Presenciamos, junto a la revolución de las TIC, una revolución también de los mismos conceptos filosóficos: las formas tradicionales de la cosmología sobre espacio y tiempo, ahora son rebasadas con el desarrollo de la globalización de las comunicaciones y con el concepto de ciber-espacio; los procesos de aprendizaje con internet, en la “nueva” epistemología nos descubren nuevas formas de acercamiento a los objetos de conocimiento; la antropología en su lucha contra las ciber-enajenaciones y la ontologización creciente de las TIC en el mundo de la educación, son algunos de los temas que nos descubren una filosofía nueva en un mundo nuevo.

Una Filosofía de la Educación con TIC

Como prolegómeno al estudio de una Filosofía de la Educación para las Tecnologías de la Información y la Comunicación existe el pendiente de la Filosofía. ¿Cuál Filosofía? No puede soslayarse este problema, ya que, si consideramos, en sentido lato, que una filosofía es la interpretación o la explicación que el hombre hace de todas las cosas, entonces existen tantas filosofías como hombres en el mundo y el “tipo de Filosofía” adoptada influye de forma contundente en la visión que se tenga, en este caso, de la educación y de la tecnología.

Esta reflexión sobre la Educación y la Tecnología no es una excepción y, por lo tanto, asume una determinada postura filosófica que está implícita a todo lo largo del escrito. No se pretende una postura apologética sino poner a la mesa de debate esta postura con la esperanza de que surjan comentarios y análisis que pudieran enriquecerla. Por otra parte pudiera ser que no sea una postura nueva sino solamente un ordenamiento de algo que ya existe; pero que merece nuestra atención más profunda y prolongada.

En segundo lugar, el campo de la tecnología, de la técnica, de la comunicación y el de la educación tienen su encuentro en los conceptos de la tecno-educación o, como lo nombran Aguaded y su escuela: de la Educomunicación y Fainholc (2007): Tecnología Educativa. Se trata de campos distintos que se han unido en el ámbito y con los objetivos de la educación.

Algunas precisiones acerca de la técnica y de la tecnología

Por otra parte, y en relación al antiguo debate sobre la neutralidad o no de la ciencia y de la tecnología, puede señalarse una consideración, por decir “abstracta” de las tecnologías en tanto que simples instrumentos y otra consideración de ellos mismos en cuanto a su “aspecto concreto”, ya en la realidad de su uso.

Beatriz Fainholc (2007), de la Universidad de la Plata , considera dos formas de concebir las teorías sobre la tecnología, “que después se aplican a la educación” : Como una teoría instrumental y como una teoría sustantiva . Después de analizar estas dos concepciones, adopta su posición en una tercera opción: la teoría crítica. La primera es simplemente la concepción de la tecnología solamente como una herramienta, independientemente de los propósitos de quien la use, es una forma de neutralidad . La segunda, que le da una alta calidad “ciudadana y ecológica”, porque el sólo uso de las tecnologías conlleva muchas consecuencias para la humanidad y para la naturaleza, que no eran claramente percibidas en un principio. Pero otra gran diferencia es que la primera depende de los valores establecidos en la sociedad en la que se enclava; mientras que la segunda es una fuerza cultural capaz de replantear los valores tradicionales existentes en esa sociedad. A fin de cuentas, entonces ni la primera forma, ni la segunda pueden sustraerse a los valores de una sociedad y entonces, en todo caso, la segunda es más agresiva, en este terreno, que la primera, ya que si la primera forma lleva implícitos los valores de una sociedad, la segunda, tal como se plantea, es capaz de definirlos, o sea, determinar los valores vigentes en esa sociedad (quizás por eso la Dra. Fainholc la llama Teoría Sustantiva).

La Cosmología de las TIC

Así como los primeros filósofos griegos, que empezaron a filosofar sobre lo que tenían frente a sí, el mundo, el kosmos ( de ahí el nombre), la Cosmología de las TIC se refiere a su entorno, a su mundo, a su realidad. Álvaro Cuadra retrata muy bien esta realidad: “…un campo fenomenológico de suyo huidizo y evanescente y que, no obstante, se instala en las sociedades contemporáneas como una obviedad, nuestro entorno tecnocultural devenido memoria”. Ahí está, el internet una realidad, que como universo virtual contiene no sólo nuestro presente sino también nuestro pasado y nuestro futuro al que podemos acceder de inmediato sin mediación de espacio ni de tiempo.

Aristóteles categoriza toda la realidad, primero en sustancias y accidentes. La sustancia es aquello que existe en sí sin necesidad de estar adherido a otro y el accidente es aquello que sí necesita estar adherido a otro para existir, es decir necesita de una sustancia. Ejemplos: el perro existe, tiene una existencia en sí y por sí; sin embargo, el color negro o el sabor dulce para existir necesitan estar adheridos a una sustancia, esto es: el perro negro o el agua dulce. En la realidad existen o sustancias o accidentes, lo que no es sustancia, es un accidente y los accidentes son: Cantidad, cualidad, relación, acción, pasión, lugar, tiempo, espacio y hábito (Dessa: 1973).

Es una forma de catalogar la diversidad y multiplicidad de los seres de la realidad; pero, ¿qué pasa con las categorías de espacio y tiempo? En el internet, la realidad virtual, encontramos toda la realidad . Ahí está todo: “El Tratado que Beda pudo escribir (y no escribió), el Evangelio gnóstico de Basilides, el comentario de ese Evangelio, el comentario del comentario de ese Evangelio” (Cuadra: 1998) . Y lo maravilloso del caso es que la revolución tecnológica de la memoria está, apenas, en sus comienzos. La tecnología no es un solo apéndice de la sociedad, sino que se convierte día a día en el sustrato constitutivo de la conciencia, la industrialización y exteriorización de la memoria y del imaginario en una era de hiperindustria cultural orientada a públicos masivos.

