Balazos, carajazos, insultos, burlas, gritos, gestos obscenos. Bueno ya nada asombra ni molesta a una mayoría de jefes de prensa y directores de los medios de comunicación de Santa Cruz. Y ojo que ese bombardeo de agresiones provienen del alcalde municipal, Percy Fernández Añez: Pero es mejor callar, no hacer escándalo, no propiciar marchas, no enojarse, no denunciar, no informar, no nada porque se trata de una autoridad del sistema.

Una vez más Percy Fernández arremetió contra los trabajadores de la prensa y lo hizo a su mejor estilo: con burla, bronca, ira y falta de respeto, y una vez más casi todos los canales de televisión, periódicos, radioemisoras hacen de la vista gorda y prefieren informar de nalgas, tetas, sangre, denuncias y ruidos al por mayor. Ahora se fue a mayores el orate alcalde. Ofreció balas a un par de reporteros y muchos quizás están aplaudiendo este “notable gesto”. Solo se escuchó la voz firme y solitaria de la Federación de Trabajadores de la Prensa de Santa Cruz rechazando y anteponiendo una querella criminal contra Percy Fernández, pero noticia que no trascendió casi nada, porque esos medios se ocuparon de silenciarse y autocensurarse. Es que hay instructivas de alto vuelo para no hacer daño “a la institucionalidad cruceña”. Y Percy es parte de ese modelo.

Pero claro, cuando se trata de alguna declaración del presidente Evo Morales o de cierta acción de los movimientos sociales contra los medios de comunicación ahí sí que arremeten todos y se arenga el discurso de estar atentando contra la libertad de expresión, de prensa, de que quieren cerrar los medios de prensa, de que buscan encarcelar periodistas, etc. Solo una palabra de más y la maquinaria mediática se pone en marcha. ¿Y por qué no pasa lo mismo con Percy Fernández? ¿Por qué son tan condescendientes con el atrevido Alcalde Municipal? ¿Por qué los medios se callan cuando Fernández insulta y agrede a los periodistas? ¿Qué intereses hay de por medio en esta autocensura mediática? ¿Qué les pasa a los jefes de prensa que no se dan cuenta que un sopapo o un carajazo a un periodista se lo debe sentir como propio? ¿Por qué no reaccionan de igual manera como cuando se trata de Evo Morales y de Percy Fernández? ¿Es que no les causa ni un escozor que Fernández les desee la muerte, les ofrezca balazos y carajazos al por mayor?

Recordemos que el año pasado cuando Fernández puso en la picota a una periodista de la Red Unitel, con la tristemente famosa frase “cara de dengue”, ocurrieron algunas cosas que fueron ocultadas: la periodista Marcia Cedeño, la víctima fue despedida a los pocos días de este impasse. Recuérdese el nivel de parentesco familiar y comercial entre Fernández y los Monasterios. Por esta agresión, la Federación de la Prensa le planteó un juicio al alcalde cruceñazo, y por ello, fuimos objetos de una guerra mediática, bajo el argumento de que el MAS estaba detrás de este proceso judicial y que se buscaba perforar a la institucionalidad de Santa Cruz y esa guerra provino nada más ni nada menos de algunos medios informativos, como El Mundo, cuyo director de entonces hoy es un alto y pesado funcionario municipal, y el periódico virtual hoybolivia.com, claramente identificados con las políticas y las metidas de pata del bravucón burgomaestre.

Han pasado 48 horas y la noticia de esta andanada declaraciones de Fernández no han tenido repercusión mediática. ¿Censura, autocensura, presiones, miedo, complicidad, silenciamiento, cobardía? Los medios paceños se hicieron eco de la denuncia, pero nuestros periódicos, algunos canales de televisión y radioemisoras, apostaron por reírle la actitud irrespetuosa del balandrón señor alcalde municipal de Santa Cruz de la Sierra, la del cielo más puro de América y donde es ley del cruceño la hospitalidad. Y la de que dice el slogan edilicio “Santa Cruz somos todos”.

* Periodista de Santa Cruz.