Los últimos días, una alta delegación del consorcio Bolloré-Eramet sostuvo reuniones tensas, más por la espera que por los resultados, en procura de abrir diálogo con el gobierno para poder concretar, hasta mediados del 2013 la usina de carbonato de litio en el salar de Uyuni, previa a las fábricas de baterías-última generación y de vehículos eléctricos.

Los intentos del consorcio francés, que se esfuerza desde el 2008 por ganar la carrera a sus rivales japoneses de la Mitsubishi/Sumitomo y a los surcoreanos de Kores y LG, que a su vez proyecta aún dotar a norteamericana GM con baterías para su serie de autos eléctricos, se encuentran sin embargo sujetas a la decisión del presidente Evo Morales.

En los últimos meses, desfilaron por el conocimiento oficial ofertas coreanas, japonesas y brasileñas, sin que se sepa una contrapropuesta gubernamental que haga realidad la estrategia nacional sobre el litio, recordaron analistas del tema, aunque no daban por descontadas consultas de última hora con Venezuela y Rusia.

Un día después de que Bolloré entregara la propuesta para un proyecto franco boliviano “para el vivir bien de los bolivianos con la Pachamama”, el canciller David Choquehuanca dijo que la oferta es “amigable” con la naturaleza, pues reiteró que el gobierno aún no ha tomado una decisión sobre el socio extranjero.

“La respuesta está en manos del gobierno, queremos arrancar lo más pronto posible, esperamos que la respuesta sea antes del Mundial de Fútbol”, dijo entre serio y sonriente, Thierry Marraud, director central del proyecto Bolloré-Eramet en un hotel de La Paz, distante a 570 km de Uyuni, cuyo salar alberga la mitad de las reservas mundiales de litio.

Pero Bolivia con sus recalculados 10/18 millones de toneladas del litio (el Servicio Geológico de EEUU, USGS, calculaba hace dos años que podían extraerse 5.4 millones de Bolivia, 3 millones de Chile y 1.1 millones de China) quiere producir hidróxido de litio, cloruro de litio y litio metálico e inclusive fabricar baterías en el mismo salar, otorgando a las multinacionales, privadas o estatales, la condición de socios con no más del 40 o 45 % de participación, a fin de ejercer un “control absoluto” sobre este recurso natural.

El país iniciará en 2013 la producción de litio a gran escala en Uyuni, según los planes del presidente Morales que previó ingresos por 1.000 millones de dólares anuales por su explotación.

“Somos los únicos que hemos presentado de proyecto global de industrialización del Salar… no podemos dar cifras ahora porque el tema es confidencial, estamos compitiendo con japoneses, coreanos y chinos; dar cifras es demasiado temprano”, sostuvo Marraud, quien aseguró desconocer las ofertas de sus competidores

Pero “no hay cambio fundamental nuestra propuesta” entregada hace un año al gobierno boliviano, añadió, sin precisar los montos de inversión planteados al gobierno, ni utilidades para las contrapartes, ni ingresos estimados, ni plazos sugeridos.

Gobiernos y multinacionales en liza

La industrialización del litio boliviano interesa también a Rusia e Irán, pero sobre todo a Brasil, que a mediados de abril envió una delegación al mando de Marco Aurelio García, asesor del presidente Lula da Silva, planteando además la explotación del potasio, que aumenta las ganancias de los inversores.

“Es un proyecto a largo plazo, global, que respeta la soberanía nacional; no queremos exclusividad, no queremos monopolio, queremos desarrollar el proyecto al lado del gobierno y el pueblo boliviano”, dijo por su parte Marraud en espera de decidir con los delegados del presidente Morales “las reglas del juego”, en el marco del equilibrio ecológico, el cuidado del medio ambiente y el desarrollo de las comunidades locales.

Aunque el gobierno boliviano no ha dado a conocer su posición, el comienzo del diálogo “no significa que el proyecto francés tenga prioridad” subrayó una fuente extraoficial en La Paz. “Primero hay que sentar las bases”, dijo recordando declaraciones del mandatario boliviano en sentido de que el país “jamás va a perder la propiedad de este recurso natural”.