Una Epistemología de las TIC

Las TIC ponen en entredicho la noción de realidad existente, lo que está en juego es la posibilidad misma de representación de esa realidad y, por lo tanto, los aspectos gnoseológicos o epistémicos que esto conlleva. Es famosa la frase de Berkeley: Esse est percipi, el ser es lo percibido y el ciberespacio o espacio virtual, lejos de ser una irrealidad está creando una realidad paralela, que está fuera del espacio y del tiempo que ocuparon mucho al filósofo de Konigsberg, a Immanuel Kant en su búsqueda como condicionamientos epistemológicos de la realidad, más exactamente de los fenómenos (lo percibido).

Pero ahora el espacio virtual es imagen; pero no solamente una mediación para llegar a la realidad o al conocimiento de ella, sino que es ¡experiencia sensible! Aunque bien sabemos que estas realidades virtuales son, en cierta medida, metafóricas en vistas a la revelación de significaciones contenidas en los ciber soportes digitales, sin embargo poco a poco van alterando la misma percepción espacio-temporal y la misma percepción del mundo sensible.

La Teoría piagetiana que nos explica el aprendizaje en la interactuación con los objetos o la misma teoría del conocimiento de Aristóteles que pone en la frontera de la abstracción a la percepción, esto es, los sentidos del hombre se ponen en contacto directo con las cosas y esa actuación, llamada percepción, produce una primera imagen sensorial que es llevada al intelecto en forma de imagen sensible, donde es procesada hasta formar la idea o, en términos generales, el conocimiento.

Pero en el ciberespacio o se tiene este proceso al revés, de tal forma que primero se producen las ideas y sus imágenes visuales (se privilegia el sentido de la vista) y después se tiene el contacto directo con esa realidad o de plano nunca se va a tener esa experiencia sensorial; ¡pero esto no hace falta porque los cibernautas conocen todo lo que existe desde el monitor de su computadora!

Esto es en cuanto a la percepción; pero debe enfatizarse que también influye en cuanto a distinción entre el ser en sí y su representación, más filosóficamente dicho: entre el ser y su apariencia. Son las implicaciones entre la cosmología y la epistemología.

La Antropología de las TIC

En la base de toda la filosofía de la Educación está la antropología: La concepción del hombre. “¿Qué y quién es el ser humano? … pues según sea la respuesta se seguirá un tipo de pedagogía” . La Antropología filosófica es el “lugar” donde se proyecta el pensador y donde se encuentran los escuchantes. Ambos se enfrentan ante el drama de su ser y su existir.

Si se entienden así las cosas, todos los esquemas mentales son humanismos porque son obras de los hombres que viven latiendo fuertemente a través de los escritos que han dejado. Por eso es necesario escudriñarlos para entender su quehacer, su mundo y sus conceptos y, de esta manera, se estará profundizando el mismo hombre, se conocerá más a sí mismo el hombre de hoy y de siempre; éste es el mejor cimiento de la educación.

John S. Brubacher (1984), refiriéndose a las crisis estudiantiles de los años sesentas y más concretamente a la autenticidad de la enseñanza superior dice que la situación problemática exige una revalorización de los conceptos básicos: “Cuando las prácticas educativas son ambivalentes o conflictivas, es tiempo de examinar sus cimientos intelectuales” . Pero antes de métodos y estrategias, está el concepto que se tenga del hombre, toda la práctica docente, la ética y su teleología será una proyección de una determinada antropología filosófica.

La primera base en que se apoya todo proceso educativo está en que el hombre es un ser inacabado e incompleto, nuestro ser no se nos ha dado en paquete compacto, ni hemos sido seres predeterminados por la naturaleza, menos aún estamos programados por nuestros instintos, lo que nos rebajaría a la animalidad.

El hombre es el ser que al existir decide su esencia (Sartre: 1973), según el existencialismo de Sartre, quien distingue entre el ser “en sí” y el ser “para sí”. El primero es el de los objetos o cosas y lo define como igual en su esencia y su existencia. La esencia es aquello que hace que una cosa sea lo que es, es su definición y ésta es totalmente equiparable con su existencia. En los objetos primero es la esencia y después la existencia. Es el ejemplo del carpintero que diseña su obra (esencia) y al realizarla o llevarla a la existencia lo hace con la mayor exactitud posible. En el hombre esto es al contrario: Primero viene a la existencia y su esencia es posterior, es él mismo quien la decide: decide qué ser. Y entre muchos tanteos, un hombre o jamás llega a hacer coincidir su esencia (definición) con su existencia o habrá muy pocos casos en que suceda que se dé un aproximamiento significativo entre ambas, esencia y existencia. Este es el lío del hombre, la tragedia según Sartre.

Como ejemplo de estas “in-coincidencias” de la esencia-existencia del hombre puede mencionarse la película ” La Mosca “; pero sobre todo la novela La Metamorfosis de Kafka. El personaje central de esta novela amanece transformándose en un bicho; pero la realidad es que en su existencia burocrática, en el sentido peyorativo del término, ya era un bicho social. La tragedia mayor está en las redes de las estructuras sociales que enmarañan al hombre y lo determinan hacia ese tipo de existencias.

