Una rara coincidencia

Este año coinciden las celebraciones de la Pascua ortodoxa, católica y hebrea

Rodolfo Faggioni

marzo 31, 2010Publicado el: 3 min. + -

Atenas, Grecia.- Este año la Pascua Ortodoxa coincide con la católica y con la "Semana Santa" hebrea. Es una coincidencia muy rara. Los católicos celebran la Pascua el domingo sucesivo al plenilunio de Marzo, haciéndola preceder de 40 días de cuaresma. Para los ordodoxos el "ayuno" cuaresmal dura siete semanas. También los Hebreos celebran su Pascua en este periodo que empieza con la primera luna llena de primavera con el "Pesaj", que recuerda la fuga del pueblo hebreo de Egipto, narrado en la Biblia.

El jueves inicia la "Seder", la cena en familia con el pan ácimo. La Pascua Judía dura ocho días. Los ortodoxos celebran la Pascua con grandes celebraciones litúrgicas. El domingo de Ramos, los filigreses llevan a las iglesias grandes ramas de olivo, el árbol sagrado por automomasia.

El día siguiente inicia la "Semana Santa" que precede la Pascua. Los campesinos pintan sus casas de blanco según el uso bizantino; los iconos son cubiertos por velos negros en señal de luto. Las funciones religiosas se celebran tanto en la mañana como en la tarde.

El Jueves Santo se realiza la representación de la Crucificción de Cristo. La Iglesia viene cubierta completamente de paños negros. Los niños llevan flores para cubrir el "Epitaphio", el ícono con el Rostro de Nuestro Señor, que luego será llevado en procesión.

El Sábado Santo las mujeres preparan el "lambropsoma", un pan blanco con semillas de sésamo. El piso de las iglesias es cubierto por ramitos de mirto y se quitan los velos negros de los íconos. Las campanas repican durante todo el día. La primera Resurección se celebra en la mañana del Sábado Santo, a medianoche se queman las efigies de Judas Iscariote.

Jóvenes, ancianos y niños se reúnen en las Iglesias. El celebrante enciende las tres velas amarillas del Tabernáculo y dá una a un filigrés que hace encender la vela a su vecino y así sucesivamente hasta que toda la iglesia se ilumina de velitas. El celebrante con el icono de la Resurección se encamina por toda la iglesia con paso lento y solemne seguido por los fieles, y, cantando letanías llega hasta la puerta posterior externa de la iglesia que permanece cerrada.

Después de pocos instantes se abre la puerta: es un momento emocionante. Los fieles se arrodillan en los bancos y el celebrante inicia a leer el Evangelio anunciando la "Buena Nueva", "Christos Anesti!", ¡Cristo ha resucitado!. La función litúrgica dura tres horas. Luego los fieles regresan a sus casas, se sientan en la mesa y comen los "avgolrmomi", una sopa pascual a base de arroz y huevos.

El Domingo de Pascua la fiesta inicia de buena hora con cantos, danzas antiguas y a mediodía se come el "soufla", carne asada de oveja, es una tradición antiquísima que se tramanda en los siglos. La liturgía pascual es intensa y solemne. El culto ortodoxo da una importancial primordial al canto, sin instrumentos y a la veneración de los iconos.

El celebrante es un "liturgo" en el sentido estrecho de la palabra griega, es decir un siervo público y no un teólogo o administrador. Todas las Iglesias Ortodoxas reconocen el Primado del Patriarca de Costantinopla. Las Iglesias Cristianas Ortodoxas, fieles en los primeros siete Concilos Ecumémicos a la Iglesia de Roma, se han separado en el año 1054 durante el primer cisma de la Iglesia.

Estos tres ritos, la Pascua de los Ortodoxos que observan el calendario juliano, de los Católicos que siguen el calendario Gregoriano y el de los Judios que lo celebran en la primera lluna llena del mes de Nisam se han unido por una rara coincidencia.

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