El gobierno advirtió con sancionar a los bloqueadores “intransigentes” que interrumpen el tráfico vehicular en la región de Caranavi, al norte de La Paz, desde hace 8 días. Los movilizados habían anunciado cortar el fluido electrico a la población de Alto Beni.

El gobierno advirtió con sancionar a los bloqueadores “intransigentes” que interrumpen el tráfico vehicular en la región de Caranavi, al norte de La Paz, desde hace 8 días. Los movilizados habían anunciado cortar el fluido electrico a la población de Alto Beni.

“Las personas que cometan esta acción, serán sancionadas conforme establecen las disposiciones legales en vigencia”, dijo el ministro de Gobierno, Sache Llorenti, según la oficial ABI.

El conflicto se originó por la disputa entre las centrales campesinas de la provincia por la ubicación de una planta procesadora de cítricos, comprometida por el Gobierno. Unas piden que se construya cerca de la capital de Caranavi y las otras que se ubique en el norte, en Palos Blancos.

Llorenti exhortó a los pobladores de Caranavi a no prestarse a medidas extremas que impulsan “algunos dirigentes” y dijo que para iniciar un diálogo es preciso levantar la medida de presión.

El sábado las oficinas de Trans Turbo Totaí, empresa de la que su propietario es el senador Fidel Surco (MAS), fueron tomadas el sábado por campesinos y pobladores de Caranavi, quienes anunciaron similares acciones con propiedades de otros asambleístas de ese partido. La decisión fue tomada durante un ampliado de las organizaciones campesinas y juntas vecinales que demandan la instalación de una planta de cítricos en esa región.

El movimiento provocó la protesta de los pobladores de Alto Beni que dieron un ultimátum de 48 horas a los productores de Caranavi, a 180 kilómetros de La Paz, para que levanten el bloqueo de caminos que implementan desde el pasado lunes.