La Educación viene a llenar, entonces, ese vacío de plenitud y de definiciones. Pudiera llamarse también “de autorrealizaciones”. Del tema sobre el hombre frente a la educación surgen muchos temas para revisarse, como, por ejemplo, la libertad, que le plantea al educador todo un sistema complejo, que se convierte en creatividad y originalidad. En Sartre se destaca el concepto de la libertad, incluso el hombre llega a definirse como libertad ya que es la cualidad específica, el factor que define al hombre.

El hombre, ante la conciencia de sentirse tan lejano de plenitudes y ante el vértigo de la libertad, experimenta la angustia y es en este momento donde la educación cobra todo su sentido al colaborar en este empeño de autorrealizaciones. La misma educación se enfrenta ante la libertad humana y tiene qué echar mano de diseños no programados y de proyectos no fijados que han de inventarse.

Explosión, no explotación de la persona. Dos aspectos esenciales y determinantes en la concepción del hombre: La individualidad y la personalidad. ¿Son conceptos opuestos? ¿la individualidad es ensimismamiento? ¿la expresión del yo puede calificarse de egoísta? Dicho en otras palabras: ¿de qué manera el hombre puede estar totalmente cerrado en sí mismo y, a la vez, abierto a los demás seres? La individualidad, o más exactamente, la individuación, no es egoísmo, puede definirse o describirse “como lo que hace que una cosa, de la misma naturaleza que otra, difiera de esta otra en el seno de una misma especie y de un mismo género” (Dessa: 1973). Es lo que hace que una cosa difiera de otra cuya naturaleza comparte. En definitiva, esta cualidad es la que hace a un hombre diferente de todos los demás hombres del mundo, un ser irrepetible, único frente a todos los demás hombres que han existido de todas las edades y en todos los lugares del mundo.

Por otra parte, el término “personalidad” corona la obra de la individualidad del hombre. “Persona” , según la clásica definición de Boecio (Abbagnano: 1061), “es una sustancia individual de naturaleza racional”. Es un concepto que rebaza la individualidad. Afirmar que la naturaleza es racional, trae consigo los conceptos de conciencia y libertad y es que la individualidad del hombre sobrepasa esencialmente a la de los demás seres. El hombre no sólo es un individuo sino que además tiene conciencia de ello: “Es sujeto” y en esto radica su carácter trascendente y su dignidad porque está en sus manos el decidir y el realizarse, el ser meta y fin y no el ser objetivado o servir de medio para algo.

El detonante de la explosión (no explotación). Martin Heidegger habla del dinamismo del ser hacia fuera de sí. El ser es expansivo, no es algo cerrado dentro de sí. En este ámbito entra el tema de la comunicación como factor esencial dentro de la definición de personalidad. El ser es comunicativo y esto, en la práctica, se traduce por el concepto de personalidad. Si todo ser es comunicativo, entendemos mejor esta comunicación cuando se aplica al ser humano. La personalidad también es más comprensible en términos de comunicación. Pero nunca como antes el hombre ha podido tener los horizontes más grandes de comunicación, por lo tanto de personalidad, según la anterior reflexión.

La Ontología de las TIC. La razón de la educación para los medios y para las TIC

La Ontología trata el ser, tanto el ser posible como el ser real, por lo tanto, se refiere al fundamento de todas las cosas. “El concepto de ser o ente o cosa se refiere a la existencia y significa aquello que existe, por lo tanto, es un concepto universalísimo que conviene a todas las cosas” (Dessa: 1973). En este caso, se trata de las bases o fundamentos de las Tecnologías de la Información y la Comunicación , que, en esta investigación se refieren a la Enciclomedia.

Ya desde la “Tercera Ola” de Alvin Toffler (1980) y mucho más atrás con las visiones sobre la Aldea Global de Marshall Mcluhan en la “Galaxia Gutenberg” (1962) y en “Undestanding Media: The Extensions of Man” (1964), el prototipo del hombre actual le obliga a la verdadera realización de su ciudadanía global, lo cual hace imprescindible el uso de los medios de comunicación y de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Por principio, los medios y las TIC están ahí formando una parte primordial en la vida de los educandos y la escuela debe tratarlos, esto es, debe asumir su compromiso de educar para y con los medios y las TIC. De otro modo, la escuela no está cumpliendo con su cometido de educar para la vida. Jaques Delors (1996) en el informe que presentó a la UNESCO , ” La Educación encierra un tesoro”, trata precisamente de los temas sobre extender la cooperación internacional en la aldea planetaria y de comunicación universal, para “comprender al mundo y para comprender al otro” , es necesaria una educación, “la educación tiene una función esencial en el desarrollo continuo de la persona y de las sociedades” (1996: 8) basada en cuatro “pilares”: Aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser. Antes de todo, el documento Delors se refiere a una educación “a lo largo de la vida”, que será la tónica de todo el documento. Esto significa dos cosas: que la educación se refiere a la vida en el sentido de que también es una educación “para la vida” y entonces resulta clara la afirmación de que los medios de comunicación y las TIC están ahí, en la vida actual y es necesario aprender a manejarlos y a usarlos. Por otra parte, esta frase dice continuidad aún después de la escuela y de la universidad, “para la vida” también significa una educación permanente y constante, lo que sólo puede lograrse con los medios de comunicación y las TIC.

En cada uno de estos factores se concluye la necesidad de las TIC, a saber: el Aprender a conocer implica la combinación de un tipo de conocimiento universal, a la vez que especializado. Ahora con el Internet se puede tener acceso a toda una red internacional y universal de materiales, a muchas bibliotecas de universidades, a bases de datos, lo mismo que, por ejemplo, a grupos de estudio o de expertos en determinadas materias o temáticas específicas. Este mismo factor incluye el “aprender a aprender” propio del autodidactismo, una cualidad necesaria para continuar estudiando a lo largo de toda la vida, como ya se señaló en el párrafo anterior “aprender a aprender para poder aprovechar las posibilidades que ofrece la educación a lo largo de la vida”.

