Colmombia: Las elecciones colombianas son el colmo

Isaac Bigio

marzo 29, 2010Publicado el: 4 min. + -

En el libro Guinness se suelen registrar los records mundiales más insólitos, pero si hubiese un libro que consignara que tipo de elecciones llegarían al colmo las últimas legislativas colombianas bien podrían disputar el primer lugar.

En la mayor parte de las democracias las elecciones generales sirven para nominar simultáneamente al poder legislativo y al ejecutivo. Colombia es una excepción pues allí primero se vota por el parlamento, y después de más de dos meses se da la primera ronda presidencial, la cual, lo más probable en este caso, ha de dar paso a una vuelta final, la misma que, debido a las actuales anomalías y demoras en el conteo, podría darse al subsiguiente mes.

A la hora de sufragar los colombianos no se pueden quejar de que tienen pocas opciones. El 14 de marzo ellos tenían que marcar tres papeletas enormes (para senadores, diputados o parlamentarios andinos), además de que había una papeleta adicional en el Caribe y otra para quienes quisieran decir el candidato presidencial que llevaría el partido conservador o el verde. La suma de todos esos papeles hacía más espacio que un afiche gigante de Shakira.

A nivel nacional competían casi 100 listas, y un número mayor si sumamos todas las listas locales. Uno podía marcar por un partido (y dentro de éste por el numeral del candidato de su preferencia). Para el senado uno podía escoger a uno de los 100 a representar a la circunscripción a nivel nacional o a uno de los 2 de la cámara indígena, y para diputado al de su propio departamento o al representante ya sea de la raza negra o de la india.

Colombia fue el primer país americano donde su diáspora ha contado con el derecho de elegir directamente a su propio congresista. No obstante, de los 4 a 6 millones de colombianos del exterior, deben haber votado unos 30 mil. Al inicio de los conteos más que duplicaba un partido no oficial, pero al día siguiente de los comicios apareció que le había superado el del gobierno, y desde entonces no hay mayor información pues se dice que se debe esperar a que casi el 60% de los votos en los consulados sea revelado.

También, increíblemente, en otras partes a dos semanas de las legislativas no se sabe los resultados ciertos y quienes han sido los ganadores en todos los casos.

Algo que si se puede conocer es que el partido que votos sacó a nivel nacional para el senado fue el gobiernista ‘de la U', el mismo que no llega a los 3 millones de votos (ni al 10% de los 30 millones de colombianos habilitados para votar). Más votos fueron depositados en las internas del partido conservador, donde se supone que solo deberían participar los miembros (o, en todo caso, los simpatizantes de éste). Los conservadores colombianos pueden ser el único partido del mundo que haya llegado a tener el colmo de tener más cientos de miles de personas votando en sus internas que votando en esas mismas elecciones por su propio partido.

Desde 1958 Colombia es el único país sudamericano que no ha conocido un día de gobierno militar o extranjero. No obstante, son la república más militarizada y la que porcentualmente menos vota en toda la región.

El nivel de ausentismo en Colombia siempre suele superar al 50% y ser el más alto de América Latina. Como Colombia tiene tanto voto en blanco allí se ha decidido crear una casilla para el que quiera marcar en blanco y al que deja la papeleta literalmente en blanco se le considera un voto no válido como ‘no marcado'.

En el Parlamento Andino ningún partido llegó al 1,3 millón de votos y el ganador fueron el 1,5 millón de votos marcados explícitamente como ‘en blanco', aunque las papeletas no marcadas son 2,2 millones.

La sensación de estas elecciones ha sido el PIN, el mismo que sacó más votos que quien encabezaba la oposición y la alcaldía capitalina (el Polo), pese a que este partido ha sido fundado para defender a todos los congresistas defenestrados por sus lazos con los paramilitares y los narcos.

Sea quien sea quien llegue a la presidencia colombiana podrá mostrar un partido que tenga un gran respaldo popular, pues ninguno ha llegado a contar con el voto de un décimo del electorado.

En el país de Macondo pareciera que el colmo sería que allí hubiese elecciones transparentes, desmilitarizadas y sin fraude y que el gobierno saliente tenga un genuino respaldo de la mayoría de sus ciudadanos.

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