En una saga publicada en “Diagonales “ sobre el conflicto entre las dos Coreas suscitado a partir del hundimiento de la corbeta sudcoreana “Cheonan” a fines de marzo, sostenìamos, en relación a adjudicar a la RPDC, por parte de Corea del Sur del Sur, EE.UU. y sus aliados, el hundimiento de la nave, que tal acusaciòn pivoteaba sobre dos cuestiones fundamentales:- la estrategia de EE.UU. y Corea del Sur de volcar al electorado de ese país a votar por el Gran Partido Nacional (GPN), conservador, al cual pertenece el actual gobernante Lee Myung-bak, en las elecciones regionales del 2 de junio: – la utilización del “incidente” del Cheonan por parte de los EE.UU. y el primer ministro de Japòn, Hukio Hatoyama, para justificar el mantenimiento de la base Futenma, ocupada con Marines, en la isla de Okinawa, resistida por toda la población japonesa.

Pues bien. A poco de haberse publicado la segunda nota (“Opera Coreana, segundo acto”), el primer ministro japonès Hatoyama debiò renunciar debido a las presiones populares. Su promesa, previa a las elecciones del año pasado, luego incumplida, de desmantelar la base, le valieron la repulsa de todo el pueblo, debiendo dejar el gobierno en manos de Naoto Kan, Presidente del Partido Democràtico(PD), elegido por mayorìa en la Càmara de Representantes. De acuerdo a estos antecedentes y para no correr la misma suerte que su antecesor, Kan seguramente deberá deshacerse de esa base extranjera, no alimentar rebeldìas populares vinculadas con una relaciòn estrecha de su país con EE.UU y no empuñar, por mandato del coloso del Norte, el hacha de guerra contra la RPDC. Por otra parte, en las elecciones del 2 de junio en Corea del Sur, el Gran Partido Nacional (GPN, conservador), divisa que contiene al pronorteamericano Lee, perdiò las elecciones para alcaldes y gobernadores, quedàndose con solo 6 de los 13 distritos del paìs, y dejando en manos del Partido Democràtico (PD), opositor y contrario a la confrontación con el norte, a provincias conservadoras como Gwangwon y Chungcheòn. Las encuestas, que daban como ganador a Lee, resultaron erròneas y los medios de información del paìs consignaron que su derrota se constituyò en un “castigo”, por su polìtica guerrerista hacia la RPDC.El gran fiasco

Aunque Corea del Sur y su aliado norteamericano han llevado al Consejo de Seguridad de la ONU el caso del Cheonàn en busca de que ese organismo sancione a la RPDC, el gran fiasco ya se ha manifestado. En una reflexiòn de la pasada semana titulada “El Imperio y la Guerra”, el comandante Fidel Castro citò un artìculo del periodista norteamericano Wayne Madsen, publicado en el sitio web Wayne Madsen Report, en donde èste manifestaba que “un buzo de los SEALS ( Fuerzas Especiales de la Armada de EE.UU) colocò una mina magnètica en el Cheonan, como parte de un programa clandestino con la intenciòn de influenciar la opinión pùblica en Corea del Sur, Japòn y China”. Este buzo, segùn manifestò el periodista citado por Fidel, habrìa operado desde el “USNS Salvor”, un buque civil de salvamento de la Armada norteamericana que habìa participado en “actividades de colocaciòn de minas por los marines tailandeses en el golfo de Tailandia en el 2006” y que se hallaba presente en la zona de las operaciones conjuntas coreano-norteamericanas “Foal Tagle”, llevadas a cabo muy cerca de donde se hundiò el Cheonan. Poco mas atràs, Madsen había consignado que “ la isla Baengnyeon” (situada en la zona del hundimiento) “alberga una base de inteligencia militar estadounidense-sudcoreana, y SEALS (…) operan desde la base”. Acotó ademàs que habìa cuatro barcos de la Armada de EE.UU. en el sector, “que formaban parte del Ejercicio (…) durante el hundimiento del Cheonan”, agregando que una investigación de las huellas metàlicas y quìmicas del torpedo “sospechoso”, que supuestamente hundiò al barco sudcoreano, “muestra que es de producción alemana”, y por lo tanto no utilizado por la RPDC.Madsen, que trabaja en Washington DC, , inició su reporte indicando que fuentes de inteligencia “sospechan que el ataque contra la corbeta de guerra antisubmarina(…) fue un ataque de bandera falsa hecho para que pareciera provenir de Corea del Norte”.Para la guerra

Aunque las evidencias muestran cada vez más que el hundimiento del Cheonan no fue producto de una acciòn militar de la RPDC, que a la vez que desmiente una y otra vez su participación en el hecho insiste en formar parte de la inspección de los restos del buque siniestrado, Corea del Sud y EE.UU. prosiguen denunciando una “provocación” norcoreana, acuden al Consejo de Seguridad de la ONU y a los paìses de la regiòn para que condenen y aislen a la RPDC y se preparan para los ejercicios “Team Spirit”, que incluyen preparativos de guerra nuclear. Sin embargo, algo no funciona bien en su engranaje bèlico-propagandìstico. Por ello el Secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates, manifestò estos dìas en Singapur que las fuerzas de su país y su aliado del sud de Corea no llevaràn a cabo ejercicios militares hasta no saber “que acciones va a emprender la ONU” en relaciòn con la RPDC. Seguramente China, que parece conocer el entramado de la provocación de EE.UU. hacia Corea del Norte enrelaciòn con el Cheonan,vetarà sanciones en el Consejo de Seguridad. Pero también seguramente EE.UU. seguirà propiciando en la zona un clima de guerra. En el 2012, la potencia del Norte de América deberà entregar el mando militar en “tiempo de guerra” a Corea del Sur. Hasta ahora, y desde 1950, los norteamericanos se han atribuido el control y direcciòn de las Fuerzas Armadas sudcoreanas en “tiempos de guerra”, aunque formalmente han entregado el mando militar a sudcorea en “tiempo de paz” en 1994. Perpetuando entonces el clima bèlico, EE.UU. podrá lograr aplazar la entrega del mando militar a los uniformados sudcoreanos, utilizándolos como hasta ahora como comodines para sus aventuras regionales.Ha comenzado el tercer acto de esta òpera coreana escenificada en un decorado de barras y estrellas. Las naciones y pueblos del mundo tienen la posibilidad de hacer caer el telón, definitivamente.