El “Aprender a hacer” implica el estudio no sólo por una calificación sino por la adquisición de competencias necesarias para afrontar las distintas y muy variadas situaciones o problemas de la complejidad de la vida y a trabajar en equipo. En el mundo del internet ahora se dan trabajos en equipo y a distancia, tan a distancia que a través del internet se pueden estar gestando muchas investigaciones a nivel mundial, con expertos de todo el planeta.

El “Aprender a vivir juntos” conlleva el descubrimiento del otro y “las formas de interdependencia”, esto es: el descubrimiento de la necesidad de la relación con los otros, lo que conlleva, a su vez, el respeto de sus valores en el sano pluralismo, comprensión mutua y paz. A simple vista podría pensarse que el trabajo de internet es absolutamente individual y cerrado porque las personas aparecen por horas y horas solas frente a una máquina; sin embargo, el poder de comunicación a través de las inmensas redes realizan todo lo contrario llevando a la construcción de trabajos en equipo. Este aspecto de la educación apunta muy bien al sentido de la ecología ya que el vivir juntos lleva necesariamente a la responsabilidad del cuidado por los otros y por el medio.

Y el “Aprender a ser” que implica el cultivo de la persona en su autonomía, juicio y responsabilidad. Pero, señala el documento que no se menosprecian la memoria, el razonamiento, el sentido estético, las capacidades físicas, la aptitud para comunicar y otras.

El Informe Delors, al referirse a las Nuevas tecnologías de la Información y la Comunicación , en el capítulo 8, dedicado a las “Pistas y Recomendaciones” señala la importancia desde el punto de vista del acceso al conocimiento, que éstas suponen, para la diversificación y el mejoramiento de la educación a distancia, para la educación de los adultos y en especial para la formación continua del personal docente y, finalmente, para el fortalecimiento de las infraestructuras de toda la sociedad, especialmente de las educativas.

La UNESCO en su informe titulado: “Hacia las Sociedades del Conocimiento” del año 2005, después de hacer un diagnóstico detallado de la situación mundial, establece, lo que llama “una hipótesis”: “el posible destino de las sociedades del Siglo XXI, profundamente transformadas por el auge de las tecnologías de la información y la comunicación, será el de convertirse en sociedades del conocimiento porque serán sociedades en que éste se comparta” (2005: 198). Sin embargo, este informe también reconoce que no es posible medir el significado y las consecuencias que tiene el hecho de las asimetrías crecientes que separan a los países más adelantados de la gran mayoría de las naciones del mundo “y acentúan cada vez más la brecha cognitiva dentro de cada país” (2005: 199). Al igual que el informe Delors, en este documento se trata también del aprendizaje a lo largo de toda la vida y de aprender para ser.

En este citado informe se señala que el concepto de “Sociedades del conocimiento” ya fue usado por Peter Druker en 1969; pero cobró más popularidad en el decenio de los noventas. También se han usado los conceptos de “Sociedad del aprendizaje” y “Sociedad de la Educación ” , aunque cada uno de ellos tiene su diferencia específica, sin embargo puede hablarse de un significado semejante. La diferenciación más importante debe hacerse en relación con el concepto de “Sociedad de la Información”.

La Tercera Revolución , la revolución de las tecnologías, se refiere al desarrollo de las tecnologías de comunicación de la sociedad red, a la computación; pero más específicamente, al internet. “La revolución técnica-científica que forma la base de la expansión mundial del capital, es la tercera revolución existencial en la historia del hombre. Mientras la revolución agraria lo sembró a la tierra y la revolución industrial lo concentró en las ciudades, la revolución semiótica lo libera de las limitaciones del espacio y del tiempo”. Esto, naturalmente que lleva al acceso de todo el mundo a la información. Las herramientas y los aparatos se sofistican y se afinan cada vez más y es esta técnica la que desarrolla el acceso a la información. Siempre ha habido acceso a la información, a saber, por medio de los libros, por el recurso a las bibliotecas o por algunos otros soportes incluso audio o video grabaciones. Sólo que, ahora, por el internet y por la consolidación de la WWW , la Wide Web Word, la red mundial, este acceso a la información se acerca cada vez más a las personas y en un cada vez menor tiempo.

Por otra parte, el procesamiento que se le da a esta información genera el conocimiento. “Se trata de una capacidad para identificar, producir, tratar, transformar, difundir y utilizar la información con vistas a crear y aplicar los conocimientos necesarios para el desarrollo humano” (2005: 28). Para que una información llegue a convertirse en conocimiento hace falta esta transformación del hombre.

La UNESCO señala que “las sociedades emergentes no pueden contentarse con ser meros componentes de una sociedad mundial de la información y tendrán que ser sociedades en las que se comparta el conocimiento, a fin de que sigan siendo propicias al desarrollo del ser humano y de la vida” . En otras palabras, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación al desarrollarse contribuyen al desarrollo de la sociedad de la información porque contribuye a que ésta, la información, se propague en la red mundial, hacen hincapié en la tecnología, a la infraestructura y a la capacidad para que se propague la información; pero el trabajo del hombre puede convertir esa información en conocimiento (útil), que da ser a una sociedad del conocimiento, la sociedad de la información” (o la información misma) cobra su verdadero sentido si se convierte en un medio al servicio de un fin más elevado y deseable: la construcción a nivel mundial de sociedades de conocimiento que sean fuentes de desarrollo para todos, y sobre todo para los países menos adelantados.

