Como participantes de anteriores Ferias de la Chicha, quisiéramos con mucho respeto compartir con todos ustedes una reflexión, debido a que nos concierne profundamente la afirmación cultural de prácticas y saberes tradicionales y ancestrales como es la chicha y el arte de su eleboración.

Acabamos de pasar la Cumbre Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra en Tiquipaya, en la cual hemos estado involucrados participando y contribuyendo en el proceso y propuesta de soluciones. Un día antes de la cumbre nos hemos enterado que se había decretado Ley Seca en todo Tiquipaya para esos días. Entonces nos dirigimos a la oficina de cultura de la Alcaldía para enterarnos mejor sobre el decreto y poder entender por qué no podíamos compartir nuestra propia chicha elaborada artesanalmente con todos nuestros compañeros y compañeras que estaban llegando de varias partes del país y del exterior.

La primera respuesta que se nos dio fue; ¿no saben que esta es una cumbre sobre cambio climático, y que la chicha por la quema de leña que usan para cocinarla, afecta al cambio climático? Respondimos: entonces, ¿por qué no prohíben la circulación de autos?, que por cierto fue durante esos días una pesadilla, y la cantidad de plásticos y papeles empleados para difusión por toda la ciudad y el cemento derramado por todas las calles hasta un día antes que comenzara la cumbre, y por qué no prohíben los aserraderos asesinos de arboles ancestrales de la irónica avenida ecológica de Tiquipaya, o por qué no prohíben la coca cola y bebidas de multinacionales como esta que sabemos son muy venenosas y contribuyen mucho mas al calentamiento global en lugar de CASTIGAR A LA CHICHA, NUESTRA AQHA MAMA?

Entonces si verdaderamente esa fue una de las razones lógicas para la prohibición de la chicha, hace una semana atrás, ¿por qué estamos hoy celebrando la feria de la chicha?

Para los y las que valoramos nuestras tradiciones y queremos continuar recordando y afirmando nuestros valores de crianza, que es el cariño y respeto por lo que la Pachamama nos da, como la Sara Mama, reciprocando con ella; ch’allándole nuestra sabrosa chichita, y transmitiéndolos de generación en generación, la feria de la chicha para nosotros significa un espacio justamente para eso y para perpetuar los saberes de nuestros antepasados y antepasadas.

Desde nuestra forma amable de ver la vida sabemos que cualquier cosa que se elabora o consume con poco cariño o falta de respeto, como por ejemplo la chicha con fines netamente comerciales, no solo puede llegar a enfermarnos a nosotros mismos sino también a la Naturaleza.

Agradecemos este espacio, y deseamos que se continúe recordando la sabiduría del arte ritual de la elaboración de la Aqha Mama.

Jallalla!