Ejecutivos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) presentaron su Plan de Inversiones 2010 – 2015 a organizaciones sociales de las provincias Gran Chaco y Arce del departamento de Tarija, a alcaldes y concejales de Villa Montes, Yacuiba, Carapari y Padcaya, y a asambleístas del gobierno Autónomo del Chaco, una región que aporta el 70 por ciento de la producción nacional de petróleo y gas.

Siete contratos de exploración suscritos por la estatal petrolera con corporaciones extranjeras se ejecutan en la provincia Gran Chaco. Del total de campos productores de hidrocarburos, 14 de petróleo y 37 de gas natural se hallan en esa región. De los 45 mil barriles de petróleo y de los 43 millones de metros cúbicos diarios de gas natural que produce el país, el 70 por ciento se originan en el Gran Chaco, detalló el vicepresidente de Administración de Contratos y Fiscalización de YPFB Juan José Sosa.

Se presentó a la Asamblea Legislativa un proyecto de Ley que declara de Prioridad Nacional y Departamental la creación de un Polo de Desarrollo Económico, Social e Industrial en las provincias Gran Chaco y Arce. La región del Chaco tiene que desarrollarse no sólo en base a los hidrocarburos, sino en el desarrollo de sus potencialidades económicas y productivas para convertirse en un verdadero polo de desarrollo, comentó el diputado tarijeño José Yucra.

El plan de inversiones de YPFB en el Gran Chaco contempla una Planta Separadora de Gas y una planta de GTL (gas a líquidos) que transformará el gas natural en diesel, querosén, nafta y GLP. Se prevé la instalación de la una planta engarrafadora de gas licuado de petróleo (GLP) y el desarrollo de la industria petroquímica para la extracción de metano, butano, propano, así como pesticidas, herbicidas, fertilizantes, plásticos, asfalto y fibras sintéticas.

El presidente ejecutivo de YPFB Carlos Villegas y el ejecutivo de la sociedad accidental Tecna Bolivia SA y Tecna Estudios y Proyectos de Ingeniería Daniel Arroyo firmaron un contrato para el estudio de ingeniería de la planta extractora de licuables en Río Grande a un costo de 30,43 millones de bolivianos.

Esta planta comenzaría a operar en 2013, extrayendo licuables del flujo de gas que se exporta a Brasil. Tendría una capacidad de procesamiento de 200 millones de pies cúbicos de gas diarios, para la producción diaria de 350 toneladas métricas de GLP y 600 barriles de gasolina.

El 8 de abril, autoridades del Ministerio de Hidrocarburos y Energía se reunieron con representantes de la empresa alemana Linde, especializada en la construcción de plantas petroquímicas para la producción de gases industriales, incluido oxígeno y nitrógeno; y procesadoras de gas natural, olefinas y fertilizantes.

El director adjunto de Latinoamérica de Linde Volker Mohr comentó que “Bolivia es muy rica en reservas de gas natural y tiene la posibilidad de darle mayor valor si empieza a producir amoniaco, urea, propilenos, polímeros y otros componentes que pueden ser industrializados”. En las siguientes semanas, el gobierno escuchará las ofertas de la francesa TECHNIP y de la alemana UHDE.

La estatal petrolera pretende invertir 8.693 millones de dólares en el período 2010-2015 en toda la cadena productiva de hidrocarburos, desde la exploración hasta la distribución de combustibles en el mercado interno y externo, informó Carlos Villegas.

El Banco Central aportará 1.000 millones y el gobierno 1.860 millones de recursos propios, lo demás provendrá de las arcas de las transnacionales Petrobras Bolivia SA, Repsol YPF, BG-Bolivia, Petrobras Energía, Vintage, Pluspetrol SA, Matpetrol SA, Total E&P Bolivia, Dongwon y Canadian Energy.

El objetivo de YPFB es aumentar la producción de gas natural de 47 a 73 millones de metros cúbicos diarios, y la capacidad de refinación de 47 a 74 mil barriles diarios con la instalación de una nueva planta en el occidente.

Del centenar de planes de industrialización prometidos por YPFB, sólo los proyectos de amoniaco-urea y GTL parecen avanzar. La ampliación del Gasoducto al Altiplano (GAA) está condicionada a la conclusión del Gasoducto Carrasco-Cochabamba (GCC) prevista para 2010.Por primera vez en más de cuatro décadas, Bolivia tuvo que importar gasolina y GLP de Chile y Argentina para abastecer el mercado interno. El gobierno reconoció que enfrenta al menos 20 obstáculos en la cadena productiva de hidrocarburos, entre ellos la corrupción en YPFB.