El 8 de enero del 2008, en la ciudad de Londres, en el Reino Unido, la UNESCO presentó las normas para que los docentes favorezcan la educación en competencias para el uso de las TIC. Todo esto en el marco de la formulación de metas y objetivos para su uso. Estas competencias estándares en TIC (ICT: Information and Communication Technology) para Maestros (CST: Competency Standards for Teachers) se desarrollaron después de dos años de estudios, primero en la conferencia “Moving Young Minds” un seminario internacional en el que participaron 100 ministros de educación de todo el mundo para discutir la función de la tecnología en el mejoramiento de la educación. Esta iniciativa fue motivada por la necesidad de equipar tanto a los jóvenes como al sector educativo de los conocimientos y habilidades necesarios para acceder al éxito en el siglo XXI. Estas directrices se desarrollaron con asesorías de Microsoft, Cisco e Intel, así como de la Sociedad Internacional para la Tecnología en Educación (ISTE) y el Instituto Politécnico de Virginia. De este modo, la UNESCO desarrolló las Competencias estándares en TIC para Profesores, esto tiene la importancia, primeramente de que se provee de un claro set de habilidades o competencias en TIC, directrices reconocidas internacionalmente para el desarrollo profesional de los profesores; pero, sobre todo que le da un carácter de necesidad a las TIC en la educación.

El proyecto de la UNESCO titulado: Normas Unesco sobre Competencias en TIC para Docentes (NUCTICD) tiene como objetivo: ” vivir, aprender y trabajar con éxito en una sociedad cada vez más compleja, rica en información y basada en el conocimiento…” ; pero debe resaltarse nuevamente la importancia de que se trata ya de un documento directivo: “…los estudiantes y los docentes deben utilizar la tecnología con eficacia”, continua la leyenda.

Crítica

Ya en 1980, el Informe MacBride: “Un solo mundo, múltiples voces” , que tiene entre los coautores a Gabriel García Márquez, hace una crítica a las desigualdades y a la dependencia de un mundo, aún en el periodo de la guerra fría, que propendía, a impulso de las telecomunicaciones, hacia un espacio global. Los Estados Unidos y el Reino Unido se negaron a firmar dicho acuerdo y abandonaron la UNESCO.

Macbride ocupaba la dirección de la Comisión Internacional de Comunicación de la UNESCO y el documento sentó las bases para las políticas nacionales de comunicación. Se le llama comúnmente: “Informe MacBride”; pero su idea original es definir el Nuevo orden Internacional de la Información y la Comunicación (NOMIC). Definieron once principios, de entre los cuales se señalan algunos: Eliminar los desequilibrios y las desigualdades, eliminar los efectos negativos de determinados monopolios públicos o privados, remoción de los obstáculos internos y externos para el libre flujo de las informaciones e ideas, libertad de prensa y de información, libertad para periodistas, apoyos a los países en desarrollo para mejorar sus situaciones al respecto, respeto a la identidad cultural de cada pueblo, respeto al derecho de los pueblos de participar en la información, respeto a la colectividad, así como a los grupos étnicos y sociales, para que tengan acceso a las fuentes de información.

Aunque en otro contexto, el de la Guerra fría, el Informe MacBrite, referido a la comunicación, ha seguido vigente. Es un documento fundamental en lo referente a la libertad de prensa, principalmente, y al libre flujo de información.

25 años después, la UNESCO en el documento Hacia las Sociedades del Conocimiento señala no una brecha digital sino una brecha cognitiva y además dice que no es una sino varias y multiformes “que lejos de excluirse mutuamente, se combinan entre sí” (2005: 30) creando un problema mayor. Los elementos de esta Brecha digital son: Los recursos económicos, la geografía, la edad, el sexo, la lengua, la educación y la procedencia sociológica o cultural, el empleo y la integridad física.

Mattelart, por su parte, critica los conceptos de Sociedad de la Información y de Aldea Global, los juzga como “utopías”. Sencillamente dice que el pensamiento comercial (pensamiento marqueteiro) es “responsable en gran parte de la corrosión de la capa de ozono del mundo de la comunicación” . La globalización, que inició ya desde la conquista de América, es una utopía. Existen dos tipos de utopías: Al primer tipo corresponden aquellas que se refieren a la justicia y a la igualdad y las segundas son aquellas que Mattelart llama Tecnoutopías, se trata de utopías de la información porque enseñan que la tecnología puede reconstruir el mundo, idealizan un ágora o aldea mundial o global. Pero Mattelart le niega el concepto de utopía a este tipo de concepción porque dice: “la palabra utopía es demasiado noble” . ¿Por qué? Porque las utopías buscan resolver las injusticias sociales, una utopía es una esperanza en un mundo nuevo. Y como las TIC no tienen por objetivo esta idea tan noble, entonces no son utopías.

El problema, según Mattelart, es que la globalización se exacerbó usando las redes de comunicación y, al mismo tiempo transformándolas en redes financieras, “antes de pasar por otros campos” , priva una filosofía pragmática, antes que nada y esto corrompe toda la comunicación y los conceptos de globalización. Esta globalización (léase: pragmatismo) va invadiendo todos los campos de la cultura y, por eso ha fracasado. Se trata del progreso del positivismo comtiano, que sostenía que iba a llevar a la humanidad hacia un paraíso aquí en la tierra, el confort; pero esto no ha sido posible. La mentalidad mercantil (market mentality) invade todos los espacios de la vida humana. El internet es un negocio de marketing. Al igual que Comte, Adam Smith y el mismo Kant pensaron que el comercio era la garantía de un intercambio pacífico en el mundo. Castells sostiene que el mismo desarrollo de las tecnologías informacionales es debido a la aceleración del capitalismo y esto le lleva a bautizar el propio sistema económico “el proceso de reconstrucción capitalista emprendido desde la década de 1980, así que resulta adecuado caracterizar al nuevo sistema tecnoeconómico de capitalista informacional” .

