Graves acusaciones de Amnestía Internacional a Italia

Rodolfo Faggioni

junio 7, 2010Publicado el: 4 min. + -
El contenido de estas páginas no refleja necesariamente la opinión de Bolpress

Roma, Italia.– En el informe inmigración que Amnesty International ha presentado en su relación 2010, sobre la “Situación de los Derechos Humanos en el Mundo”, ha reservado a Italia pesantes críticas, sobre la conducta de las autoridadaes italianas que en algunas circunstancias “han puesto en peligro los derechos de migrantes que pedían asilo político” e incluso “poniendo en peligro su misma vida dejándolos en mar abierto por varios días sin agua y sin comida”.

El informe presentado a la prensa se refiere también a las “deficiencias de la justicia internacional de algunas potencias que piensan estar sobre la ley”, anteponiendo la política a la justicia. Por eso la organización de Amnesty International dirige un pedido de “coherencia” al grupo “G20”, pidiendo a los países que forman parte y que todavía no lo han hecho como Estados Unidos, China y Rusia que reconozcan lo más antes posible la “Corte Penal Internacional” de La Haya, el primer tribunal internacional permanente que sirve para juzgar reatos como genocidio, crímines de guerra y crímines contra la humanidad.

Amnesty International ha individuado algunas “deficiencias” en Italia. En las cinco páginas de la relación internacional dedicadas a la situación italiana, la organización estigmatiza el trato que han reservado a los inmigrantes privándolos de “un justo acceso a la instrucción, a las curas sanitarias, al alojamiento, a la ocupación” y de modo especial a la política actuada por influencia de un pequeño partido xenófobo y racista que durante el pasado año e inicios de este han aplicado con fuerza una ley llamada “paquete de seguridad” para abordar la migración clandestina, rechazando con la fuerza a emigrantes que provenían vía mar y expulsándolos hacia naciones donde los derechos humanos son pisoteados como en Libia.

Muchos migrantes y solicitantes de asilo político que carecían de documentaciuón válida, incluídas mujeres embarazadas y familias con hijos, han sido recluídos a su llegada en centros de detención, antes de tener ocasión de solicitar protección internacional. En muchos casos los solicitantes de asilo han permanecido recluídos hasta cinco semanas antes de que se les diese la oportunidad de presentar su solicitud. Se han recibido también informes de migrantes que han muerto en centros de redención por no recibir atención médica a su debido tiempo.

Se han producido también ataques de motivación racista, como agresiones fisicas, insultos y destrucción de bienes hacia comerciantes de orígen africana y asiatica. Tanto el comisario de derechos humanos de la Unión Europea como el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación Racial ha comentado desfavorablemente las declaraciones racistas de los políticos italianos y la adopción de una legislación específica para las personas migrantes que crea un ambiente hostil hacia las personas de nacionalidad extranjera. Se ha instado a las autoridades a emprender acciones contra la apología del odio y a introducir condanas más severas para los delitos de motivación racial, sin haber obtenido nada.

Tampoco las autoridades italianas han colaborado a las investigaciones sobre las violaciones de los derechos humanos hechos en el contexo del “extraordinary rendition” o sea señalaciones de torturas y otros maltratamientos cometidos por agentes de policia incluso en las cárceles.

En este caso se ha imputado a Italia no haber instituído un organismo independiente de denuncia de los “abusos” de la policía y no haber introducido todavía el reato de tortura en su códice penal, ni un mecanismo de rendición de cuentas policiales. Hubo constantes denuncias de torturas y malos tratos a manos de funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.

Atrás