Planeta o muerte, eso era lo importante del discurso de Evo

Carlos Echazú Cortez

abril 26, 2010Publicado el: 3 min. + -

Tomo al azar alguno de los artículos banales que salieron en los medios comentando el discurso inaugural de Evo en la Conferencia Mundial de los pueblos sobre el Cambio Climático y elijo el de este medio titulado “¿Qué come Evo?” de Alfonso Gumucio, aunque tomar cualquier otro hubiera dado lo mismo.

Cuando uno lee este artículo (o cualquiera de los otros, con los que los medios “lucieron” a sus intelectuales de medio pelo) tiene la impresión que Evo sólo hablo de pollos, homosexuales, y coca-cola. No dijo nada más y entonces, tergiversadas así las cosas, hacen gala de sus ínfulas de “intelectuales”, para tratar de ridiculizar el discurso. El autor que comentamos ha tenido incluso la desfachatez de ni siquiera molestarse en considerar todo el discurso. Dice más bien que vio la parte aludida del discurso en Youtube. No se le ocurrió si quiera que para escribir un artículo, que tuviera un mínimo de equilibrio, tenía que haber escuchado todo el discurso. Todavía se atreve a decir que “Evo es el clásico ejemplo de alguien que usa la boca sin coordinación con el cerebro”.

Si el señor que comentamos se hubiera comedido a leer o escuchar todo el discurso se hubiera enterado de la valentía de un presidente indígena que se anima a llamar a la rebelión a los pueblos del mundo contra el capitalismo y de interpelar a los gobiernos de las potencias industrializadas por su falta de compromiso con el protocolo de Kioto. ¿Comprenderá Gumucio que era mucho más importante comentar del peligro del calentamiento global, del que habló el presidente Evo, a comentar la mal elegida frase de los pollos y los homosexsuales? Si el señor Gumucio tuviera muy bien conectada su pluma con su cerebro, seguramente hubiera preferido comentar en su artículo aquella parte del discurso de Evo en que reprocha al capitalismo por mercantilizarlo todo el agua, la tierra, las culturas ancestrales, la justicia, la ética, y la conciencia de algunos “intelectuales” –agregamos nosotros.

Tampoco pensó siquiera Gumucio tratar el tema de la madre tierra, la sabiduría de los pueblos indígenas en su relación con la naturaleza y la irracionalidad del capitalismo. ¿Por qué no lo habrá hecho? Será que comprende realmente esa problemática. No sé de Gumucio, pero sé de muchos “intelectuales” occidentalizados a los cuales su racismo enfermo no les permite reflexionar sobre ese tema.

Gumucio dice que, como boliviano, se palideció de vergüenza. Tal vez sería bueno que sepa que muchos bolivianos nos sentimos avergonzados de tanto impostor que posa de intelectual y solo atina a servir los intereses más miopes de las clases reaccionarias. Evidentemente, de eso trata toda esta mofa con la que se han regocijado los medios, cuyos dueños sabemos quiénes son. Usaron aquella mal elegida frase de los pollos para tapar la denuncia contra el capitalismo. Evo ha logrado, quiéranlo o no, relacionar en la conciencia de los pueblos, al capitalismo con la destrucción del planeta. Eso es lo que había que comentar del discurso de Evo. Eso era lo realmente importante. Cualquier persona inteligente se da cuenta de eso. A los que no les alcanza el cerebro, prefieren hablar de los pollos.

Atrás