La Sociedad de la Información , la Sociedad del Conocimiento o, como la llama Manuel Castells: La Sociedad Red , son conceptos que llevan inexorablemente al capitalismo, a la globalización de la economía y de la cultura. De esta misma forma, ahora se piensa que la sociedad de la información, la sociedad del conocimiento, son las garantías para el progreso de las naciones.

La Ética de las TIC (El “como”)

La crítica anterior a la ontología comunicacional lleva implícita ya una ética; sin embargo auí se aborda una ética de las TIC de forma más explícita. Bruno Oliver comenta una fábula de Esopo. Una vez un maestro le pidió a Esopo que comprara en el mercado lo mejor que encontrase. Esopo trajo lenguas y las sirvió de comer, las preparó como plato de entrada, de plato fuerte y de postre. Cuando le preguntaron por qué había traído sólo lengua, dijo que la lengua era lo mejor: ” La lengua crea el vínculo de la vida civil, es la clave de las ciencias, el órgano de la verdad y de la razón, ella permite que se construyan y que se civilicen las ciudades, ella permite la educación y la persuasión, ella es la que manda en las asambleas y permite lo más piadoso, es decir, agradecer a los dioses”.

Cuando, al día siguiente, su maestro le pidió que trajera lo peor del mercado, Esopo trajo otra vez lenguas, y las sirvió de entrada, de plato fuerte y de postre. Esopo respondió a su maestro, que se escandalizaba, de que la lengua era lo peor del mundo: ” la madre de todos los debates, de los juicios, la fuente de divisiones y de guerras, el órgano de los errores y lo que es peor: de la calumnia. La lengua hace que desaparezcan las ciudades, enuncia la blasfemia, permite las conspiraciones, la lengua, primera herramienta de comunicación es la mejor y la peor de las cosas”.

Esta idea podemos aplicarla a todas las herramientas de comunicación que han aparecido a todo lo largo de la historia, desde el libro, el telégrafo, el teléfono, el periódico, el teatro, el cine, el radio, la computadora y el internet. Son cosas, objetos y medios de comunicación y en el terreno de la ética puede decirse que son neutros, no tienen ni ética ni menos moralidad. Éstas se las dan el uso que les dé el hombre. Burbules cuestiona: “No se trata de interrogarnos si los ordenadores son buenos para la enseñanza, o si la internet ayuda a los niños a aprender. Pensamos que tales dilemas proceden de un planteo erróneo y representan una forma de concebir la tecnología que debe ser reconsiderada” , y añade que en la actualidad nadie se pregunta si el uso de las pizarras o del gis es bueno o malo, o si la televisión ayuda o no al aprendizaje y supone que existe ya mucha familiaridad con estos instrumentos que la mayoría de los usuarios piensan que esas herramientas simplemente son usados o bien o mal.

La Doctora Fainholc (2007) nos precisa en qué consiste la neutralidad de las tecnologías en los siguientes puntos: /La tecnología, en tanto pura instrumentalidad, es indiferente a los fines para los que sea utilizada. /La tecnología también es indiferente a la política. Una computadora es útil en cualquier contexto social y económico. /La neutralidad socio-política de la tecnología es generalmente atribuida a su carácter racional y a la universalidad de las transformaciones que ella pretende. /La universalidad de la tecnología también significa que los mismos patrones de medida pueden ser aplicados en diferentes escenarios. Por lo que rutinariamente se sostiene que la tecnología aumenta la productividad en diferentes países con diferentes perfiles socioculturales y que es neutral porque es medida esencialmente, por las mismas normas de eficiencia en todos los contextos.

La Dra. Fainholc escribió muy claramente que no son aceptables ni la simple instrumentalidad ni menos la neutralidad de las TIC, abogando por las posturas críticas.

La filosofía marxista y después una interpretación de la misma, la filosofía de Frankfurt y en tercer lugar, esta misma segunda filosofía en su aplicación, ya en los terrenos de la pedagogía, con las Pedagogías críticas de Paulo Freire, Stephen Kemis y Henry Giroux elaboran, en términos generales, una crítica a los medios de comunicación, en especial a los medios masivos, en la que sostienen que ellos (los medios masivos) han perdido su carácter primario de comunicación para convertirse en verdaderas industrias en el plano comercial. Son portadoras y creadoras de cultura y además generadoras de grandes ganancias monetarias y enfrascadas en las políticas de los países. Valga el ejemplo de las grandes empresas noticiosas norteamericanas o la empresa italiana de Berlusconi que le generó una candidatura y una administración presidencial italiana. O también las alianzas PRI-Gobierno en México.

