(PL y ABI).- El gobierno autorizó mediante Decreto Supremo la importación de 60 mil toneladas de maíz duro amarillo con arancel cero destinadas a la alimentación de ganado avícola y porcino, con el fin de estabilizar los precios de la carne de pollo y cerdo.

La ministra de Desarrollo Rural y Tierras Nemesia Achacollo informó que el decreto fue promulgado por el Presidente Evo Morales tras sostener la reunión semanal de gabinete ministerial.

“El volumen máximo que cubrirá esta medida es de 60.000 toneladas que estarán destinadas a la alimentación de los pollos y del ganado porcino”, anotó.

De acuerdo con la funcionaria, el decreto estará vigente hasta el 3 de septiembre, período durante el cual los productores avícolas y agropecuarios podrán solicitar autorizaciones para importar el maíz duro amarillo con arancel cero.

El principal objetivo es velar por la economía ciudadana, una vez que los productores avícolas advirtieron sobre la probabilidad del aumento del precio de sus productos por la carencia de insumos de alimentación.

Achacollo explicó que el desabastecimiento de este producto alimenticio se originó por las sequías y otros desastres naturales que han afectado a las zonas productoras de maíz amarillo.

“Por ello es que se ha fijado un tiempo de liberación de aranceles para la importación, una vez que a para septiembre se espera que la producción de maíz duro se normalice en el país”, afirmó.

Maíz, entre la tortilla y el tanque de gasolina

Los tiempos del maíz abundante y barato están quedando atrás y este vital alimento podría llenar más tanques de gasolina que estómagos humanos, señala un reportaje de la periodista de la redacción de temas globales de la agencia cubana Prensa Latina Katia Monteagudo.

Expertos e instituciones globales afirman que los nuevos combustibles sustitutos de los derivados del petróleo como el etanol continúa obteniéndose del trigo, arroz, caña de azúcar, maíz y algunos tubérculos.

“El etanol resulta hoy el único reemplazo posible, ante la crisis del transporte por la declinación de la producción mundial de petróleo”, confesó Kiril Sokoloff, asesor de directores financieros, grandes corporaciones, fondos de pensiones y gobiernos en todo el planeta.

“Hay 900 millones de carros en el mundo. Tan solo en Estados Unidos circulan 250 millones, y la tasa a la que se están produciendo autos eléctricos es muy lenta, menos de un millón al año. Dentro de los próximos 20 años la única solución será el etanol”, comentó a la revista colombiana Dinero.

En la actualidad, la producción de agrocombustibles devora más de un tercio de la producción mundial de cereales, según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y el Banco Mundial (BM), entre otras entidades.

Según el BM, un tercio del maíz norteamericano se utiliza en la producción de etanol y la mitad de los aceites vegetales de la Unión Europea se destina a fabricar biodiésel. Hoy, aquel alcohol se ha convertido en el principal combustible alternativo a la gasolina en Estados Unidos, donde se produce el 53 por ciento del maíz mundial. Este país y Brasil aportan más del 70 por ciento del etanol global.

Según las conclusiones de la última conferencia anual del Consejo Internacional de Cereales, celebrada en Londres, la fuerte demanda actual de estos granos y sus altos precios ponen en riesgo la seguridad alimentaria de los países menos desarrollados.

El maíz es el más importante del África subsahariana y de América Latina, además de ser el principal cultivo para los sectores pecuario, porcino y avícola en Asia.

En la medida que los agrocombustibles han ido copando espacios en la economía mundial, han ascendido igual los precios de múltiples alimentos de la dieta básica de millones de latinoamericanos, africanos y hasta de ciudadanos del Primer Mundo.

En el 2008, los precios del maíz, principal materia prima de la industria del etanol estadounidense, subió hasta un 44 por ciento en solo 15 meses. Además del encarecimiento cada vez mayor de la tradicional tortilla mexicana, las afamadas pastas alimenticias italianas se encuentran en capilla ardiente.

La FAO reporta que el precio del maíz en los mercados de Uganda, Kenya y la República Unida de Tanzania está 80 por ciento más alto que dos años atrás.

Según expertos, los precios de los cereales continuarán en ascenso durante los próximos 10 años, al extremo de preverse hasta un 40 por ciento o más de aumento, en lo que influye su uso como combustible alternativo.

En Estados Unidos, aseguran analistas, cada litro de etanol de maíz gasta tres de gasolina, y producirlo emite otros gases contaminantes, mucho más nocivos que el dióxido de carbono. El último Reporte de Oferta y Demanda Mundial de la USDA, muestra que no alcanzará el maíz de la cosecha 2009/2010 para satisfacer la demanda global, aún cuando resultó bastante exitosa en relación con otros cereales.

Al cierre del primer trimestre del año, la producción mundial de maíz ascendía a 803 millones 700 mil toneladas. Los números difundidos por el organismo estadounidense exponen un aumento de cinco millones 860 mil toneladas de este grano, en relación con lo estimado.

No obstante, el mismo informe refiere que el consumo mundial se acerca al nivel histórico de 810 millones de toneladas, estimulado por la demanda interna de Estados Unidos y China.

Los estadounidenses requerirán este año 23 millones de toneladas más (282 millones 300 mil toneladas), que el año anterior (259 millones). El 80 por ciento de ese incremento está sustentado por el uso del maíz como materia prima del etanol. El Congreso de ese país destina más de seis mil millones de dólares para subsidiar la producción de ese agrocombustible.

Por su parte, China -con más de mil 400 millones de habitantes- requerirá en el 2010 de 159 millones de toneladas de maíz, sobre todo para alimento animal. Este incremento, siete millones de toneladas más que lo consumido en la pasada cosecha, representa tres veces menos que lo demandado hoy por Estados Unidos.

Además del valor nutritivo del maíz, razón que lo ubica entre las principales locomotoras de la economía mundial, este grano es considerado ya como el petróleo amarillo, por sus más de tres mil 500 usos comprobados.

Hasta la industria farmacéutica produce 85 tipos de antibióticos con maíz y lo usa para recubrir la aspirina, los analgésicos y en la fórmula de sueros intravenosos.

Todos los días, centros de estudios mundiales, investigadores, renombradas universidades, encuentran un nuevo empleo a este grano, devenido fuente segura para alimentar bolsillos y tanques de gasolina, mientras mil 20 millones de seres de esta Tierra no encuentran hoy qué llevarse a la boca.