El gobierno demora decisiones y adiciona un cuarto condicionante: transferencia de tecnología. Mitsubishi y LG, ente otros asiáticos y la brasileña Vale do Río Doce aguardan respuesta. Los franceses de Bolloré intentan tomar la delantera.

La semana que pasó fue una de las más intensas para el futuro de la industrialización del litio y otros metales ligeros, como el potasio, que valuados en centenas de miles de millones de dólares, están prontos a ser despertados de sus sueños cuaternarios en los salares del altiplano boliviano:

El consorcio de los gigantes franceses Bolloré-Eramet replanteó el martes 27, por enésima vez al gobierno su proyecto de industrialización del litio, saliendo al paso de la propuesta que la brasileña Vale do Río Doce envió con el asesor especial del presidente Lula da Silva para invertir mil millones de dólares.

Los franceses intentan llegar a un pronto acuerdo para instalar hasta mediados del 2013 una usina de carbonato de litio en Uyuni, a la que seguirían fábricas de baterías de litio metálico y de vehículos eléctricos futuristas. Pero, no son los únicos.

Aparte de la brasileña están en carrera Mitsubishi y Sumitomo de Japón, Kores y LG de Corea del Sur, el gobierno ruso y aún el iraní.

Y al igual que norteamericana General Motors, interesada por baterías para su serie de autos eléctricos, y de otra propuesta china, poco se conoce de las opciones presentadas y menos de las respuestas del gobierno.

Todo está sujeto a la decisión del presidente Evo Morales y su equipo económico que hasta ahora no ha hecho conocer una contrapropuesta a los inversores, en conjunto o por separado, que concrete la estrategia boliviana para la industrialización de los recursos evaporíticos de los salares, recordaron diversos economistas del litio.

No descartaban posibles consultas con Caracas, visitada el viernes 29 por Morales y Moscú, donde estuvo los últimos días una delegación gubernamental.

Más tibio que entusiasta, el canciller David Choquehuanca dijo que el replanteamiento francés, adecuado al “vivir bien” y los derechos de la tierra es “amigable” con la naturaleza, pero reiteró que el gobierno aún no ha tomado una decisión sobre el socio extranjero.

Anunció además un cuarto requisito: transferencia de tecnología. Aparte de soberanía, mayoría estatal e industrialización hasta baterías y automotores.

“La respuesta está en manos del gobierno, queremos arrancar lo más pronto posible, dijo en La Paz Thierry Marraud, director central del proyecto Bolloré-Eramet.

PISTAS, ANUNCIOS E INCOGNITAS

La industrialización de los recursos evaporíticos, apunta a la producción en el salar de Uyuni, Potosí, no sólo de cloruro e hidróxido de litio, sino el mismo litio metálico para fabricar baterías y automóviles eléctricos, con participación privada no mayor al 40-45 % a fin de intentar controlar todo el negocio y la cadena productiva.

Y en el caso del salar de Coipasa, Oruro, se tiene aprobado un financiamiento de 150 millones para obtener carbonato de potasio destinado al mercado mundial de fertilizantes.

El presidente Evo Morales prometiò en marzo que Bolivia comenzaría el 2013 la producción de litio con ingresos de $1.000 millones anuales.

Pero salvo este anuncio, y al parecer cumplidos todos los requisitos por parte de los inversores −la reserva oficial impide seguir con transparencia las negociaciones− ni el Presidente ni sus Ministros han establecido plazos y fases, ni montos de inversión, ni ingresos y utilidades para el Estado y la multinacionales, ni mucho menos cómo se efectuará el reparto social de la riqueza.

La oferta francesa respeta, no podía ser de otra manera, la soberanía nacional y abarca incluso a la fabricación de buses eléctricos. “No queremos exclusividad ni monopolio, queremos desarrollar el proyecto al lado del gobierno y el pueblo boliviano”, dijo Marraud en espera también de las “reglas del juego”, para las que Morales se toma su tiempo.