La Guerra-invasión de Estados Unidos a Irak y sus antecedentes en la destrucción de las Torres gemelas de New York son un fenómeno sin precedentes en el mundo periodístico mundial. El hecho de la globalización hizo que la sociedad norteamericana descubriera, como nunca, que tenía enemigos y que no eran muy aceptados por algunos países. La prensa crítica hizo su aparición en la misma Unión americana o también pudo ser que los ciudadanos norteamericanos pudieron asomarse a la prensa de otros países y descubrir “Otra” interpretación de esa guerra-invasión. Hubo protestas como nunca las ha habido, a nivel mundial y dentro de los mismos Estados Unidos. Los medios, la prensa, la radio, el internet y el mismo chat sirvieron para la información y superaron la manipulación que muchas empresas habían preconizado anteriormente. Muchos periódicos tuvieron que cambiar sus rumbos.

La Teleología de las TIC (El “para qué”)

Una Filosofía de la educación necesita ser trascendental simplemente por el trazado de sus metas u objetivos. El sentido del mundo no puede encontrarse dentro del mundo sino fuera de él. En el mundo, en la experiencia, en lo empírico todo es como es y todo ocurre como ocurre, ahí no existe ningún valor, ninguna meta ni ningún objetivo.

El documento NUCTICD de la UNESCO dice, en tono de metas u objetivos, que en un contexto educativo sólido, la tecnología puede ayudar a los estudiantes a que adquieran las capacidades necesarias para:

• Utilizar las tecnologías de la información; • Buscar, analizar y evaluar información; • Resolver problemas y elaborar decisiones; • Utilizar instrumentos de producción con creatividad y eficacia; • Comunicar, colaborar, publicar y producir; y • Ser ciudadanos informados, responsables, y capaces de aportar contribuciones a la sociedad.

En este apartado caben las problemáticas, que también pudieran tratarse en los linderos de la ética y no podría objetarse una caducidad u obsolescencia de ellos. ¿Qué objeto tiene una teleología de los TIC? ¿Ídem de la Enciclomedia ? ¿Ídem de las competencias, capacidades o habilidades en el uso de las TIC y/o Enciclomedia?

Mattelart habla de los medios de comunicación como de una extensión de los sentidos del hombre, esto significa que puede ver más y mejor, que puede escuchar más y mejor, etc.; pero los medios de comunicación, las TIC y la Enciclomedia , ¿en qué medida le ayudan al hombre a su propio desarrollo? En este terreno surge el problema de los Apocalípticos e Integrados de Umberto Eco o del Homo Videns de Iovanni Sartori que se refería en los años sesenta y setenta a la televisión y a la cultura de la imagen como fenómenos destructores de la esencia pensante del hombre. Ahora las referencias se dirigen hacia el Internet, el Chat o la Computadora , ¿en qué medida estos medios promueven o no el desarrollo del ser del hombre? La filosofía marxista le llama a este problema: “Enajenación” o “Alienación”, en cuanto que convierte al hombre en objeto, despojándolo de su ser de sujeto, ¿los TIC enajenan o alienan al hombre?

En gran medida este problema ya ha sido tratado en la ética y queda la respuesta dependiendo de la utilización que se les dé a estos instrumentos para la educación; pero entonces, en una Filosofía de la Educación , surge el tema sobre el concepto de “Educación”.

Paulo Freire distingue entre los conceptos “Escolarizar” y “Educar” y entonces refiere el primero a la educación con una carga ideológica, esto es, se trata de la educación reducida por el estado a un instrumento de promoción y sostenimiento de la estructura. En este caso, la educación queda reducida a una parte de la superestructura en pro de la justificación del “status quo” (estructura) del estado y de la sociedad; y el educando, por su parte, queda reducido a un objeto, a un depósito de informaciones. Es la educación bancaria de que habla Freire.

Peters al tratar sobre el concepto de educación lo distingue del concepto de adiestramiento , muy semejante a la socialización de Durkheim que conlleva tanto una manipulación-enajenación de la persona como su sometimiento o dominación al sistema socio-económico vigente. “…en el término ‘educación‘ está descartado un enfoque puramente instrumental de las actividades humanas. Por ejemplo, piénsese en la diferencia entre ‘educación sexual‘ y ‘adiestramiento sexual‘” (Peters 1973: 40). El mismo Peters establece la diferencia entre un hombre educado y otro informado en que el primero, el hombre educado es aquel que ve y entiende el mundo de una forma distinta a cuando no tenía los conocimientos relativos a ese mundo, esto es, “su forma de ver y entender el mundo ha sido transformada por los conocimientos adquiridos” (Peters 1973: 41).

En este sentido, la Educación, en su significación más auténtica, se convierte en liberación del hombre como promoción de su persona de ser sujeto, agente.

Conclusión

Es innegable, no solo el advenimiento de las tecnologías de la información y la comunicación, sino la misma presencia de ellas en nuestro entorno inmediato, ¿qué vamos a hacer entonces con la filosofía? ¿Tiene un papel que desempeñar en este mundo de la técnica? Indudablemente que sí. Es necesaria una filosofía de las TIC.

Este tiempo de la tecnología requiere de una vuelta al humanismo. Ningún tiempo puede olvidarse de su carácter antropocéntrico. Por esta razón, hace falta más que nunca una filosofía, una filosofía de la tecnología y una filosofía de la educación que giren en torno al sujeto de todas ellas: el hombre.

De esta misma forma, es necesario también mencionar el peligro de recurrir, en nombre de la ciencia (y de la tecnología, más exactamente), a las filosofías neopositivistas o a las filosofías de moda, con el prurito no sólo de la actualización, sino también con el silogismo de que ellas por ser “filosofías científicas”, son las adecuadas.