Antoine Grassin, el embajador francés, expresó que no se ha llegado a tocar el punto de los porcentajes de participación.

Pero hay considerar un componente jurídico-político basado en la Constitución Política del Estado y otro correspondiente a la lógica empresarial e industrial en la que el empresario trabaja con riesgos, invirtiendo, y por supuesto, añadió el diplomático, para hacerlo tiene que asegurarse de que todo el procedimiento industrial está como él lo decide, pues “uno no puede ser responsable de lo que no decide”.

Puntos clave

“Compartimos los riesgos”, dijo Grassin, que acompaña a la delegación integrada por Vincent Trelut, director de Desarrollo, de Eramet, la gigante de la hidrometalurgia y las aleaciones, y Cédric Bolloré, Director de la División Industrial. “Hay que asegurarse que todo lo desarrollado vaya con la CPE pero que sea viable, no sólo en ganancias”, concluyó.

El consorcio opera ya en el salar argentino del Hombre Muerto, bajo la sociedad Bolloré Minera, que ha anunciado un acuerdo para explorar depósitos de litio con opción de adquirir las concesiones dentro de los próximos dos años para instalar una planta de carbonato de litio, según reportes de Clarín de Buenos Aires.

El grupo Bollore lanzó en los últimos meses el auto eléctrico Blue Car (que el presidente Morales probó en París durante su visita a su colega Nicolás Sarcozy en febrero del 2009), un modelo diseñado en asociación con el italiano Pininfarina, mientras que las baterías de litio sólido se preparan en las fábricas de Quimper, norte de Francia, y Montreal, Canadá.

“Lo del Hombre muerto fue una oportunidad rápida, queremos estar en los dos proyectos”, coincidieron los ejecutivos franceses al destacar la importancia de operar en Bolivia.

Rezagados o ¿con avances en reserva?

La carrera acelerada por Bolloré-Eranet coincide estos días con los persistentes problemas entre el gobierno con la india Jindal Steel Bolivia,por la gran inversión demorada para el hierro del Mutún ($2.100 millones de los cuales se desembolsaron apenas 20) y el reciente bloqueo campesino a la Minera San Cristóbal/Sumitomo, por demandas sociales que incluyen pagos de entre $210 y 1.800 millones en los próximos 20 años, por el uso de agua subterránea para procesar concentrados de plata-zinc-plomo valuados en $.1000 millones anuales.

El gobierno izquierdista del presidente Morales, que el 2006 nacionalizó los hidrocarburos y luego creo varias empresas estatales, entre ellas una aerolínea, anunció la “migración” de los contratos acordados bajo las “leyes neoliberales”, para adecuarlos a la nueva Constitución.

Pese a que el 2009 el país registró un descenso de la inversión extranjera directa (IED) del 47,26% con respecto al año anterior, varias compañías de Corea del Sur anunciaron que hasta agosto próximo investigarán en Bolivia un modelo industrial que permita aprovechar al máximo los recursos de litio.

El proyecto cuenta con unos 89.000 dólares de fondos públicos y privados y participan 13 empresas, incluidas la compañía energética GS Caltex, la siderúrgica Posco y la minera estatal Korea Resources Corporation (Kores), que ya opera en el yacimiento de cobre de Coro Coro, en La Paz.

Ellas determinarán qué infraestructura es necesaria para los recursos bolivianos de litio y “el modelo de desarrollo industrial que mejor se ajuste a Bolivia”, dijo la agencia oficial Yonhap el pasado 20 de abril.

El litio es considerado el petróleo del futuro, aunque Corea trata también de obtenerlo de las aguas marinas. El precio de la tonelada de carbonato de litio se duplicó desde 2006 y llegó a US$ 6.000 a mediados de 2009. A comienzos del año el precio se estacionó en US$ 5000.