¿Y AHORA?

“Las declaraciones eran previsibles. Ese es el problema cuando se empieza a negociar sin contar con una estrategia”, dijo el analista Juan Carlos Zuleta.

Las tres condiciones presidenciales para negociar con gobiernos y transnacionales eran (“el Presidente les ha dicho tres ejes”): soberanía del Estado sobre sus recursos, participación mayoritaria del Estado en el emprendimiento e industrialización en Bolivia, según declaró el entonces ministro de Minería, Carlos Alberto Echazú-

“Bueno, por lo visto Bolloré-Eramet cumplió con todo lo que exigía el gobierno. La pregunta es ¿…y ahora? Los franceses están esperando que les entreguen el salar cuanto antes para ponerse a trabajar. Varios meses atrás, los coreanos vinieron con una oferta similar. Hace poco llegó toda una comitiva parecida del Japón para plantear exactamente lo mismo. Con Brasil sucedió algo parecido. Me sigo preguntando: A qué juega el gobierno? Cuándo podrá contar con un conjunto básico de planteamientos que nos den una idea de la estrategia nacional de cara a negociar cualquier emprendimiento futuro con respecto al litio?”.

En la coyuntura, el gobierno intenta asimilar los resultados adversos de los recientes comicios en 10 de las 19 plazas principales, y sus victorias en 23º de los 337 municipios, la mayoría menores en población e ingresos, al tiempo que acorrala a la derecha ultrista, convive con la derecha tradicional y se enfrenta con la izquierda crítica, en un contexto económico relativamente saludable, aunque con un sistema financiero atiborrado de liquidez, con dinero durmiendo en los bancos y sin mayores opciones de ser canalizado a la producción y a la mejora de la calidad del empleo-

“…parecería que al gobierno le interesa más empezar a “jugar a las guerritas”, mientras todos sus proyectos de industrialización de recursos naturales a nivel nacional se hacen pedazos”, dice Zuleta, en coincidencia con Carlos Miranda Pacheco que se pregunta “¿Y la industrialización”?”, recordando que al momento, siete años después de la llamada guerra el gas, no hay una sola planta que transforme este recurso de exportación.

¿REZAGADOS ?

El entorno sociopolítico boliviano no parece arredrar a los competidores, que observan de reojo para la seguridad de sus utilidades dos conflictos paralelos con otras transnacionales: por una parte, los apuros de la india Jindal Steel, por demorar la inversión de $2.100 millones para el hierro del Mutún (apenas desembolsó 20).

Por otra, el reciente bloqueo campesino a la Minera San Cristóbal/Sumitomo, entre otras demandas por el pago de $210 millones en 20 años por el agua subterránea no fósil con que procesa sus concentrados de plata, zinc y plomo por $1.000 millones anuales, herencia de la Apex Silver que transfirió la mina a cielo abierto a los japoneses.

En el caso de los contratos mineros, el gobierno anunció la “migración” de aquellos acordados bajo las “leyes neoliberales”, para adecuarlos a la nueva Constitución.

Para alivio de la inversión externa que necesita Bolivia (el 2009 bajó en 47 % la IED), las surcoreanas LG y Kores, que ya opera en La Paz la mina de cobre de Coro Coro, forman parte de la carrera por el litio boliviano. Corea del Sur alberga gigantes tecnológicos como Samsung o LG Electronics, segundo y tercer fabricante mundial de teléfonos móviles.

El litio es considerado el “petróleo” del futuro, aunque Corea trata también de obtenerlo de las aguas marinas. El precio carbonato de litio se duplicó desde 2006 y se cotiza en $6.000/t. El litio metálico vale 10 veces más. El cloruro de potasio vale actualmente 400 dólares la tonelada métrica.

Se lo está utilizando en la fabricación de ordenadores personales, cámaras digitales y teléfonos móviles, y se espera que la demanda se dispare con el desarrollo de los vehículos híbridos de baterías de iones de litio.