En primer lugar, esto no es actualizarse, porque, como bien se sabe, ya existían en el siglo XIV y XV con Ockham y Locke. El primero hizo patente suyo el método de “la navaja de Ockham” y consistía en cortar toda idea que no tuviera su correspondiente fuente de origen en la experiencia. Locke hizo lo mismo con las ideas, que él llamó: ficticias. De tal forma que las filosofías neopositivistas no son filosofías nuevas. Y en cuanto a su carácter de científico, merecen mejor el nombre de cientificistas ya que más bien han renunciado a la filosofía y se han sumado a la misma ciencia, sus empirismos no les dan para más.

La postura filosófica que se sugiere está centrada en la búsqueda de un humanismo para los tiempos actuales. Esto no significa que se deprecie a la ciencia sino que se asume una postura complementaria a ella y a la tecnología para ayudar juntas al desarrollo del hombre. Una filosofía humanista para la tecnología sería un complemento que permearía el mundo de la técnica de lo humano.

Michel Serrés (2001) va más allá, él afirma que “lo que hoy se halla en juego no es el proceso mismo de humanización del mundo sino el proceso mismo de hominización, esto es, de mutaciones en la condición humana” e introduce un término nuevo: “hominescencia”, lo que significa que la introducción misma del hombre en el mundo nuevo de la técnica, con todo lo que esto significa en la revolución que aquí se ha pretendido describir, conlleva a un nuevo nacimiento de un hombre nuevo, un estado evolutivo semejante semánticamente al del término “adolescencia”.

Mattelart, critica a las TIC porque se han convertido al capitalismo y han creado el civermarketing; pero aludiendo a lo escrito arriba acerca de las dos tipologías de las TIC de Beatriz Fainholc de la Universidad de la Plata : La tipología instrumental y la sustantiva: es claro que no se puede concebir a las TIC solamente como instrumentos, es ingenuo pensar que podrían ser ideológicamente neutrales, entonces se tendrá que recurrir a la tipología sustantiva, esto es, las tecnologías conllevan consecuencias verdaderas hacia el entorno humano y ecológico de las sociedades y esas consecuencias algunas veces podrán ser negativas y otras veces positivas. La lucha del hombre deberá ir por lo segundo, esta es la vocación de una Filosofía de las TIC.

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José Ignacio Aguaded es el Director del Grupo Comunicar en la Universidad de Huelva, España y sostiene, en términos generales que la Teleaudiencia la deben educar tanto los educadores como los comunicadores. www.uhu.es/comunicar/index.html Antes de Aguaded, este término ya había sido usado por Mario Kaplún, paraguayo-argentino que propuso la educación para los medios. Ver: http://chasqui.comunica.org/kaplun.html “Con toda evidencia la palabra existir, cuando se aplica a las cosas, significa ser percibido. Decir que la mesa existe, es lo mismo que decir: la veo, la percibo. ‘Por lo que se refiere a la existencia absoluta de las cosas que no piensan, existencia que no tendría relación con el hecho de ser percibidas, es lo que me resulta perfectamente ininteligible. Su “esse” (ser) consiste en su “percipi” (en pasiva: ser percibido, esto es, en su percepción), y no es posible que tengan existencia alguna fuera de los espíritus que las perciben” Berkeley Principios, 3 en Verneaux, R. (1989): “Historia de la Filosofía Moderna “. Herder. Barcelona. Pág.: 142. María Isabel Royo S., M. I. Introducción en: Fullat, O. (2004): “Homo educandus” . 2da. Edición. México: Ed. Lupus magister. Universidad Iberoamericana. El término anthropos es griego y significa ser humano. El vocablo paideia, igualmente griego, es costumbre traducirlo por educación; pero quizás fuera mejor verterlo al castellano con el significante de cultura y entrega, claro está, de dicha cultura. De hecho, el romano Cicerón lo tradujo al latín en el siglo I antes de Cristo, con la palabra humanitas; las humanidades son saberes que posibilitan el engendramiento social del hombre. Lo que se sostiene es que toda investigación en torno a lo humano conduce implacablemente hacia temas educacionales. Fullat. Op cit. Pág.: 25. Ésta es una angustia distinta a la angustia sartreana. Se trata del vértigo ante la grandeza del modelo intuido por la misma naturaleza del hombre. El buen educador debe iniciar por provocarlo. Y aún si se tratara de la angustia sartreana, la educación sería su medicamento. Delors capítulo 4. Dietrich, H. (1997): “Globalización, Exclusión y Democracia en América Latina”. Editorial Joaquín Mortiz. México. 266 pp. UNESCO (8 de febrero del 2008): Normas Unesco sobre Competencias en TIC para Docentes (NUCTICD). Prefacio. UNESCO “Hacia las Sociedades del Conocimiento” 2005. Página 32. Larangeira, A. entrevista a Armand Mattelart en Revista FAMECOS. Porto Alegre. No. 17. Abril 2002. Castells, M. (1999): “La era de la Información I “. Siglo XXI editores. México. Pág.: 44. Tomado de Bruno Oliver. Conferencia en Congreso de Imagen y Pedagogía. Mazatlán, Sin. Burbules, N. y Callister, T. (2001): “Educación: riesgos y promesas de las Nuevas Tecnologías de la Información “. Granica. España. Giroux, H. (1992): “Teoría y Resistencia en educación. Una Pedagogía para la Oposición “. Siglo XXI editores. México. 329 pp. La Escuela de Frankfurt las llama “Industrias culturales”. Peters, R. S. (1973): “Filosofía de la Educación “. Fondo de Cultura Económica. México. P 16 y 36 y ss.

* Investigadores de la Universidad Pedagógica Nacional y Universidad Autónoma de Chihuahua, tomado de la Revista Científica COGNICION de la Fundación Latinoamericana para la Educación a Distancia (FLEAD).