La Cámara de Diputados aprobó hoy, sin modificaciones, la Ley Transitoria de Autonomías que estará en vigencia sólo hasta el 22 de julio y que prevé la suspensión de gobernadores sobre los cuales pesen imputaciones penales sean suspendidos. La oposición anunció resistencia. Se prevé que el presidente Morales promulgue la nueva norma mañana.

La nueva norma fue aprobada en una larga sesión, por tiempo y materia, que se inició la tarde del sábado a las 17:30 y se prolongó hasta las 11:15 del domingo.

La sancionada Ley Transitoria de Autonomías, de 20 artículos, norma el régimen de autonomías, políticas y administrativas, que comenzaba regir en desde el próximo 30 de mayo, fecha en la que los gobernadores electos en las elecciones del 4 de abril sean posesionados.

“Se acabó la impunidad”, dijo Héctor Arce, presidente de la Cámara de Diputados. Pero la ley provocó la protesta de los sectores políticos de la oposición porque en sus artículos 8,9 y 10 prevé la suspensión de autoridades sobre las que pesen imputaciones penales y los mecanismos para su reemplazo.

Los tres gobernadores opositores electos tienen en su contra acusaciones de malversación de recursos y corrupción. La nueva ley garantiza la posesión de esas autoridades, pero al mismo tiempo declara casi la inmediata suspensión de dos de ellos —Mario Cossío, de Tarija, y Rubén Costas, de Santa Cruz— sobre los cuales ya fue presentada una imputación formal.

La oposición, ahora en minoría —39 de 130 diputados— denunció el proyecto por anticonstitucional y afirma que la suspensión de autoridades sólo es posible con una sentencia ejecutoriada.

La nueva norma tendra vigencia hasta el 22 de julio, fecha en la que debe ser aprobada la Ley Marco de Autonomías, que normará la implantación de este nuevo régimen en el economía jurídica administrativa del Estado boliviano.

Algunos sectores de la oposición anunciaron que desconocerán la ley, pero su posición no es unitaria. Hace días habían anunciado la instalación de una huelga de hambre, pero no lograron su propósito. Para el viernes habían convocado a una concentración en Santa Cruz en la que esperaban un millon de manifestantes, pero los cálculos optimistas de sus organizadores hablan de que 15.000 personas acudieron a la convocatoria.

En círculos políticos ya se buscan reemplazantes para los tres prefectos que se prevé serán suspendidos.