Por su parte, las gestiones brasileñas por el litio y el potasio en cabezadas por Marco Aurelio García, ha despertado dudas en sectores de la izquierda crítica al presidente Lula da Silva.

“El anzuelo de Lula oculta el interés de la Vale Do Río Doce en evitar que las 100 millones de toneladas de reservas de litio y las 2.000 millones de toneladas de reservas de potasio del Salar de Uyuni sean explotadas por compañías norteamericanas, japonesas, rusas, chinas, francesas o coreanas, sin la participación decisiva de Brasil”, alertó.

El ex ministro cree que, García tampoco obtuvo una rápida respuesta positiva: “Al parecer, la transición institucional boliviana dificulta encontrar altos funcionarios con capacidad de decisión, en tanto Evo Morales se halla aprisionado entre sus ofertas industrialistas con las que logró su reelección y las demandas indigenistas que le exigen cumplir su proclamada defensa del medio ambiente”, dijo en un artículo.

Más conservadoras, las cifras oficiales sobre las reservas apuntan a 18 millones de toneladas de litio, lo que supondría 360 millones de toneladas de potasio.

Pero el litio como materia prima solo vale $180 la tonelada. Si Bolivia produjera 10 millones de toneladas de cloruro de potasio, cotizada actualmente en $6.000, le significarían $60.000 millones a lo largo del proyecto. Y si lograra exportar sólo un millón de toneladas de litio metálico obtendría la fábula de otros $60.000.

Sin contar con el potasio, con cuyo cloruro cotizado a únicamente $400 la tonelada, lograría otros $40.000 millones por la venta de al menos 100 de las 360 millones de toneladas que se estima están depositadas en los salares, acumulando todo una cifra que sobrepasaría los $160.000 millones, una inmensa fortuna que duerme en el altiplano mientras el gobierno avanza con pies de plomo ¿Excesiva prudencia, dilación calculada o falta de estrategia? Tal vez sólo el Presidente lo sepa.

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Los brasileños y el potasio

Vale do Rio Doce, la ciclópea brasileña de la minería, quiere invertir $us1.000 millones para producir especialmente cloruro de potasio. Guillermo Roenlants, secretario del Comité Científico de Investigación para la Industrialización de Recursos Evaporíticos de Bolivia, recordó que en los salares se estima que hay 20 veces más potasio que litio.

La expectativas oficiales apuntan al 2014 cuando pueda asegurarse una producción de hasta 800 mil toneladas/año con ingresos promedio de $350 millones, que cubren las expectativas iniciales del negocio.

Contra varias opiniones adversas, el economista de la UCB, Oscar Vargas sostiene que debe considerarse como prioridad la explotación de potasio apara aprovechar la coyuntura de precios y la alta demanda del producto en países que necesitan fertilizantes y que están a la espera de una producción extra. Entre el 2007 y el 2009 los precios crecieron en 450%. Se cotiza a 550 dólares la tonelada..

Durante la inauguración de la Feria Exposición Oruro, el presidente Morales anuncio que el Gabinete aprobó 150 millones de inversión para producir industrializar litio y potasio del salar de Coipasa, al este del Departamento, en territorio Chipaya.

El director de Proyectos del Ministerio de Minería, Freddy Beltrán, explicó que hasta final de 2009 se instalará una estación experimental para producir cloruro y sulfato de potasio, que son requeridos para la agricultura.

Según el especialista Carlos Miranda, el plan de YPFB para la futura planta de fertilizantes contempla que el 85% de la producción sea exportada y como las ventas vía Chile son más caras, la solución es el mercado brasileño.

“Brasil es todavía el importador más grande del mundo de urea (y dado) el interés brasileño en el potasio de las salmueras del salar de Uyuni para fertilizantes, quizás por ahí se pueda lograr una asociación que haga posible una planta de urea-potasio…una sociedad con una empresa brasileña de fertilizantes podría abrir las puertas del mercado”.

