Familiares de los cuatro policías asesinados en el municipio de Uncía por indígenas, que los confundieron con ladrones, pidieron ayuda a autoridades e instituciones para recuperar los cuerpos de las víctimas. Esos crímenes pusieron en vilo al discurso del gobierno. Que se esfuerza por enaltecer las prácticas comunitarias como el ideal de una sociedad.

Los policías linchados son el suboficial Nelson Alcocer Casano, los cabos Rubén Cruz Aruquipa y Esteban Alave Arias y el policía Miguel Ramos Palluni.

“No sabemos nada de nada, unos dicen que los habían victimado de manera violenta, otros que los habían colgado, que los habían quemado, en sí no sabemos nada, lo único que pedimos a las autoridades que, por humanidad, nos ayuden a recuperar los cuerpos de nuestros familiares, no importa cómo estén, queremos darles una cristiana sepultura”, dijo Mónica Corrales, esposa del suboficial Alcocer.

“La verdad es que no sabemos ya qué hacer, estamos muy desesperados, esperamos que las autoridades, especialmente el presidente, Evo Morales, orureño como nosotros, nos ayude a darles el último adiós a nuestros seres queridos”, dijo.

En el norte de Potosí, el Defensor del Pueblo de la región, René Arroyo, y otras instituciones pidieron hoy a los mallkus de la Federación los Ayllus Originarios Indígenas del Norte Potosí (FAOI-NP) interceder para la recuperación de los cuatro policías linchados.

Según la radioPio XII, Arroyo pidió a los mallkus que “por favor intercedan” a fin de que los cadáveres sean entregados a sus familiares.

Dos días atrás, en un cabildo abierto, realizado en Uncía, los cuatro ayllus participantes del encuentro decidieron que no devolverán los cuerpos de los uniformados mientras la Policía no esclarezca el asesinato de siete comunarios, además del robo de vehículos y extorsiones en esta zona.

Sin embargo, el comandante departamental de la Policía de Potosí, Orlando Ávila, dijo que los cuatro efectivos fueron linchados en venganza por los recientes descubrimientos de fábricas de cocaína en la región del crimen.

No es justicia comunitaria

En La Paz, la viceministra de Justicia Indígena, Originaria y Campesina, Isabel Ortega, aseguró que el asesinato de cuatro efectivos de la Policía no es un hecho de justicia comunitaria y que el caso debe ser investigado.

“La justicia indígena originaria no dice matar, no dice linchar. Dice que se deben solucionar los casos en el lugar, en la comunidad. Las sanciones, cuando se tiene problemas, consiste en acabar trabajos pendientes en la comunidad bajo un acta y algún familiar tiene que garantizar. Las autoridades deben orientar al que es culpable”.

Hasta ahora el gobierno impulsó los valores de la justicia comunitaria a la que el MAS le otorgó en la nueva constitución el mismo rango que la justicia de jueces y fiscales.