El paralelismo que se ve en instituciones cruceñas es digno de análisis: ¿por qué se da?, ¿cuáles son sus sus motivos?. Con seguridad están presentes la lucha del poder, la intransigencia, la intolerancia dirigencial y hasta la marginalidad. El caso que nos ocupa quizás, aparentemente, no tuviera significancia, pero en época festiva, tan encarnada en la cultura cruceña, toma protagonismo y su dirección hasta trastoca las grandes esferas.

La última elección de directorio de la ACCC ha confirmado, una vez mas, el apoderamiento, por parte de un grupo cerrado, deesta Institución que aglutina a mas de 15.000 miembros distribuidos en alrededor 200 comparsas Carnavaleras activas. La ausencia marcada de autoridades cruceñas, en el pasado acto de Posesión del Directorio entrante, dice mucho sobre la legitimidad de su “elección”.

La institucionalidad cruceña nos tiene acostumbrados a actos eleccionarios muy alejados de la democracia que pregonan, pero el caso de la ACCC es realmente vergonzoso, he aquí algunos de sus características que debe saber la sociedad cruceña:

– Si bien tenemos aproximadamente 200 comparsas activas, el padrón electoral supera las 300, la razón es que aparecen registros de supuestos grupos carnavaleros, que no son mas que un nombre y un representante que emite un voto y cobra una recompensa.

– El voto de directivos, Tribunal de Honor, últimos Past Presidentes, mas el voto de sus propias comparsas, todos pertenecientes al grupo de poder hegemónico de la ACCC,significa arrancar una elección con 15% de ventaja sumados a los 35% de comparsas “fantasmas”, resulta casi imposible que la oposición acceda a una representación en el directorio, aun cuando las últimas 3 elecciones en seis años obtuvo siempre poco mas del 50% del voto consciente del total de comparsas activas.

– La última elección rayó en lo absurdo y abusivo, cuando contra toda normativa estatutaria de la propia institución y de la ética en su conjunto, se habilitan irregularmente candidatos, claro,es de suponer si la Junta Electoral y Tribunal de Honor, son también colocados a dedo por ellos mismos por lo tanto, trabajan en conjunto.

– Precisamente este último acto eleccionario de renovación de directorio fue el de mayor erogación económica de parte de este grupo hegemónico ya que al tener una situación adversa en la previa tuvo que ofertar mas a las “comparsas” que emiten el voto por una recompensa económica y cajas de cerveza que recibe la institución por patrocinios cada carnaval. Es así que pasado el escrutinio, y con complicidad de la Junta electoral, se tiene que llevar la urna con papeletas marcadas con diferentes signos para saber a quiénes pagar y por qué cantidad de votos. Lo lamentable que esto se planea y se ejecuta desde un domicilio en calle paralela a la sede de la ACCC de propiedad de un empresario soyero ex presidente de su asociación de productores con el afán de mantener a su “hijito’ en este clan.

Otra porción de pago por voto se realizó desde el restaurant en inmediaciones delas Universidades privadas del tercer anillo, de propiedad del “hijito” de una seudo dirigente del Comité Cívico Femenino que además ofició de miembro de la Junta Electoral, es decir el árbitro del acto.

Estas solo son algunas de las irregularidades que se presentan en la citada institución, que por oscuros intereses de quienes la vienen dirigiendo, han ocasionado que su anterior presidente salga demasiado cuestionado por su gestión, el actual presidente saliente procesado antela justicia ordinaria y el ahora “electo”, con un pasado oscuro en la administración de la cosa pública, pero, al parecer, el adecuado para seguir con el “jolgorio” de la gestión y de las cuentas.

A todo este panorama, el ciudadano común y comparsero en particular, se cuestiona:No obstante haber subido sus ingresos por patrocinio, concesiones, etc., ¿por qué no tenemos un mejor Carnaval?, ¿por qué no mejora el Corso? Y en lo institucional: ¿Por qué no tenemos un liderazgo joven emergente?

El perpetuarse a toda costa en el manejo de la Institución ha sido a costa del marginamiento de un grupo importante de grupos carnavaleros solo por ser críticos con justa razón, comparsas que no gozan de ninguna ventaja al ser asociados y cansados de este marginamiento y malos manejos institucionales vaticinan un alejamiento masivo con la creación de su propio ente y la inminente solicitud a la Comuna que se les otorgue un día y el espacio para bailar su propio corso al igual que haría los grupos de Ballet tradicionales.

Esta inminente división y/o paralelismo, que se ve venir, en otra mas de nuestras instituciones, que por supuesto que tiene responsables y cómplices. Está claro que esta vez no es el partido de gobierno.