EEBO ▪ Es, en las intenciones, la Empresa Evaporíticos de Bolivia que industrializará litio, potasio y otros recursos en todos los salares de Bolivia, según el proyecto de los senadores Sandra Soriano, Andrés Villca y Roxana Camargo.

RESERVAS SUPERADAS ● el Servicio Geológico de EEUU (USGS), calculaba hace dos años que podían extraerse, en toneladas de litio, 5.4 millones de Bolivia, 3 millones de Chile y 1.1 millones de China. Las recientes previsiones bolivianas apuntan a 18 o 19 millones, aunque el ex ministro Andrés Soliz sostiene que son 100 millones.

INTERESADOS Vale do Rio Doce envió en abril su propuesta que enfatiza en cloruro de potasio.para el mercado de fertilizantes. GS Caltex, la siderúrgica Posco y la minera estatal Korea Resources Corporation (Kores), anunciaron que investigarán hasta agosto en Bolivia un modelo industrial que permita aprovechar al máximo los recursos de litio. El proyecto cuenta con unos 89.000 dólares de fondos públicos y privados y participan 13 empresas para determinar qué infraestructura es necesaria para los recursos bolivianos de litio y “el modelo de desarrollo industrial que mejor se ajuste a Bolivia”, dijo la agencia oficial Yonhap el pasado 20 de abril. En marzo pasado, La Gaceta de España reportó que la GM se sumó a las transnacionales interesadas en el litio boliviano, pues planea desarrollar su automóvil Volt, que funciona con una batería de litio junto a un motor a gasolina. Nissan, Ford y BMW, entre otras compañías automovilísticas, tienen proyectos similares, según el diario español. Si concretamente Mitsubishi Heavy Industries (MHI) o Sumitomo, que ya opera la MSC en Potosí, enviaron una delegación, se desconoce los términos de su propuesta. La propuesta Bolloré-Eramet fue calificada como “amistosa” con la naturaleza, pero nada mas. Está planteada en el marco del equilibrio ecológico, el cuidado del medio ambiente y el desarrollo de las comunidades locales.

SOLO EL ESTADO ▪ En Chile, ls materiales atómicos naturales y el litio, junto a los hidrocarburos líquidos y gaseosos, no pueden ser objeto de concesión o explotación por parte de empresas privadas y que sólo el Estado puede estar a su cargo. Soquimich, controlada por el ex yerno de Pinochet, Julio Ponce Lerou, es el mayor productor de litio del mundo, con cerca de 6.600 toneladas, el 55 % del mercado a nivel global.

ESTATAL PERO EFICIENTE ▪ Se hace indispensable que la industrialización de los recursos evaporíticos, incluidas las baterías litio-Ion, esté a cargo de una empresa estatal moderna y eficiente.¿Por qué ahora? Por las oportunidades de mercado. El carácter estratégico de este proyecto se define como la capacidad de respuesta rápida y con eficacia a cambios dinámicos e inesperados de su entorno. Se espera que demanda de baterías de litio-Ion crezca para llegar en el 2013 a ser un negocio de $us 12 mil millones y de $us 100 mil millones para el año 2030. El mercado de baterías de litio demuestra que la demanda está excediendo la oferta −Óscar Vargas Villazón/economista UCB

APROVECHAMIENTO DEL LITIO ▪ 29% se destina a la fabricación de baterías para automóviles y productos electrónicos de consumo masivo . 20% a la producción de aluminios. 20% se utiliza en la confección de vidrios y cerámicas. 13% es volcado a la fabricación de lubricantes . 18% se destina a múltiples industrias.

LO QUE SE HIZO ▪ Han venido empresas japonesas, coreanas, francesas, indias y rusas para hablar del litio y con algunas de ellas hemos avanzado en algunas cosas; hemos constituido un comité científico para tratar de investigar los procesos. −Ex ministro Carlos Alberto Echazú, febrero del 2009