de estas investigaciones, todas conformes al derecho internacional. En este sentido, el TRP expresa su total apoyo a Mairead Maguire y Denis Halliday, miembros del Comité de Apoyo del TRP, así como a todos los militantes de los derechos humanos que navegan actualmente en ruta hacia Gaza en el barco humanitario “Rachel Corrie” (este comunicado se elaboró antes del abordaje realizado por el Ejército israelí, nota del traductor).

Firmantes:

Stéphane Hessel, Pierre Galand, Brahim Senouci, Bernard Ravenel, Paulette Pierson-Mathy, François Maspero, Marcel-Francis Kahn, Robert Kissous, miembros del Comité Organizador Internacional del Tribunal Russell sobre Palestina.

Nurit Peled, Leila Shahid, Ken Coates, impulsores del Tribunal Russell sobre Palestina.

Cynthia McKinney, Gisèle Halimi, Alberto San Juan, Antonio Martin Pallin, miembros del Jurado del Tribunal Russell sobre Palestina. Ken Loach y Paul Laverty, Vicenzo Consolo, miembros del Comité de Apoyo del Tribunal Russell sobre Palestina.

Fuente: CEPRID, traducido por Huan Vélez.