Los ministros de la Presidencia, Oscar Coca, y de Gobierno, Sacha Llorenti, se encuentran en Uncía a la espera de una ndelegación de comunarios de la zona para negociar el rescate de los cadáveres de cuatro policías linchados en la región. El gobierno admitió haber perdido el control de la zona.

En la mañana de hoy, Coca y Llorenti llegaron a Uncía, enviados por el presidente Morales, pero los dirigentes comunarios se hacían esperar.

“Los cuerpos de policías muertos recientemente en esa región deben ser entregados por razones humanitarias”, dijo Llorenti, mientras su colega Coca se pronunció por una salida que permita el retorno del Estado a la zona.

En la pasada ssemana, comunarios del lugar lincharon a cuatro policías a quienes supuesetamente confundieron con ladrones de vehículos. El miércoles, um cabildo abierto de comunarios declaró a Uncía como zona libre para el contrabando y dijeron que no entregarán los cuerpos de los policías asesinados.

La vilencia de los hechos puso en entredicho al discurso oficial del gobierno que considera a las prácticas comunitarias como el ideal de la sociedad.