Se lo está utilizando en la fabricación de ordenadores personales, cámaras digitales y teléfonos móviles, y se espera que la demanda se dispare con el desarrollo de los vehículos híbridos de baterías de iones de litio.

Corea del Sur alberga gigantes tecnológicos como Samsung o LG Electronics, segundo y tercer fabricante mundial de teléfonos móviles,

También en marzo pasado, La Gaceta de España reportó que la General Motors (GM) se sumó a las transnacionales interesadas en el litio boliviano, pues planea desarrollar su automóvil Volt, que funciona con una batería de litio junto a un motor a gasolina. Nissan, Ford y BMW, entre otras compañías automovilísticas, tienen proyectos similares, según el diario español.

No se conoce oficialmente de ninguna delegación que hubiera enviado Mitsubishi Heavy Industries (MHI), aunque, medios empresariales especulan que la representación de Sumitomo en Bolivia podría estar atenta a los sucesos.

Por su parte, las gestiones brasileñas por el litio y el potasio en cabezadas por Marco Aurelio García, ha despertado dudas en sectores de la izquierda crítica al presidente Lula da Silva.

“El anzuelo de Lula oculta el interés de la Vale Do Río Doce (segunda empresa minera más grande del mundo transferida a empresarios brasileños) en evitar que las 100 millones de toneladas de reservas de litio y las 2.000 millones de toneladas de reservas de potasio del Salar de Uyuni sean explotadas por compañías norteamericanas, japonesas, rusas, chinas, francesas o coreanas, sin la participación decisiva de Brasil”, alertó el ex ministro de Energía Andrés Soliz.

“Sin embargo, Marco Aurelio no retornó satisfecho, ya que no obtuvo respuestas positivas con la celeridad que deseaba. Al parecer, la transición institucional que se opera en Bolivia dificulta encontrar altos funcionarios con capacidad de decisión, en tanto Evo Morales se halla aprisionado entre sus ofertas industrialistas con las que logró su reelección y las demandas indigenistas que le exigen cumplir su proclamada defensa del medio ambiente”.

Adecuándose al Salar

Por lo pronto Bolloré-Eranet, seguras de haber cumplido con los requisitos del estado boliviano, destacan otras virtudes de su proyecto.

“Hay otros procedimientos en China, pero son costosos en energía. Pensamos que hay que desarrollar un procedimiento adaptado a salar de Uyuni”, señaló Vincent Trelut.

El proceso industrial para extraer el litio de Uyuni, según el director de Eranet es complicado porque la salmuera del lugar tiene una composición química compleja, con alto contenido de magnesio y sulfato.

El pasado lunes, el Gobierno recibió los primeros resultados del análisis realizado a 15 m3 de salmuera enviados a Francia el año pasado por Comibol; los mismos muestran que es necesario desarrollar un proceso de extracción exclusivo para Uyuni porque los empleados en otros salares son altamente costosos en términos de energía

El director industrial de Bolloré Cedric Bolloré, relievó dos consecuencias del uso de las baterías recargables del consorcio: tecnológicamente se tiene una más segura, sin riesgo de incendio; y productivamente usa más litio que las tradicionales: “somos únicos en producir baterías de polímero de litio, en oposición a las usuales, de iones de litio”.

Post data

Tres horas después de emitida esta nota, el canciller David Choquehuanca dijo que la oferta francesa es “amigable” con la naturaleza, aunque el gobierno aún no ha tomado una decisión sobre el socio extranjero que tendrá en el proyecto.

Tras reunirse el martes con Bolloré, dijo que le entregaron “un proyecto franco-boliviano para el vivir bien de los bolivianos en armonía con la Pachamama (Madre tierra en aimara)”.

Remarcó que no se ha decidido si Bolivia se asociará o no con Bolloré, reconociendo que grupo francés propone fabricar vehículos eléctricos no contaminantes

Toda intención de asociarse a Bolivia para industrializar el litio debe incluir la transferencia de tecnología al país y ser “amigable con la naturaleza”.